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Asturias ya tiene decidido los lobos que hay que matar para mantener seguro al ganado y reducir los ataques

Medio Rural quiere comenzar en septiembre las eliminaciones de ejemplares: un máximo de 67

Asturias cuenta actualmente con 50 manadas identificadas, de las que 46 son reproductoras, según el Principado

Un lobo ibérico.

Un lobo ibérico. / Principado de Asturias

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Mariola Riera

Mariola Riera

Oviedo

Asturias ya tiene determinada la cifra de lobos que habrá que eliminar en los próximos meses para aumentar la seguridad del ganado y reducir los ataques en los pastos. La Consejería de Medio Rural autorizará la muerte de 67 ejemplares dentro del II Plan de Gestión del Lobo. El nuevo control eleva en 14 los lobos que se pueden abatir, ya que el anterior los cifró en 53, y se extenderá a diciembre de 2027.

Sin embargo, el último programa de control no pudo llevarse a cabo en su totalidad y tuvo que ser suspendido en febrero cuando el Tribunal Supremo dictó sentencia sobre el plan de gestión en vigor y puso en cuestión parte de su articulado. En la última actuación, por tanto, fueron 31 los animales eliminados sobre 53: 26 fueron alcanzados por los agentes de Medio Ambiente y 5 en batidas de cazadores.

La decisión de cifrar en 67 los lobos que se matarán ahora se ha hecho en base a una población mínima estimada de 412 ejemplares y entrará en vigor previsiblemente en septiembre, una vez completada su tramitación, tal y como ha anunciado este jueves el director general de Política Agraria, Marcos da Rocha. El borrador será presentado el próximo lunes, 24 de agosto, al Consejo Consultivo del Lobo. La previsión del Gobierno regional es aprobar posteriormente el documento para su publicación en el Boletín Oficial del Principado de Asturias (BOPA).

La zona centro-oriental es la que cuenta con el máximo número de lobos a abatir, un total de nueve, dentro del territorio que forma parte del plan de gestión. Sin embargo, el Principado también autorizará las eliminaciones de animales fuera de ese territorio objeto del plan de gestión de la especie ya que la población se ha extendido ampliamente. En esa zona serán 18 los ejemplares que se maten. Medio Rural matiza, además, que "se podría aumentar la cifra si fuera necesario".

Las actuaciones de control por zonas son las siguientes:

• Zona 1. Noroccidental. Se establece un máximo de siete extracciones, por los elevados daños causados en el ganado, con 278 reses afectadas en 2025.

• Zona 2. El Palo-Esva. Se fija un máximo de ocho animales por los numerosos perjuicios causados el año pasado: 1.022 cabezas de ganado.

• Zona 3. Suroccidental. Se podrán extraer hasta cuatro ejemplares, dado que los daños sobre el ganado fueron relativamente bajos en 2025: 31 cabezas.

• Zona 4. Centro-occidental. Se permitirá la extracción de hasta ocho animales, dado que los ataques sobre la cabaña ganadera aumentaron hasta las 540 reses el año pasado.

• Zona 5. Central. Se autoriza la extracción de hasta ocho lobos, por el incremento de daños, que afectaron a 365 reses el año pasado.

• Zona 6. Centro-oriental. Se autoriza la extracción de hasta nueve lobos en un área en la que se han estabilizado los daños, con 421 reses afectadas en 2025.

• Zona 7. Picos de Europa (fuera del parque nacional). Se podrán eliminar hasta cinco ejemplares, ante las 230 reses atacadas el pasado año.

• Áreas sin gestión específica. En estas zonas se autoriza la extracción de hasta 18 animales, aunque se podría aumentar esta cifra si fuera necesario. En 2025 se produjeron 1.066 ataques.

Fechas

Los controles se realizarán principalmente de enero a abril y de septiembre a diciembre. No obstante, podrán autorizarse "actuaciones puntuales" desde mayo hasta agosto, cuando existan ejemplares que causen daños reiterados. Por otro lado, podrán llevarse a cabo extracciones fuera de las zonas de gestión durante todo el año, cuando las circunstancias lo requieran.

Entre los métodos previstos figuran los aguardos o recechos selectivos por parte de agentes medioambientales o personal autorizado, las actuaciones de apoyo durante cacerías autorizadas de otras especies en reservas regionales de caza y, cuando sean precisas, batidas coordinadas por agentes medioambientales.

Distribución de la población

Según los últimos estudios, el lobo ocupa el 83% del territorio asturiano, con un área de distribución de cerca de 8.300 kilómetros cuadrados, conectada con las poblaciones de las comunidades autónomas vecinas. Asturias cuenta actualmente con 50 manadas identificadas, de las que 46 son reproductoras. Además, se está evaluando la posible existencia de otros cinco grupos adicionales, que podrían corresponder a nuevas manadas o a algunas de las ya catalogadas. La población estimada se sitúa entre 412 y 460 ejemplares.

La evolución de la especie mantiene una tendencia creciente desde 2001, cuando se contabilizaban 22 manadas en la comunidad. En 2025 se confirmaron ataques sobre 3.893 cabezas de ganado bovino, ovino, caprino y equino, lo que supone un incremento del 30% respecto a 2021, antes de la inclusión del lobo en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (Lespre).

El coste de las indemnizaciones también ha aumentado durante ese período: el pasado año alcanzó los 1.911.171 euros, un 59% más que en 2021.

El Ejecutivo autonómico parte de una población mínima estimada de unos 412 lobos, distribuidos en 50 manadas localizadas en Asturias, de las que 46 son reproductoras. Según Da Rocha, la población de la especie ha mantenido además una tendencia general de crecimiento durante los últimos años.

Ese aumento ha coincidido, según los datos manejados por el Principado, con una mayor incidencia de los ataques sobre la cabaña ganadera. Solo durante 2025 se confirmaron daños sobre 3.893 reses y las indemnizaciones abonadas superaron los 1,9 millones de euros.

La evolución respecto a 2021 es también uno de los argumentos utilizados por el Gobierno regional para justificar el nuevo programa. En ese periodo, los daños atribuidos al lobo habrían crecido un 30%, mientras que el coste de las indemnizaciones habría aumentado en más de un 50%.

Discrepancias con el Ministerio

Los datos del censo que maneja el Principado han sido puestos en cuestión por la Secretaría de Estado de Medio Ambiente, que sostiene que la población de lobo no ha mejorado y defiende que vuelva a incluirse en el listado de especies protegidas. Por supuesto, en el Ministerio de Transición Ecológica no quieren ni oír hablar de eliminación de ejemplares. Pero en Asturias, el gobierno regional, también en manos del PSOE, defiende todo lo contrario. Marcos da Rocha asegura que las actuaciones previstas se apoyan en «criterios técnicos» y se adaptarán a la situación específica de cada una de las zonas de gestión en las que se divide Asturias. La intención es priorizar las extracciones en aquellos territorios en los que exista una mayor incidencia de ataques y daños sobre la ganadería.

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