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Más de 70 investigadores del MIT conocen la Universidad de Oviedo tras ver el eclipse: "Es la magia del Universo"

El profesor Richard P. Binzel, creador de la escala de Turín, destaca la "excepcionalidad" del fenómeno vivido, "una oportunidad excepcional para investigar"

La delegación del MIT en el patio del Edificio Histórico de la Universidad de Oviedo.

La delegación del MIT en el patio del Edificio Histórico de la Universidad de Oviedo. / Irma Collín

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Sara Bernardo

Sara Bernardo

"Un eclipse solar es un acontecimiento natural extraordinario sobre el que no tenemos ningún control: es la magia del Universo". Con estas palabras, el profesor de Ciencias Planetarias del Massachusetts Institute of Technology (MIT), Richard P. Binzel, resumió este viernes en la Universidad de Oviedo el asombro que sigue despertando uno de los fenómenos astronómicos más espectaculares.

Binzel participó en un encuentro celebrado en el Edificio Histórico de la Universidad de Oviedo, al que asistieron más de 70 personas que fueron acogidas al ritmo de la Real Banda de Gaitas Ciudad de Oviedo. A su llegada, los recibió la vicerrectora de Investigación, Irene Díaz, y el consejero de Ciencia, Innovación y Universidad, Borja Sánchez, junto al director del Instituto de Ciencias y Tecnologías Espaciales de Asturias (ICTEA), Javier de Cos, y la investigadora distinguida de la Universidad de Oviedo Noemí Pinilla-Alonso.La visita forma parte del viaje Total Solar Eclipse of 2026 in Spain, que ha llevado a un grupo de científicos y profesionales vinculados a la astronomía y al MIT por distintos puntos de España para seguir el eclipse solar total. Richard P. Binzel es un investigador del espacio de dimensión mundial, creador de la Escala de Turín, que mide el riesgo de impacto con la Tierra de asteriodes y otros cuerpos.

Richard P. Binzel habla con el consejero Borja Sánchez y la vicerrectora Irene Díaz.

Richard P. Binzel habla con el consejero Borja Sánchez y la vicerrectora Irene Díaz. / Irma Collín / LNE

Aunque el cielo terminó llevando al grupo hasta la provincia de León para contemplar el fenómeno, Asturias estaba desde el principio en su hoja de ruta. La visita a la Universidad de Oviedo tuvo un marcado carácter institucional y cultural y permitió a los integrantes de la delegación conocer el Edificio Histórico, la biblioteca y algunos de los fondos más destacados del patrimonio bibliográfico universitario.

"Estamos muy agradecidos por la hospitalidad y la amistad con la que nos han recibido en Asturias", aseguró Binzel, visiblemente satisfecho con la acogida. Durante la recepción, la vicerrectora Irene Díaz destacó también la satisfacción de la institución académica por recibir a una delegación de estas características, especialmente en un momento en el que "la astronomía y la exploración espacial despiertan un interés creciente". Díaz subrayó, además, la presencia de científicos y profesionales de diferentes ámbitos, con especial peso de las ciencias planetarias.

La visita comenzó a gestarse hace unos dos años. Fue entonces cuando Binzel, una de las principales figuras internacionales en el estudio de los asteroides y las ciencias planetarias, contactó con la Universidad de Oviedo en busca de un emplazamiento adecuado para observar el eclipse. Finalmente, la meteorología obligó a modificar los planes y el grupo se desplazó hasta León. La Universidad, sin embargo, quiso que Asturias formara parte del recorrido de la delegación.

Más allá del espectáculo, los eclipses totales tienen un importante interés científico. Binzel explicó que "la totalidad permite observar directamente la corona solar, la región más externa de la atmósfera del Sol". Su estudio ayuda a comprender mejor la actividad solar y sus efectos sobre la Tierra, desde las perturbaciones magnéticas hasta las auroras.

El grupo del MIT, en el edificio histórico de la Universidad de Oviedo.

El grupo del MIT, en el edificio histórico de la Universidad de Oviedo. / Irma Collín / LNE

Los científicos disponen de instrumentos específicos, como los coronógrafos, para estudiar la corona. Pero, según Binzel, "un eclipse total sigue ofreciendo una oportunidad excepcional". Durante unos minutos, la Luna bloquea el brillante disco solar y permite contemplar detalles que normalmente quedan ocultos por la intensa luz del Sol.

Eso fue precisamente lo que el grupo pudo experimentar cerca de León. Las condiciones atmosféricas acompañaron y permitieron observar con claridad la totalidad y uno de los momentos más llamativos del fenómeno: el denominado "anillo de diamantes".

Para Binzel, sin embargo, el valor de un eclipse va más allá de los datos científicos. Estos fenómenos recuerdan, en su opinión, la posición de la Tierra dentro de un universo mucho más amplio y permiten experimentar de primera mano la dimensión extraordinaria de la naturaleza.

La visita sirvió además para mostrar parte de la actividad científica que desarrolla la Universidad de Oviedo en el ámbito de la astronomía y las ciencias del espacio, especialmente a través del ICTEA. La institución mantiene distintas líneas de investigación relacionadas con las ciencias planetarias y la exploración espacial, una actividad que quedó representada durante el encuentro con la presencia de investigadoras como Noemí Pinilla-Alonso.

Tras la recepción institucional, la delegación recorrió el Edificio Histórico y visitó algunos de sus espacios más emblemáticos, incluida la Biblioteca de la Universidad. Una forma de cerrar un viaje marcado por el cielo.

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