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Cortes de agua en Asturias y el plan de emergencia, preparado: el riesgo de sequía pone en alerta a la región por el descenso de las lluvias

Cadasa recomienda a Gijón tomar "medidas para reducir el consumo"

Concejos como Pravia o Piloña ya aplican restricciones en varios pueblos

El embalse de los Alfilorios

El embalse de los Alfilorios / DAVID MONTAÑÉS

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Xuan Fernández

Xuan Fernández

Alerta en Asturias por el descenso continuado de las lluvias, que está provocando ya que diferentes ayuntamientos de la región activen restricciones en el uso del agua pese a que los principales embalses del Principado todavía cuentan con más de dos tercios de su capacidad.

La falta de precipitaciones y las altas temperaturas, con el trasfondo del cambio climático en un verano meteorológico excepcional, más cálido de lo habitual, están reduciendo el caudal de manantial, acuíferos y presas. Al mismo tiempo, el consumo del agua se dispara en verano debido a la alta afluencia turística. El resultado de esta situación ya es visible en muchos concejos, con cortes de agua, restricciones al riego y llamamientos a la población al uso responsable.

La situación de Asturias, una región acostumbrada a convivir con la abundancia de agua, preocupa mucho al Gobierno regional (PSOE e IU), liderado por Adrián Barbón: la empresa pública de agua Cadasa ha advertido ya al Ayuntamiento de Gijón, el más poblado de Asturias, de que es probable que durante el otoño se active el Plan de Emergencia ante Situaciones de Sequía de "mantenerse esta situación".

El aviso de Cadasa, fechado el pasado 10 de agosto mediante una comunicación al consistorio liderado por Carmen Moriyón (Foro), pone cifras a la presión que está soportando el sistema. Entre el 1 de junio y el 31 de julio, el consumo de agua de Gijón aumentó un 11,33% respecto a la media de esos mismos meses de los cuatro años anteriores. Al mismo tiempo, la ausencia de precipitaciones significativas ha reducido las aportaciones al sistema de embalses de Tanes-Rioseco, cuyas reservas, según Cadasa, se encuentran "ya por debajo de los mínimos establecidos por la Confederación Hidrográfica del Cantábrico para estas fechas".

Gijón, al límite

Cadasa recomienda al Ayuntamiento de Gijón adoptar las "medidas que considere más adecuadas para reducir el consumo de agua y evitar su despilfarro" y apunta a la "reducción del consumo propio municipal en riego de calles y jardines o la realización de campañas de concienciación". El Consistorio ya ha lanzado un aviso a los ciudadanos para que reduzcan el consumo de agua.

La evolución de la situación de los embalses explica la preocupación existente. Los principales pantanos de la comunidad almacenan esta semana 319,06 hectómetros cúbicos, el 70,75% de su capacidad, que asciende a 450,96 hectómetros cúbicos. Una semana antes almacenaban 327,89 hectómetros cúbicos, por lo que han perdido 8,83 hectómetros cúbicos en solo siete días, un 2,69% del agua almacenada y 1,96 puntos de llenado.

Tanes-Rioseco se encuentra al 77,59% de su capacidad y Alfilorios, otro de los embalses vinculados al abastecimiento de la zona central, al 47,84%, según datos de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico. En el pasado invierno, la media de llenado de los embalses era del 90 por ciento. La preocupación por la falta de agua no afecta solo a Asturias. Galicia, comunidad vecina donde el problema es incluso más grave, ha aplicado ya restricciones a 32 municipios.

El dato actual no significa que Asturias esté al borde de quedarse sin agua. El problema es otro: la sequía empieza a tensionar los sistemas de abastecimiento antes de que las reservas de los grandes embalses alcancen niveles extremos. Las previsiones meteorológicas para esta semana apuntan a lluvias en varios puntos de Asturias, lo que podría atenuar, al menos temporalmente, el problema.

Pravia, uno de los que más sufre la sequía

El concejo de Pravia es un ejemplo de esta situación. El Ayuntamiento, liderado por el socialista David Álvarez, aplica durante el verano cortes nocturnos de agua en algunos pueblos del concejo, como Agones, Santianes o Peñaullán, entre otros. Los depósitos de estos núcleos, abastecidos por manantiales propios, no se recuperan suficientemente durante el día debido a la falta de lluvia y al aumento del consumo. Pravia ya aplica limitaciones durante el día, prohibiendo regar jardines, llenar piscinas o lavar coches. "Lo importante es hacer entender a la población que se debe aplicar un uso racional de un bien tan escaso e importante como el agua. Su gestión es un asunto trascendental", asegura el Alcalde.

Pravia es, además, un ejemplo de la fragmentación del abastecimiento asturiano. El concejo todavía no está conectado al suministro de Cadasa y mantiene sus propios recursos, aunque la empresa pública tiene en marcha una actuación de unos ocho millones de euros destinada a garantizar el suministro futuro. El Alcalde considera la obra una de las inversiones más importantes de las últimas décadas.

En la actualidad, los concejos cuentan con dos opciones: o adherirse a Cadasa, para que la empresa pública suministre el agua, o depender de recursos propios, como manantiales o acuíferos.

Los manantiales, cada vez más mermados

Muchos municipios están atravesando por problemas. En Siero se va a reducir la frecuencia de los baldeos en las calles y del riego en las zonas verdes.

En Piloña, el problema se repite en numerosos puntos del concejo. El Ayuntamiento asegura que este verano hay menos agua prácticamente en todos los manantiales y que esa reducción está multiplicando las incidencias. Una pequeña avería o cualquier desajuste puede hacer caer los depósitos porque las captaciones ya no aportan suficiente caudal para recuperarlos con rapidez. En algunos momentos, el Consistorio admite haberse visto «un poco desbordado» por la acumulación de problemas.

En Les Cobayes, uno de los manantiales llegó prácticamente a secarse, pero tenían la suerte de que había dos traídas, la de los vecinos de toda la vida y la del Ayuntamiento. Tuvieron que cambiar los enganches y conectar a los vecinos a la traída que gestiona el Ayuntamiento. Este verano hubo cortes de agua en Biedes y San Román.

El problema alcanza también a zonas de montaña y a la actividad ganadera. En Onís, el Ayuntamiento asegura que hay escasez de agua en todos los pueblos y que este año la situación comenzó aproximadamente un mes antes de lo habitual, a finales de julio. En Bobia Arriba se están llevando cubas cada tres días porque, aparte de las viviendas y los alojamientos turísticos, hay dos queserías con sus animales. Con este calor, el consumo de los animales es enorme y el gasto de las dos queserías es muy elevado, advierten en el concejo.

En Cangas de Onís, la escasez obligó al Consistorio a trasladar dos cubas de 6.000 litros al puerto de Cuana para atender las necesidades del ganado. Además, el Ayuntamiento se comprometió a colaborar con los profesionales afectados en la búsqueda de soluciones a medio plazo que impidan la repetición de estas crisis y protejan las tradiciones rurales y el tejido económico de la comarca. Aparte de eso, hay incidencias puntuales y leves en la red municipal. También Llanes lanzó en los últimos días un llamamiento a los vecinos y visitantes para el consumo responsable de agua, evitando especialmente el riego de jardines, el baldeo de calles y el llenado de piscinas. El Consistorio registró un descenso en las reservas de los acuíferos y en el caudal de los manantiales del concejo por las altas temperaturas, la escasez de precipitaciones y el aumento del consumo.

En Ponga, los problemas son especialmente visibles en Taranes, donde el equipo de gobierno señala «usos indebidos». El pueblo ya sufrió problemas de abastecimiento el pasado otoño y entonces tuvo que ser suministrado mediante cubas. Hubo varios días de cortes de once de la noche a ocho de la mañana para garantizar el servicio durante los fines de semana. Los vecinos llevan tiempo reclamando que se busque un manantial alternativo porque el actual resulta insuficiente en periodos de sequía y no es un problema puntual. El Principado se ha comprometido a realizar obras para una nueva captación. También hubo incidencias en Viegu por disminución de la presión, pero se normalizó el servicio en unas horas.

Concejos como Cudillero, Sobrescobio, Parres, Colunga, Peñamellera Alta, Ribadesella, Ribadedeva, Soto del Barco o Caravia aseguran no tener por ahora problemas graves de suministro, aunque la mayoría han lanzado llamamientos a la población pidiendo consumo responsable. En algunos casos, contar con manantiales y depósitos propios permite disponer de un margen mayor frente a la caída de las aportaciones. Todos los municipios consultados coinciden en asegurar que la gestión del agua es un asunto de primer nivel en sus concejos. n

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