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Los ganaderos de Asturias, defraudados con el nuevo programa para reducir la población de lobos: ni gusta el número ni la fórmula elegida

Las organizaciones agrarias dudan de que el plan del Principado vaya a tener efectividad y reducir los ataques: "No paran"

Protesta del campo en Oviedo.

Protesta del campo en Oviedo. / LUISMA MURIAS / LNE

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Mariola Riera

Mariola Riera

Oviedo

No convence a las organizaciones agrarias el programa de control del lobo diseñado por la Consejería de Medio Rural, para eliminar a partir de septiembre y durante todo el próximo año un total de 67 ejemplares en Asturias. El objetivo es garantizar la seguridad del ganado en los pastos y reducir los ataques, pero en URA, COAG y USAGA no creen que vaya a servir. En líneas generales no les convence la cifra, ni la forma en que se quieren matar los lobos. El lunes están convocadas al Consejo Consultivo del Lobo, donde conocerán los detalles y podrán aportar su parecer.

El Principado sostiene que el número se ha calculado en base a la población actual de lobos, unas 50 manadas (460 animales), que ocupan el 73% del territorio de la región. Serán los agentes del medio natural los que se encarguen a través de recechos organizados de las «extracciones» de ejemplares –tal y como lo denominan en la consejería–, y se prevé aprovechar cacerías programadas y, en última instancia, organizar batidas programadas por parte de la guardería.

Precisamente la fórmula elegida por Medio Rural para reducir la población de lobos no convence a URA. «Quedó meridianamente claro que en determinadas zonas, hasta que no llegaron a las cacerías concretas con gente de la zona y cazadores, no se empezó a ver resultados en el anterior programa», apunta Borja Fernández, coordinador de la organización. «Concretamente en el parque de Covadonga no se mató ningún lobo. Y la única cacería que se programó se suspendió porque casualmente fue el mismo día que se tumbó el plan de gestión por parte del Tribunal Supremo. En el Cuera nada más se mataron lobos en las cacerías con ganaderos y cazadores de la zona».

Fernández teme que cuando Medio Rural recurra a las cacerías «se volverá a estar en la recta final del programa y así no se puede. Esto hay que articularlo de la manera que en las zonas donde la efectividad sea con cacerías, pues que se haga desde el principio o a la máxima brevedad posible».

En USAGA, José Álvarez sostiene medio en broma medio en serio que «67 lobos son los que tendrían que dejar y matar al resto porque viendo la cantidad de años que hay y la cantidad de problemas que hay está todo muy difícil». Ve «una barbaridad» que el año pasado se confirmasen casi 4.000 cabezas de ganado atacadas por el lobo, lo que obligó a una indemnización de casi 2 millones de euros.

Ganado guardado

Él mismo ha sufrido las consecuencias de los ataques recientemente a sus reses en Idarga (Salas). «No paran los ataques. He tenido que guardar el ganado, novillas adultas próximas al parto que si me las ataca es un problema. Mataron dos en 20 días, aquí, al lado de casa, a 150 o 300 metros como mucho. Guardar el ganado ahora, que podría estar en pleno verano por los pastos, supone más gasto y esto no se compensa», explica. «Eso se traduce que cada vez va menos ganado de carne al monte porque no compensa. El lobo, los pastos secos, el temor a los incendios...».

Y concluye: «Es el mundo al revés. Antes ibas al zoo a ver la fauna salvaje y dentro de poco habrá que ir para ver los animales domésticos, los pocos que quedan. Dicen que el plan de gestión es para garantizar la convivencia entre fauna salvaje y ganado, pero yo no creo que sea posible, no hay lugar a la convivencia».

Más pesimista aún pinta el panorama David Pérez Naya, coordinador de COAG, quien como presidente de la Asociación de ganaderos de Mieres suma un verano aciago al haberse quedado sin los pastos vetados por León: «Nunca se vio un verano con les vaquen es casa. En la vida se vio esto». A Naya le molesta que la Consejería de Medio Rural haya hecho públicos los datos del próximo programa de control antes de la reunión del lunes. «Siempre hablan de que lo consensuan con las organizaciones y no es así. Ha pasado con el baremo de daños, que de contar con nuestra opinión no sería así. Y esto del lobo, pues lo mismo. No obstante quiero mejor esperar al lunes a ver qué dicen y estudiar bien el documento, el reparto por zonas...», explica.

El líder de COAG adelanta que le parece escasa la cifra de 67 ejemplares a abatir en base al número de mandas. «Yo esperaba más. aunque como nunca se cumple el plan... A saber qué pasa jurídicamente. Cada vez se complica más todo».

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