Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Evaristo Martínez-Radío Garrido, especialista en la Guerra de la Independencia: "En 1808 en Asturias ya existía el concepto de ciudadanía"

Evaristo Martínez-Radío, en una de las laderas de Valliniello.

Evaristo Martínez-Radío, en una de las laderas de Valliniello. / | MIKI LÓPEZ

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Bárbara Martín

Oviedo

LA NUEVA ESPAÑA ofrece, el sábado 22 y el domingo 23 de agosto, la sexta y última entrega de la colección "Asturias en la Edad Moderna", una serie de libros que repasan la historia de la región en los siglos XVI, XVII y XVIII. Sus autores, el periodista Eduardo García y el fotógrafo Miki López, abordan este nuevo proyecto con rigurosidad, talante divulgativo y el asesoramiento científico de expertos como el historiador Evaristo Martínez-Radío, experto en la Guerra de la Independencia y en las consecuencias sociales de la misma. El nuevo volumen de la serie se titula "De súbditos a ciudadanos: la guerra que lo cambió todo".

Evaristo Martínez-Radío Garrido se doctoró en la Universidad San Pablo-CEU de Madrid en 2010, tras haber obtenido en 2005 el Diploma de Estudios Avanzados en investigación histórica en la Universidad de Oviedo, centrándose en la Historia Moderna e Historia militar en el siglo XVIII. En esta edición de la colección "Asturias en la Edad Moderna", Martínez-Radío aporta sus conocimientos sobre la Guerra de la Independencia en Asturias y el cambio social que supuso.

Cuando pensamos en la Guerra de la Independencia pensamos inmediatamente en el Dos de Mayo, Madrid, Bailén, Cádiz… ¿Qué estaba ocurriendo en Asturias en 1808?

Había un descontento social respecto a los franceses, el "engreído extranjero", y una inquietud por la situación política del momento, aunque no necesariamente homogénea. Algunos estaban realmente comprometidos y hasta exaltados, y otros no se preocupaban tanto de la situación política como de su propia subsistencia. Fue el escenario de una tierra pionera en cambios políticos y sociales que posteriormente parece que no siempre se recuerdan con justicia histórica.

¿Qué supuso para Asturias la llegada de la guerra?

Es una guerra sobre el terreno, afloran desde grandes hechos heroicos hasta los colaboracionistas, rencillas personales, etc., que se ven en los conflictos civiles. Vivir una guerra es algo muy duro y las lealtades también pueden verse influidas si tu misma supervivencia y la de tu familia están en juego. Por otro lado, justamente en los años previos ya hubo grandes figuras como Álvaro Flórez Estrada, con ideas políticas realmente avanzadas para el momento. Incluso con lo que podríamos denominar "contrabando de ideas" provenientes de Francia y, con ellas, un nuevo concepto de ciudadano. Tras el Dos de Mayo y la declaración de guerra del Principado unos días después, se ve que afloran de manera pionera en Asturias y se detectan claramente en el cuerpo defensivo de La Alarma, antecediendo a la Constitución de 1812.

¿Qué era exactamente el Cuerpo de la Alarma y por qué es importante para entender la guerra en Asturias?

Fue un cuerpo defensivo creado por y para Asturias, aunque también hubo una Alarma gallega y otros cuerpos similares en otras regiones. Consistió en una forma de defensa popular organizada, para auxiliar al Ejército regular, pero también para organizar redes de información y espionaje, actividad policial o mantenimiento de la moral de combate. Lo importante es que sus miembros eran considerados ciudadanos, hasta para la elección de sus mandos. Para un joven de la época, hay que ser honestos, significaba poner su vida en riesgo, con poca preparación ante un Ejército profesional. Sería un campesino que, de repente, debe salir a luchar. Hubo alarmados que se destacaron en su labor y eficacia en combate, y hasta un cuerpo de escopeteros que fueron muy eficaces, destacando los de Castropol con José Saavedra; tanto que se buscó una mayor implicación y hasta integración táctica con el Ejército regular.

¿Qué significaba ser "ciudadano" en Asturias durante la Guerra de la Independencia?

Ser ciudadano significaba empezar a dejar atrás la lógica del súbdito. Ahora el rey podía ser un elemento aglutinante, pero no esencial, como se demostró en Asturias y la España del momento, pues lo importante es la nación, la comunidad y la voluntad. Eso sí, con esfuerzo y contribuyendo, pues la condición de "ciudadano" se podía perder si no contribuías a la sociedad. Vuelvo a incidir en que estamos hablando de que en Asturias estas nuevas concepciones se manejan ya desde 1808, cuatro años antes de la Constitución de 1812 donde cristalizarán. De hecho, en 1808 se ve en la organización vecinal de la Alarma y en la distinción entre ciudadanos, labradores e indigentes para costear armas. En 1809 se consolida con la idea de que todo ciudadano debe concurrir al servicio y que defender la Patria es un deber, un honor y una fuente de mérito.

¿Cómo era combatir en el territorio asturiano? ¿La orografía condicionó la forma de hacer la guerra?

Está claro que la orografía asturiana fue determinante. Favorecía puntos de resistencia, emboscar al enemigo, acosarlo, desgastarlo y buscar desesperarlo, haciéndolo sentirse inseguro en un acoso constante. Obviamente, se dio protagonismo a una guerra irregular. Aparte de las disposiciones para la alarma, el primer ejemplo de intento de utilizar la orografía a favor de los defensores fue Peñaflor en 1809: un paso estrecho, dominado por alturas y clave para las comunicaciones, donde tropas y paisanos podían retrasar o incomodar a un enemigo superior. Finalmente, fue superado por un ejército muy superior en número y capacidad, pero sirvió para retrasar unas horas al enemigo.

¿Hay algún episodio o algún personaje asturiano de la Guerra de la Independencia que crea que merece ser mucho más conocido?

Unos cuantos que deberíamos reivindicar, ponerles monumentos y sentirnos orgullosos. Desde Álvaro Flórez Estrada a José Saavedra con sus tiradores, Pedro Peón de Heredia con el mando de la Alarma del Principado… Como episodios concretos, también hay donde elegir. Desde la defensa del puente de Peñaflor en 1809 o la defensa de la línea del Narcea en 1810, como todas las acciones de hostigamiento, información, espionaje… También la importancia en Asturias con la llegada del primer batallón del Regimiento Hibernia, que vino a sofocar la rebelión y acabó uniéndose a ella cuando el Principado apenas contaba con fuerzas regulares propias, conformando el marco de la oficialidad de los regimientos del denominado Ejército Asturiano, que también luchó fuera de Asturias.

TEMAS

Tracking Pixel Contents