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No solo es el Huerna: los trenes de cercanías de Asturias sufren 18 incidencias al día y tuvieron al menos un corte total este verano

"Es un desastre", asegura Pedro de Rueda, diputado del PP, sobre un servicio que registró más de 1.000 incidencias desde junio

Un tren de cercanías de Asturias, durante un servicio. | EFE

Un tren de cercanías de Asturias, durante un servicio. | EFE

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Xuan Fernández

Xuan Fernández

Los problemas de las comunicaciones de Asturias no se concentran únicamente en la autopista del Huerna (AP-66). Las cercanías ferroviarias, con un servicio menguado, una infraestructura pendiente de renovación y unos trenes nuevos que todavía no han llegado para sustituir a la flota actual, también atraviesan un periodo marcado por las incidencias y las dificultades para garantizar la normalidad del servicio.

Entre el 21 de junio y el 21 de agosto se registraron 1.097 incidencias en los servicios ferroviarios de Asturias, según los datos facilitados por Renfe y puestos sobre la mesa este lunes por Pedro de Rueda, diputado del PP en la Junta General. El parlamentario popular calificó de "desastre absoluto" la situación del ferrocarril asturiano y cuestionó la capacidad de las administraciones para dar una respuesta a los problemas que se vienen acumulando.

Los datos de la compañía ferroviaria reflejan una media de casi 18 incidencias diarias durante ese periodo. El cómputo incluye cancelaciones, supresiones de servicios y averías que afectan a las distintas líneas de cercanías de la región y que terminan repercutiendo directamente sobre los viajeros. Según De Rueda, además, la situación ha empeorado respecto al ejercicio anterior: el año pasado se contabilizaron alrededor de 800 incidencias, una cifra sensiblemente inferior a la registrada este verano.

Un corte total durante más de una hora

El episodio más reciente se produjo este domingo por la mañana, cuando un problema eléctrico en la infraestructura obligó a suspender durante más de una hora toda la circulación ferroviaria en Asturias. El alcance de la avería fue especialmente relevante porque el corte afectó al conjunto de la red: durante ese periodo no circularon trenes ni por las líneas de ancho métrico, las antiguas líneas de Feve, ni por la red convencional, que comparte trazado con los servicios de alta velocidad.

«Los trenes funcionan mal, cada vez van peor y su estado roza lo catastrófico», clamó Pedro de Rueda durante su comparecencia. El diputado popular situó las críticas no solo en el estado de los trenes, sino también en la situación de una infraestructura que, a su juicio, necesita una actuación decidida para evitar que este tipo de episodios sigan condicionando el servicio.

La gestión de los servicios ferroviarios corresponde al Ministerio de Transportes, a través de Renfe y Adif. Renfe es la responsable de la operación de los trenes y de la prestación del servicio, mientras que Adif tiene atribuida la gestión y mantenimiento de buena parte de la infraestructura ferroviaria. El Principado, por su parte, pretende asumir a medio plazo la gestión de las cercanías asturianas, aunque condiciona ese paso a que el Estado complete previamente el plan de inversiones comprometido para la red.

A esa situación se suma otro de los problemas que viene arrastrando el ferrocarril asturiano: la renovación de la flota todavía está pendiente de completarse. Los nuevos trenes destinados a sustituir a los actuales convoyes todavía deben incorporarse al servicio, por lo que buena parte de la red continúa dependiendo de una flota que acumula años de funcionamiento y que se encuentra sometida a un elevado nivel de utilización.

De Rueda también cargó contra la posición del Gobierno asturiano y consideró que el Principado es «incapaz de reclamar al Gobierno central» una mejora de las comunicaciones ferroviarias. El diputado popular puso como ejemplo el modelo ferroviario vasco, que permite a la comunidad autónoma gestionar el servicio de cercanías mientras el Estado mantiene la titularidad de la infraestructura.

"Tenemos una bicicleta y nos gusta una nave espacial", aseguró el parlamentario del PP, en referencia a la pretensión del Principado de asumir las competencias y a su apuesta por un modelo similar al existente en el País Vasco. La comparación pretende poner de manifiesto, según De Rueda, la distancia entre las aspiraciones de Asturias y el estado actual de su red ferroviaria.

El Ejecutivo autonómico ha defendido que la transferencia de las cercanías debe producirse con una infraestructura renovada y con los recursos necesarios para garantizar la prestación del servicio.

El diputado del PP afirmó que el Gobierno del Principado “no es un espectador de este asunto, ya que firmó el Plan de Cercanías, se sienta en la mesa con el Ministerio, tiene voz, tiene interlocución y tiene una sola obligación: defender a los asturianos delante de quien presta el servicio, y este verano no la ha ejercido porque ha estado mudo. Esta mudez no sale gratis, sino que la pagan los asturianos cada mañana en un andén; Sánchez y su Gobierno en Madrid deciden ningunear Asturias, los asturianos lo sufrimos y el Gobierno de Barbón calla cómplice o intenta despistar con promesas vacías que ya nadie se cree”, expresó.

El PP anunció finalmente que pedirá la comparecencia del consejero de Movilidad, Alejandro Calvo, cuando se inicie el próximo periodo de sesiones de la Junta General. Los populares pretenden que el Gobierno asturiano explique el incremento de las incidencias, las actuaciones previstas para reducir las averías y el calendario para la llegada de los nuevos trenes, además de su posición ante una eventual transferencia de la gestión de las cercanías.

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