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Barbón llama al diálogo ante las discrepancias que reabrirá en el Gobierno la reforma fiscal para las clases medias

Adrián Barbón y Ovidio Zapico cuando firmaron el acuerdo para conformar gobierno.

Adrián Barbón y Ovidio Zapico cuando firmaron el acuerdo para conformar gobierno. / Paco Paredes / EFE

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Como las tormentas de verano, las tensiones entre los socios del Gobierno asturiano, PSOE e IU, vuelven cada cierto tiempo, arrojan su chaparrón entre centellas y dejan después un periodo de calma. Nubarrones negros vuelven a asomar en el horizonte de la coalición del Ejecutivo asturiano, ahora por dos asuntos: la anunciada nueva reforma fiscal que el PSOE quiere impulsar para «ampliar las deducciones» y alcanzar a las clases medias, y el decreto que prepara la consejería de Gimena Llamedo para evaluar el desempeño de los trabajadores públicos y «premiar» o «sancionar» a los funcionarios.

A ambas cuestiones se refirió ayer Barbón en Avilés para defender la estabilidad del Ejecutivo, considerar naturales las discrepancias y confiar en que el diálogo lime todas las aristas. Barbón aseguró que las reuniones del Consejo de Gobierno son espacios de debate «en profundidad» que se desarrollan «con muy buen clima». Consideró natural el intercambio de posiciones: «Nosotros dialogamos siempre», aseguró, al recordar que toda su vida ha gobernado —como alcalde de Laviana y como presidente del Principado— sin mayoría absoluta, por lo que el diálogo «es una fortaleza».

La discrepancia ya expresada por IU con el planteamiento del Presidente sobre la futura reforma fiscal se añade a los reiterados choques en el Ejecutivo sobre la política tributaria. Con todo, Barbón confía en alcanzar un acuerdo con IU, que reclama a cambio un análisis previo de los costes y necesidades de los servicios públicos.

Barbón exhibió su gobierno bicolor como «un ejemplo» en «un mundo en el que por desgracia no hay tanta estabilidad». Lo dijo precisamente en Avilés, donde existe también un acuerdo de gobierno entre PSOE e IU cuya continuidad quiere evaluar en los próximos días el socio minoritario. «No somos la misma organización política, somos dos proyectos políticos diferentes que confluyen en un único gobierno, unidad progresista y reformista, como saben», recalcó el Presidente, sin por ello rebajar la pretensión de la parte socialista en materia tributaria.

«Escuchar a los ciudadanos»

Escueto fue Adrián Barbón a la hora de valorar el nuevo decreto de evaluación del desempeño y la carrera profesional que está preparando la Consejería de Presidencia y que ha provocado críticas en la derecha y dudas entre sus socios de Gobierno por el sistema de sanciones que incorpora para los funcionarios incumplidores. El jefe del Ejecutivo instó a los partidos de la oposición, «con mucho respeto», a que «escuchen a los ciudadanos de Asturias».

Queda por ver si los socios, como en anteriores discrepancias, terminan encontrando un punto de acuerdo, aunque haya truenos por medio.

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