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Asturias sucumbe a la "eclipsemanía", carreras contra reloj para lograr gafas, encontrar dónde dormir o elegir el lugar de observación

España entera se ha rendido a un evento que permitirá hacer caja y que no se disfruta en la región desde 1905

Un hombre fotografía a un niño, en Oviedo, bajo las gafas gigantes para ver el eclipse diseñadas por el Principado con motivo de la campaña de  divulgación del fenómeno. | FERNANDO RODRÍGUEZ

Un hombre fotografía a un niño, en Oviedo, bajo las gafas gigantes para ver el eclipse diseñadas por el Principado con motivo de la campaña de divulgación del fenómeno. | FERNANDO RODRÍGUEZ

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Valentina Raffio

Oviedo / Madrid

En las calles no se habla de otra cosa. En los bares, en las terrazas, en las paradas del autobús, en las colas del supermercado y junto a la máquina del café. Desde hace meses, el eclipse total de sol que tendrá lugar el próximo miércoles se ha convertido en el rey absoluto de la conversación.

Pocos quieren perdérselo y hasta los más pasotas han acabado por sucumbir al fenómeno del verano. Al fin y al cabo en Asturias no se disfruta de algo similar desde hace más de un siglo y solo será un minuto y pico la duración de la totalidad en la región, es decir, el tiempo en el que el Sol permanecerá tapado por la Luna: de 20.27 horas a 29: 29, 1 minuto y 48 segundos. Un intervalo de tiempo que variará en función del lugar donde se decida seguirlo y que vale su peso en oro, porque solo los que estén en una franja que atraviesa España desde el Noroeste hasta el Levante podrán disfrutar de la totalidad. La llamada España vaciada será una de las principales beneficiarias (o no) de la "eclipsemanía".

El eclipse solar de 2026 ha revolucionado los alojamientos, la hostelería, a las administraciones, a los comerciantes y a la población en general desde hace más de un año. Pero en la recta final, más. Según explica Juan Cruz Cigudosa, presidente de la Comisión Interministerial para el Trío de Eclipses y secretario de Estado de Ciencia, Innovación y Universidades, la magia del eclipse es justamente el frenesí que crea entre la población. "No creo que haya muchas ocasiones, salvo algún evento futbolístico, en las que todo el mundo sepa cuándo van a ocurrir y que, además, todos quieran ver con tanto entusiasmo", afirma.

"Por eso me gusta pensar que este es el Mundial de la astronomía. Y España lo ha ganado ya. Porque la gente sabe que hay un eclipse y se está preparando para verlo", relata Cigudosa. En ella, explica que, según las primeras estimaciones, el eclipse movilizará a millones de personas en toda España, producirá hasta 1,5 millones de desplazamientos adicionales hacia la franja de totalidad y dejará más de 347,6 millones de euros en las 32 provincias privilegiadas con las mejores vistas del fenómeno.

Este eclipse será el primero de tipo total que se vive en España desde 1912, aunque en Asturias el último fue en 1905. De ahí que, para muchos, esté justificada la auténtica "eclipsemanía" que se ha desatado en torno al fenómeno. En vísperas del 12 de agosto, son muchos los que corren contra reloj en busca de gafas de protección y filtros solares para móviles. En las librerías se exponen con orgullo libros para entender la física del fenómeno y las miles de historias que lo rodean.

Y no son pocos los que aprovechan para acercarse a farmacias y ópticas para pedir consejos sobre cómo observar el eclipse de forma segura. En el Principado se reforzarán los servicios de urgencia oftalmológica en hospitales y centros de salud, mientras que se han repartido miles de gafas desde la administración y empresas. La psicóloga clínica Kate Russo, que lleva años estudiando específicamente la reacción psicológica de las personas ante los eclipses totales, habla de "efervescencia colectiva". "Del mismo modo que una bandada de estorninos en el cielo se mueve al unísono – dice la experta –, durante la totalidad del eclipse la multitud se comporta como una sola".

Hace dos meses, según desveló el CIS, el 72% de la población afirmaba estar al tanto de la llegada del eclipse y, en la mayoría de los casos, los encuestados aseguraban que se desplazarían para verlo. Desde entonces, la curiosidad por el fenómeno no ha hecho más que crecer. Un análisis de la plataforma idealo.es afirma que "el interés por este hito astronómico se ha disparado de forma fulgurante en las últimas cuatro semanas".

Las búsquedas de productos relacionados con el eclipse solar han crecido un 619%, sobre todo en el caso de filtros fotográficos (+182%), gafas, trípodes o reflectores solares (+50%) y telescopios (+33%) que, en muchos casos, se utilizarán tanto para ver el eclipse como para disfrutar de la posterior lluvia de estrellas de las Perseidas. Varios portales informan también de un aumento de las búsquedas de última hora de alojamientos en la franja de totalidad, cuyos precios, en algunos casos, superan ya los 2.000 euros por noche.

Uno de los grandes atractivos de este fenómeno es justamente el misterio sobre cómo será el momento de oscuridad total. En Asturias el Principado ha señalizado 78 puntos, uno por concejo, donde seguir el momento, para el que la situación meteorológica será clave.

El Gobierno llama a la responsabilidad

Los nervios por el eclipse no solo se deben a las expectativas que hay alrededor de este evento, sino, sobre todo, a los imprevistos de última hora que pueden condicionar la experiencia. Ante el temor a los atascos y colapsos en las carreteras el 12 de agosto, el Gobierno llama a la responsabilidad y pide efectuar "salidas escalonadas" como durante la operación salida de verano y "evitar los desplazamientos de última hora".

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