Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Del rechazo absoluto a matar lobos a la reclamación de que se haga "de forma inmediata" en cuanto haya ataques al ganado: las posturas enfrentadas en Asturias

Los conservacionistas advierten de que los controles del Principado contravienen la normativa europea

Asturias Ganadera ve "absurdo" abatir un cánido un año después de los daños y quiere declarar "zonas libres de lobo"

Ejemplar de lobo ibérico en su medio natural

Ejemplar de lobo ibérico en su medio natural / Pablo Santana/Shutterstock

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Mariola Riera

Mariola Riera

Oviedo

El lobo desata pasiones en Asturias y las posturas sobre cómo debe ser la gestión de la especie están muy enfrentadas. En pleno debate en torno al nuevo programa de control de la Consejería de Medio Rural para reducir los ataques, organizaciones ganaderas y conservacionistas han tomado de nuevo posiciones.

Asturias Ganadera defiende que el debate sobre el control del lobo en Asturias no debe centrarse en el número de ejemplares que se prevé abatir, sino en establecer mecanismos de gestión que permitan compatibilizar la presencia del depredador con la actividad ganadera. La Consejería de Medio Rural tiene previsto que se puedan eliminar hasta 67 animales de aquí a finales de 2027 para controlar la población y reducir los ataques al ganado. Este mismo lunes presentó el programa de control en el Consejo Consultivo del Lobo.

Una reunión que no ha estado exenta de tensión, ya que los grupos conservacionistas rechazan de plano la eliminación de lobos. El Grupo Lobo se manifestó a las puertas de la Consejería de Medio Rural y advirtió de que la actuación del gobierno asturiano es "contraria la Directiva 92/43/CEE (y en consecuencia también a la Ley 42/2007 del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad), contraviniendo el requisito legal que establece la Directiva para autorizar medidas de extracción de individuos. Así se lo han dicho reiteradas veces los tribunales, persiste en matar lobos como única solución para reducir los daños al ganado doméstico".

Frente a esto, en Asturias Ganadera -asociación que no se sienta en el consejo consultivo, donde sí están las organizaciones agrarias UCA, USAGA, URA y COAG- advierten de que el problema del lobo ha empeorado progresivamente durante los siete años de Gobierno socialista con el apoyo de IU y ha atribuido parte de esta situación a la inclusión del lobo en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESPRE), que, según ha señalado, ha supuesto una "sobreprotección" del depredador. En el LESPRE entró en 2021 y salió en abril de 2025, lo que abrió la puerta a retomar las eliminaciones de lobos.

Asturias Ganadera ha incidido especialmente en la situación del ganado menor, la reciella, cuya presencia considera "tan importante en la ecología de nuestros montes por su labor desbrozadora" y que, según ha afirmado, "prácticamente desapareció". La organización ha señalado que las actuaciones de control deben realizarse de forma inmediata tras los ataques y en las zonas donde se hayan verificado muertes recurrentes de ganado. Según ha explicado, de este modo los lobos pueden asociar el control con sus ataques y reducir la reiteración de los daños.

En este sentido, ha considerado "absurdo" abatir un ejemplar un año después en un área determinada cuando el ganado "ni siquiera está en el monte", y ha advertido de que existen manadas que no atacan habitualmente al ganado y que, por tanto, no representan un peligro para la actividad ganadera.

Eliminaciones recurrentes

Asimismo, Asturias Ganadera ha reclamado que las actuaciones sean recurrentes hasta conseguir que los daños sean asumibles por los ganaderos de cada zona. Ha apuntado que en áreas con pocas alternativas tróficas, donde los lobos disponen principalmente del ganado como fuente de alimento, los ataques continuarán pese a los controles. Por ello, ha planteado determinar qué zonas deben ser declaradas "libres de lobo", entre ellas Cuera, El Sueve o el Monte Llosorio, y actuar "sin dilación" para evitar el asentamiento de manadas en áreas que considera de "máxima incompatibilidad" con la ganadería. La asociación reclama que en los controles participen actores locales, especialmente ganaderos y cazadores, por su conocimiento del territorio, y ha pedido que una resolución del Gobierno asturiano garantice su protección frente a posibles denuncias y establezca que sea la Administración la responsable de las actuaciones.

La organización ha concluido que la aplicación de estos criterios será la que determine cada año el número de ejemplares abatidos, que "pueden ser 10 o 150", y ha defendido que deben prevalecer los "criterios cualitativos por encima de los cuantitativos".

Rechazo al censo

Al otro lado se sitúan los conservacionistas reunidos en el Grupo Lobo. Estos tachan de "verdad incómoda" que hay menos lobos de los que el gobierno asturiano afirma y "demuestra como falsa la supuesta superpoblación o sobreabundancia". El Principado sostiene que hay actualmente unas 50 manadas.

"Lamentablemente el gobierno asturiano insiste empecinadamente en la errónea estrategia de matar lobos, niega la evidencia científica y ningunea las medidas preventivas. Cuanto más tiempo se perpetúe el plan asturiano basado en matar lobos en lugar de promover medidas preventivas y actuaciones encaminadas a resolver los problemas de convivencia, más daños al ganado y mayor conflictividad social habrá", advierten. Y reclaman a Medio Rural que "abandone el camino de las armas y dé un giro copernicano a la gestión de la especie" todo ello para ·reducir la conflictividad social y garantizar la convivencia entre la ganadería extensiva y la supervivencia de una de las últimas poblaciones de lobos de Europa occidental".

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents