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Adiós a Enrique López, el hombre de las populares camisas Ike que creyó en los Oscos

El fundador de Confecciones Gijón y de Industrias Lácteas Monteverde fallece a los 104 años

Enrique López, en  Villanueva de Oscos. |

Enrique López, en Villanueva de Oscos. |

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Bustapena (Villanueva de Oscos) / Gijón

En Bustapena, la aldea que le había visto nacer hace casi 104 años, fallecía este sábado 8 de agosto el histórico empresario Enrique López, fundador de Confecciones Gijón y de sus icónicas camisas Ike, y de Industrias Lácteas Monteverde, la firma que fabrica desde Grandas de Salime el popular queso Oscos. El luto en esta pequeña localidad de Villanueva de Oscos se extendió rápido por todo el tejido empresarial de la región, que reivindicó el "legado" de un emprendedor ensalzado como "ejemplo" del "valor de la palabra" y del "compromiso con la tierra".

Era considerado tanto un empresario como un benefactor. Y por ello el consejero de Medio Rural, Marcelino Marcos, resalta: "Enrique López fue un hombre profundamente comprometido con su tierra, un emprendedor que supo convertir su vínculo con el occidente asturiano en proyectos que generaron empleo y riqueza y que hoy forman parte de nuestra identidad. Su legado permanecerá ligado para siempre a esta tierra".

López estaba a punto de celebrar su cumpleaños, el 104. "Teníamos todos muchas ilusiones puesta en poder celebrarlo", describe su hijo, que se llama como su padre y que está al frente de Industrias Lácteas Monteverde. Fue él quien trasladó a su entorno que el empresario se había marchado en su aldea natal, "por la que se desvivió hasta su último aliento", y donde hay una plaza que lleva su nombre.

Hijo único

Desde Bustapena se asomaba López al mundo en 1922. Hijo único, perdió a su padre siendo niño y durante sus primeros años de vida creció lejos de su madre, que trabajaba como ama de cría en Gijón. Se reunió con ella en 1934 –lo contó él mismo en unas memorias dictadas al periodista Manuel Cimadevilla hace unos años– y descubrió una ciudad que nada tenía que ver con su pueblo y que lo acogió bien y pronto. Recordó durante mucho tiempo los estragos de la Guerra Civil: una bomba cayó muy cerca de su casa y él, un niño asustado, saltó por un primer piso en busca de refugio. Cuando regresó, encontró a sus familiares, que lo daban por muerto, llorándole.

Se formó después como perito mercantil en la Escuela de Comercio y logró su primer trabajo en una consignataria local. Pronto compaginó ese empleo con pequeñas colaboraciones con tiendas locales que necesitaban ayudas para gestionar su papeleo, y empezó a establecer contactos. El primero importante fue con el empresario Amador Sierra, que lo fichó inicialmente como contable y después como socio de Confecciones Sierra, su primera gran inserción en el sector textil y germen de la que sería una de sus grandes ideas de negocio como contrapunto a las camisas baratas de sarga y percales de la época. Él contaba en sus memorias: "Yo veía que no había una buena camisa de vestir para un buen traje a nivel nacional".

Nació así en Gijón en los años 50 Confecciones Gijón, con sus míticas camisas Ike, que llegó a fabricar más de un millón de prendas al año. Vivió su gran esplendor en las décadas de los 70 y 80 y, justo antes de la crisis del sector textil que acabaría arrasando con la mayoría de negocios del estilo en la época. La siguiente etapa, sin embargo, fue un renacer y una vuelta a las raíces para López: Industrias Lácteas Monteverde, una empresa clave en la comarca de los Oscos. En Villanueva de Oscos, López también fundó una ganadería, Los Zarros, y fue el gran benefactor de su concejo. Llevó la electricidad a Bustapena y financió obras como la restauración de la iglesia. Regresaba a la que siempre fue su casa cada verano. Le gustaba mucho pescar. Era un gran sportinguista.

Reacciones

Las reacciones por la pérdida de Enrique López, que también fue senador con la Unión de Centro Democrático (UCD), fueron muchas y muy sentidas. "Su etapa política fue corta y surgió justo cuando yo la iniciaba, pero la recuerdo perfectamente. Me habían recomendado hablar con él y como persona, aunque no conseguí que fuese con nosotros, me entusiasmó. Él siempre dijo que la política había sido un compromiso puntual en su vida, pero nunca una vocación", señala el histórico dirigente del PP Isidro Fernández Rozada, que recuerda la "cara de risa" de un empresario que siempre iba de punta en blanco y a quien jamás vio enfadado.

Por su parte, José Antonio González Braña, alcalde de Villanueva de Oscos durante veintiocho años, considera que Enrique López fue "una de las personas más grandes de los Oscos y de toda la comarca". Destaca la "ilusión, bondad, generosidad y compromiso" del empresario. "No hace muchos años vino a mediodía a mi casa para contarme una idea que tenía para el monasterio de Villanueva de Oscos. Él no pensaba más que en ayudar y se comprometió con el territorio de principio a fin", señala González Braña, que se considera fan del fallecido, al que califica de "gran amigo y emprendedor nato, que deja un gran legado".

El actual alcalde de Villanueva, Abel Lastra, lamenta también la "gran pérdida" para la comarca de los Oscos. "Dejó una huella muy importante y contribuyó al desarrollo económico de la zona. Siempre miró mucho por la gente de aquí", añade, al tiempo que recuerda al fallecido como una persona "muy cercana, que conocía perfectamente el territorio, sus necesidades y sus posibilidades y ayudaba mucho".

"No me salen las palabras . Solo el sentimiento de su ausencia y el recuerdo de la admiración por su humanidad, cariño, admiración como persona en todos los aspectos y por supuesto como amigo. Ha sido y seguirá en nuestra memoria para siempre. A su esposa, hijos, familia, y a todos los que le hemos admirado , a pesar del sentimiento por su ausencia, nos queda su recuerdo y por supuesto nos dará desde el cielo la paz que siempre nos ha sugerido", describe por su lado Fernando de la Hoz, presidente de la sociedad gastronómica "Puente de Mando", de la que López formaba parte.

Desde la parte empresarial, María Calvo, presidenta de la Federación Asturiana de Empresarios (FADE), señala que López "representa a una generación de empresarios asturianos que, desde la cultura del esfuerzo, el valor de la palabra, la austeridad y el compromiso con su tierra, construyó la Asturias que hoy conocemos". "Como empresario tuvo una trayectoria ejemplar y de referencia y, como persona, fue un ejemplo a seguir por la atención y preocupación por su entorno. Su vida es todo un legado para Gijón y Asturias", comenta, por su parte, Félix Baragaño, presidente de la Cámara de Comercio de Gijón. "Era un emprendedor nato que ha sido un referente para los empresarios asturianos, implicado en la sociedad en la que le tocó vivir, tanto en su localidad como con Asturias", completa también Carlos Paniceres, homólogo de la Cámara de Oviedo.

Enrique López deja a su esposa, María de los Ángeles Argiz, y a tres de sus hijos, María José Elena y Enrique, además de a sus nietos Juan, Irene, Álvaro, Cristina, Ana, Ángela y Kike. Será despedido este lunes, a las 17.00 horas, en la iglesia parroquial de Santa María de Villanueva de Oscos.

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