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El empleo extranjero sube de nivel en Asturias gracias al teletrabajo y a la calidad de vida en la región

Los profesionales internacionales tienen un creciente peso en sectores cualificados de la economía asturiana

Catalina y Chris Lipscomb, en Oviedo.

Catalina y Chris Lipscomb, en Oviedo. / 89

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Yago González

Yago González

Oviedo

Woody Allen trajo a Oviedo a Chris Lipscomb, británico de 61 años; a su mujer, Catalina, y a la hija de ambos. Hace unos años, poco después del covid, el matrimonio estaba viendo una película en su casa de Devon (Reino Unido). Se habían trasladado allí desde Dubai (donde Lipscomb trabajaba en el mayor bufete de Oriente Medio), pero no estaban muy contentos en la campiña inglesa y buscaban un nuevo lugar para vivir. La película que veían era "Vicky Cristina Barcelona", del director neoyorquino. "En mi juventud había visitado Bilbao y Santander, pero nunca había oído hablar de Oviedo, y me llamó mucho la atención la ciudad en la película", recuerda Lipscomb, ex alto ejecutivo de recursos humanos, que desde hace tres años reside con su familia en la capital asturiana.

La cinta de Allen fue una inmejorable carta de presentación de Asturias como nuevo hogar, opción que se confirmó, cuenta el británico, con "la existencia de buenos colegios para nuestra hija". "Vinimos de visita y nos pareció una ciudad agradable, segura, limpia y elegante, que en cierto modo me recordaba a la Edimburgo de mi juventud", asegura.

La llegada a la región de personas procedentes de todo el mundo es desde hace años una tendencia creciente que se nota, sobre todo, en las estadísticas de empleo. Así, tal como publicó LA NUEVA ESPAÑA el pasado lunes, los extranjeros ya ocupan dos de cada tres nuevos empleos en Asturias. Si en la primera mitad de este año la comunidad ganó de media 8.054 ocupados, 5.370 eran foráneos. Nunca hubo tantos trabajadores extranjeros en Asturias, por encima de los 33.000 en junio pasado.

Y, si bien la aportación de los inmigrantes continúa siendo esencial para sectores como el comercio, la construcción o el transporte, el colectivo también tiene cada vez más peso en profesiones de elevada cualificación, como la medicina o los servicios profesionales de alto valor añadido.

Muchos de estos han acabado en Asturias atraídos por las posibilidades del trabajo en remoto (los llamados "nómadas digitales") y por la calidad de vida de la región. La asociación "Global Vibes", coordinada por los Lipscomb, aglutinan a numerosos profesionales de ese perfil, a los que ayudan a integrarse en Oviedo realizando encuentros periódicos y actividades culturales. "Desde que llegamos nosotros hace tres años, cada vez más extranjeros han venido a vivir aquí, es un fenómeno realmente interesante", afirma Lipscomb.

Uno de ellos Boris Sheinin, ruso-estadounidense de 58 años. Hace dos años que llegó a Asturias gracias a la mediación de "Global Vibes". Sheinin también cuenta con una amplia trayectoria internacional. Con 21 años arribó a Nueva York como refugiado político, huyendo de su Unión Soviética natal. Tras formarse como psicólogo clínico en la prestigiosa Universidad de Columbia, se trasladó a la costa oeste, a San Diego, donde obtuvo un puesto como psicólogo para el Estado de California.

Allí trabajó con personas sin hogar, pacientes de enfermedades mentales y presos, incluidos los que aguardaban su ejecución en el "corredor de la muerte". Al mismo tiempo, Sheinin dedicaba parte de la jornada a su consulta privada.

Boris Sheinin

El psicólogo ruso-estadounidense Boris Sheinin. / Sergio Dabdoub

Así estuvo durante 21 años, hasta que abandonó su trabajo para los servicios públicos de California. "Entonces ya tenía familia y me di cuenta de que podía atender a mis pacientes por videoconferencia y trabajar desde cualquier lugar", relata. Sabía que España era "un lugar estupendo para vivir, pero no queríamos pasar calor", por lo que eligió el norte. A través de Facebook contactó con Chris Lipscomb y descubrió las bondades de Oviedo, donde desde hace dos años sigue ejerciendo como psicoterapeuta de forma "online".

Medicina

En la medicina, campo con gran relevancia en Asturias debido al envejecimiento de su población, cada vez trabajan más facultativos extranjeros. Por ejemplo, el neurocirujano venezolano-colombiano Raúl Echeverri, que llegó a la región en 2023.

Con antepasados vascos, Echeverri nació en Venezuela hace 42 años, pero es de padres colombianos, por lo que tiene la doble nacionalidad. Durante los últimos años trabajó en el Centro Médico de Asturias, en Oviedo, aunque desde hace un tiempo reparte su tiempo entre la capital regional y Palma de Mallorca, donde tiene otro empleo como médico.

El neurocirujano venezolano-colombiano Raúl Echeverri.

El neurocirujano venezolano-colombiano Raúl Echeverri. / Y.G.

Además, hace dos años Echevarri instituyó en Oviedo una sucursal de Human Kindness, organización científico-académica que promueve la atención médica en países de bajos y medianos recursos.

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