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El AVE no atrae más turistas a Asturias y la subvención para la conexión de avión con Londres es rentable: una investigación "cum laude" advierte del "efecto sifón" en el tren

El gijonés Alejandro Cazón sacó la máxima puntuación en su tesis doctoral, que también concluye que la ayuda para la ruta aérea con París no da beneficio

Un tren AVE en Gijón.

Un tren AVE en Gijón. / Juan Plaza / LNE

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Sara Bernardo

Sara Bernardo

La llegada del AVE a Asturias no ha traído turistas a la región y mantener la conexión aérea con Londres supone una beneficio para la región (genera un millón de euros anuales frente a los 600.000 euros de coste de la ayuda). Son las dos grandes conclusiones que el gijonés Alejandro Cazón Flores sacó de su tesis doctoral en Economía por la Universidad de Oviedo en la que obtuvo la máxima calificación: sobresaliente cum laude.

"Lo que ocurrió con la llegada de la alta velocidad al Principado es el llamado 'efecto sifón'; es decir, que más asturianos salgan hacia la Meseta", explica Cazón, cuya investigación es la primera en confirmar esta tendencia con datos. Para ello usó microdatos del Instituto Nacional de Estadística (INE), tanto los de "Frontur" -estadística de movimientos turísticos en frontera- como los de "Resitur" -encuesta de turismo de residentes-. Un análisis que el tribunal destacó por "el rigor de las técnicas de evaluación causal empleadas".

Además del AVE, Cazón evaluó el impacto que tendría la pérdida de dos conexiones aéreas: la de Londres y París, en el caso de expirar sus subvenciones. La de París había dejado de ser rentable, pero la de Londres no. Daba casi 400.000 euros anuales de beneficio. De hecho, en julio, la aerolínea de bajo coste Wizz Air anunció que cogerá el destino, que la compañía Vueling dejará de ofertar en noviembre de 2026.

Su tesis, titulada "Ensayos sobre Economía del Transporte y Turismo: el caso de Asturias", parte de dos cuestiones que llevan años presentes en el debate asturiano: hasta qué punto las infraestructuras de transporte consiguen atraer visitantes y si las administraciones públicas deben invertir dinero en mantener determinadas conexiones aéreas. Para Cazón, la respuesta no es igual en todos los casos y depende de los efectos que cada actuación produzca sobre la economía regional.

En el caso de Londres, los datos apuntan a que mantener la conexión aérea sí resulta rentable para Asturias. "Genera más de un millón de euros anuales frente a los 600.000 de coste", resume el economista. La situación es distinta con París, donde el análisis concluyó que la subvención no compensa económicamente. La ruta subvencionada dejó de ser operada por Vueling en mayo, aunque el Principado mantiene una conexión con Volotea. La investigación permite así poner cifras a una discusión que, hasta ahora, se había movido en buena medida entre argumentos a favor y en contra de este tipo de ayudas a aerolíneas.

Alejandro Cazón Flores.

Alejandro Cazón Flores. / LNE

El efecto del AVE

El trabajo sobre la alta velocidad arroja un resultado diferente al esperado. La llegada del AVE a través de la Variante de Pajares no se tradujo en un incremento del turismo hacia Asturias. Al contrario, el nuevo enlace ferroviario facilitó que los propios asturianos viajaran con mayor facilidad hacia otras comunidades. "La casuística es muy grande, pero, por ejemplo, una familia con hijos que viene a pasar sus vacaciones al Principado lo suele hacer en coche, por lo que el AVE no les empuja a ello", explica Cazón según los datos recogidos en su estudio.

"Pasa algo parecido con los empresarios, muchos salen de Asturias en dirección a la capital, pero el hecho de que exista alta velocidad no influye a la inversa", lamenta.

Para llegar a estas conclusiones, Cazón recurrió a técnicas de evaluación causal, herramientas que permiten distinguir entre una evolución provocada por una determinada política y otra que responde a factores ajenos. "Al final, evaluar si una política funciona de verdad, con datos y no solo con intuición, es la misma pregunta la hagas sobre un aeropuerto o sobre un centro de salud", señala.

Experto sanitario

Y es precisamente en este último ámbito donde se encuentra ahora su día a día. Aunque acaba de cerrar su etapa como investigador en Economía, su futuro profesional transcurre actualmente lejos de las aulas universitarias y los modelos econométricos. Cazón aprobó en enero de 2026 el examen de Enfermero Interno Residente (EIR) y cursa en Menorca la especialidad de Enfermería Familiar y Comunitaria.

El cambio de rumbo no significa, sin embargo, que haya abandonado la investigación. Su tesis está formada por cuatro ejercicios y tres de ellos cuentan ya con versiones adaptadas publicadas en revistas científicas internacionales de alto impacto (JCR), mientras que el cuarto se encuentra en proceso de revisión. Una trayectoria investigadora que, asegura, puede tener continuidad también desde la sanidad.

"Cada caso tiene su propio contexto por eso no es descabellado juntar la economía y la salud, sobre todo en el análisis de políticas públicas", explica. Su experiencia como enfermero le permite, además, observar desde dentro los procesos asistenciales. "Haber estado al pie del cañón, viendo de primera mano el proceso asistencial de un paciente, es algo que puede enriquecer mucho ese tipo de evaluación", añade.

Así, el gijonés combina ahora dos mundos que a primera vista parecen alejados: la economía del transporte y la enfermería. De los datos sobre pasajeros y subvenciones a la atención directa a los pacientes. Una trayectoria poco lineal que, en su caso, responde a una misma preocupación: saber si las decisiones que se toman funcionan realmente y medir sus efectos más allá de las previsiones iniciales.

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