Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

La Asturias más “olvidada”, la más privilegiada para ver el eclipse: "Ha sido una promoción impagable; la gente volverá"

El Suroccidente y la Montaña Central confían en rentabilizar el tirón de haber sido un escenario único en la región para la esperada contemplación astronómica que se resistió en el resto del Principado

Seguimiento del eclipse en el Acebo

Seguimiento del eclipse en el Acebo / Mario Canteli / LNE

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Miguel Guerrero

Oviedo

El eclipse ha dejado en Asturias un sabor agridulce. Lo que se presentaba como un espectáculo celestial el pasado miércoles para todos terminó siendo, para miles de personas, opacado por la presencia de nubes en el litoral y gran parte del interior de la región. Sin embargo, fueron muchos los concejos que disfrutaron de una vista privilegiada del ocultamiento del Sol tras la Luna. Fueron los que conforman la denominada Asturias vaciada, esa que sufre la sangría poblacional, pero que también pelea por retener vecinos y atraer nuevos. El turismo es un buen gancho y este eclipse ha bendecido al sector.

Municipios como Ibias, Somiedo, Allande, Villanueva de Oscos, Grandas, Tineo o Cangas del Narcea, en el Occidente y Suroccidente, y Teverga o Lena, en la Montaña Central, fueron un día después los grandes protagonistas de una jornada que quedará para la historia.

El Suroccidente, un mirador “espectacular”

El concejo de Tineo ofreció, según contó su alcaldesa Montserrat Fernández, un balcón ideal desde el que contemplar el acontecimiento: “Llegó mucha gente de la costa y mucho extranjero”, explicó. Ella lo vio en Alto de la Casa del Puerto, enclave montañoso donde contabilizaron unas 6.200 personas. “Es una buena promoción para el concejo, quien lo conoce a lo mejor vuelve”, resumió.

El panorama en Alto de la Casa del Puerto, en Tineo, antes del eclipse

El panorama en Alto de la Casa del Puerto, en Tineo, antes del eclipse / Ayuntamiento de Tineo

Panorama similar hubo en Cangas del Narcea, donde uno de los puntos de más afluencia fue el Santuario del Acebo, a unos 1.200 metros de altura. “Estamos acostumbrados a que el suroccidente sea el gran olvidado de la región, pero Cangas de Narcea ha demostrado que tiene capacidad para atraer y acoger visitantes”, comentó Tania Rodríguez, concejala de Turismo. La jornada en el concejo se vivió como un día festivo, con la gente pasando el día en zonas altas haciendo picnics, y los bares y restaurantes poniendo música para acompañar el evento.

Multitud espera el eclipse en el Santuario del Acebo, Cangas del Narcea

Multitud espera el eclipse en el Santuario del Acebo, Cangas del Narcea / Ayntamiento de Cangas del Narcea

En la idea de ser los “olvidados” de la región puso el foco Gemma Álvarez, alcaldesa de Ibias: “Creo que el Principado promocionó demasiado sitios como Llanes o Gijón, cuando se sabía que allí no se vería bien”. María Victoria López, regidora de Allande, reivindicó la belleza de esta zona de Asturias, que muchas veces pasa desapercibida: “No tenemos tanto tirón turístico, pero sí un entorno paisajístico precioso”. Y concluyó: “Hemos sido unos privilegiados de haber podido verlo y es una pena que no se viese igual en otros sitios”. Por último, Abel Lastra, de Villanueva de Oscos, incidió en la visibilidad que acontecimientos como este aportan al concejo: “Gracias al eclipse mucha gente que no conocía Villanueva ahora la conoce, y quizás vuelvan”.

La Montaña Central, la otra gran afortunada de la jornada

Aquellas personas que eligieron municipios pertenecientes o cercanos a la comarca de la Montaña Central también disfrutaron del acontecimiento astronómico en su totalidad. “Ha venido mucha más gente de la que teníamos previsto, ha sido un éxito”, comentó Gema Álvarez, alcaldesa del concejo de Lena. La regidora, que vivió el eclipse desde el puerto de La Cubilla, explicó que el municipio ya lleva un tiempo “de moda” por varios motivos, como las rutas de bicicleta o la estación de Pajares, uno de los puntos donde anoche se concentraron más personas. Aun así, reconoce que la vista privilegiada de la que disfrutaron ayer tuvo un importante tirón: “Se nota que somos el concejo con más puertos, tuvimos que cerrar el acceso a Pola de Lena a las 19:20 porque estaba desbordado”.

Subida al Puerto de La Cobertoria, en Lena

Subida al Puerto de La Cobertoria, en Lena / Ayuntamiento de Lena

Por su parte, Adrián Gayo, regidor de Teverga, cuestionó que desde la Administración se hubieran valorado adecuadamente los lugares desde los que se iba a poder observar el eclipse: “Los dispositivos que se prepararon no tuvieron en cuenta las condiciones meteorológicas; se concentró a mucha gente donde no se iba a ver”. Gayo, que contó que mucha gente acudió al Puerto de San Lorenzo, a unos 1.300 metros, para vivir el fenómeno, subrayó la impresión que causó en la gente la amplia diferencia meteorológica entre algunas zonas de Asturias y Teverga: “Estaban asombrados del Sol que teníamos allí”.

Sea como fuere, el eclipse se sucedió en la región dejando a su paso mucho asombro y, al mismo tiempo, ganas de más. Muchos afortunados pudieron disfrutar de cómo la Luna ocultaba, durante unos instantes, la luz del Sol por completo, mientras que otros se quedaron sin estrenar sus gafas homologadas por culpa de las nubes. El próximo año habrá una segunda oportunidad para quienes busquen resarcirse, esta vez en un escenario completamente distinto: Andalucía y el norte de África. Apunten: el 2 de agosto.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents