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Más que asturcones en la Majada de Espineres: familias, amigos, montañeros y ganas de diversión

«El asturcón es mucho más que una raza, es identidad de Asturias y sobre todo de esta comarca», reseña Gimena Llamedo

Intento de doma, sin éxito, de “Resorte”, hijo del legendario de “Indomable”

VÍDEO: Miguel Guerrero FOTO: Olaya Guerrero

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Miguel Guerrero

Espineres (Piloña)

La majada de Espineres, ubicada en la parte piloñesa de la sierra del Sueve, amaneció este sábado entre tiendas de campaña, parkings improvisados, carpas y cientos de personas de todas las generaciones que se acercaban, algunos andando y otros en coche, a celebrar la 46.° edición de la Fiesta del Asturcón. El evento, declarado de Interés Turístico Nacional desde 2019, comenzó temprano con el concurso de dibujo infantil y la exhibición de arrastre de los asturcones, dando paso a una jornada llena de jolgorio, homenajes y doma de caballos.

Vista de la majada de Espineres.

Vista de la majada de Espineres. / Olaya Guerrero

El panorama de la fiesta fue sorprendente: una gran majada a lomos del Sueve con más de un centenar de coches, tiendas de campaña de personas que pasaron allí la noche anterior, carpas de bar, y hasta camionetas de helados. Todo ello movido por el impulso de homenajear esa distintiva raza de caballos de pequeño tamaño, piel oscura y carácter fuerte.

Allende, García, Canteli y Llamedo.

Allende, García, Canteli y Llamedo. / Olaya Guerrero

La gente acudió en familia, paseó, charló con conocidos y se sentó en algún rincón a pasar las horas. También hubo diversión desde primera hora para los más jóvenes en el recinto vallado que acoge la tradicional doma del asturcón: un casero toro mecánico entretuvo a los niños durante la mañana.

Canteli y Queipo, en Espineres.

Canteli y Queipo, en Espineres. / Olaya Guerrero

El día acompañó el estado de ánimo general de los asistentes, sobre todo a media mañana, con un sol de justicia durante los actos de homenaje. Tras la tradicional misa, tomó la palabra Iván Allende, alcalde de Piloña y pregonero de esta edición. En su discurso, reivindicó el trabajo de ACAS (Asociación Conservadora del Asturcón del Sueve), organizadora de la fiesta, así como de todos los hombres y mujeres que luchan por el medio rural. También habló del caballo que «durante siglos hábito estas montañas» y agradeció a la vicepresidenta asturiana, Gimena Llamedo, allí presente, su colaboración en la creación del Centro de Interpretación del Asturcón, recientemente abierto en Infiesto. Llamedo, por su parte, aprovechó para recordar sus años jóvenes en los que «dormía en el Sueve para vivir la fiesta» y dedicó una palabras al milenario caballo: «El asturcón es mucho más que una raza, es identidad de Asturias y sobre todo de esta comarca».

Canteli, "defensor a muerte" de la conservación del asturcón

El «Asturcón del año» fue para Alfredo Canteli, alcalde de Oviedo, quien se proclamó en una breve intervención «defensor a muerte» del trabajo de ACAS y agradeció la oportunidad de volver a una fiesta en la que siempre fue «muy feliz». Ante otros presentes, como Álvaro Queipo, líder del PP de Asturias, o Nacho García, presidente de la Asociación del Asturcón, se entregaron otros galardones, como el reconocimiento a la Mujer Rural, que este año recayó en María Luisa Fernández Toraño, vecina de Fíos (Parres) de 93 años, y el galardón al Pastor del Año, que se lo llevó Isidro Cuero Fernández, vecino de Berduceu (Piloña).

Iván Allende, durante el pregón.

Iván Allende, durante el pregón. / Olaya Guerrero

Pero no todo en la fiesta fueron pregones y galardonados. Muchos buscaron un buen sitio para sentarse y disfrutar del espléndido día en la montaña, sabiendo que el plato fuerte de la jornada sería a la tarde: la doma de asturcones.

Joceleyne Fernández y Carmen Muñiz se estrenaron en Espineres con el grupo de montaña «Sariegu»: «Queríamos conocer la fiesta y este año nos animamos a venir; muy guapo todo». En otro rincón, junto a unos árboles, estaban Sonia Pinín y José Antonio García con su hija Lucía, llegados desde Cividiello (Parres). A ellos les atrajo la doma: «Lo más interesante».

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