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Allande, un territorio para mirar a las estrellas

La VII edición de Allande Stars reúne a unas 250 personas en tres jornadas que vinculan astronomía, ciencia y patrimonio del concejo

Charla en Celón.

Charla en Celón. / Sergio Larioa

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Miguel Guerrero

Oviedo

Mirar al cielo para entender la tierra. Esa es, siete años después de su nacimiento, la idea que sigue guiando Allande Stars, el proyecto de divulgación científica impulsado por la astrofísica allandesa Lucía González Cuesta. La VII edición, celebrada este fin de semana, volvió a recorrer distintos rincones del concejo para demostrar que la astronomía también puede ser una puerta de entrada al patrimonio, la historia y la cultura de un territorio rural.

El equipo y participantes de Allande Stars, en una actividad.

El equipo y participantes de Allande Stars, en una actividad. / .

"Llevamos siete años buscando rincones de Allande para dar a conocer", resume González Cuesta. El programa reunió seis actividades (cuatro diurnas y dos nocturnas) y congregó a unas 250 personas, principalmente procedentes de Asturias, aunque también llegadas de otras comunidades. La primera parada fue Celón, donde los hórreos y paneras de Allande sirvieron para acercarse a la relación entre las construcciones tradicionales y el firmamento. La jornada contó con la participación del historiador Juaco López y de la catedrática de la Universidad de Vigo Ana Ulla. La iglesia de Santa María de Celón completó el recorrido.

La astronomía dio paso después a la arqueología en el castro de San Chuis. La actividad prevista al aire libre tuvo que trasladarse a la Casa de Cultura de Pola de Allande debido a las condiciones meteorológicas. El encuentro permitió recorrer la historia del enclave y acercarse a la evolución del conocimiento sobre el cielo.

Juegos sobre estrellas.

Juegos sobre estrellas. / .

El sábado, la ciencia volvió a mezclarse con el patrimonio en la central hidroeléctrica de Salime. Allí, Allande Stars abordó la relación entre gravedad, electricidad y astronomía mediante explicaciones y sencillos experimentos de electromagnetismo. Por la tarde, el programa se trasladó al pueblo de Is, donde la física se convirtió en una herramienta para interpretar y conservar el patrimonio artístico de una de sus capillas y sus retablos.

"Hay una vinculación entre el patrimonio y la astronomía", explica González Cuesta. Esa conexión es, precisamente, uno de los rasgos que diferencian al proyecto, que nació en 2020 como una iniciativa itinerante de divulgación científica y que con el paso de los años ha convertido distintos pueblos y espacios de Allande en escenarios para acercarse a la ciencia.

Lucía González, durante una explicación.

Lucía González, durante una explicación. / .

La meteorología, sin embargo, se impuso de nuevo el sábado por la noche e impidió completar el programa nocturno tal y como estaba previsto: “Así es el tiempo en Asturias; el año pasado tuvimos cielo despejado las dos noches y este, mala suerte”, comenta González Cuesta. En esta ocasión, se sustituyó la observación exterior por un taller en interior sobre la luz como herramienta fundamental para estudiar el universo, al que asistieron unas 50 personas.

El cielo sigue siendo, en cualquier caso, uno de los principales activos turísticos de Allande. El concejo recibió en 2021 la certificación de "Concejo Starlight", única en Asturias, gracias a la calidad de su cielo y a sus condiciones de baja contaminación lumínica. "El suroccidente asturiano es una de las islas de oscuridad donde hay mejor calidad de cielo y menor exceso de luz artificial", señala González Cuesta. La escasa población y la orografía favorecen unas condiciones que, cuando la meteorología acompaña, permiten contemplar a simple vista objetos como la galaxia de Andrómeda o el doble cúmulo de Perseo.

Visita a la central de Salime.

Visita a la central de Salime. / .

Las jornadas de divulgación terminaron el domingo con un viaje en el que las estrellas dejaron paso a las neuronas, la música y la inteligencia artificial. El encuentro entre divulgación científica e interpretación musical puso el cierre a tres jornadas concebidas para demostrar que el cielo puede servir también para contar la historia de quienes viven bajo él.

"Uno de los objetivos es dar a conocer Allande, mostrar la riqueza patrimonial y la calidad del cielo nocturno", resume la directora. Y el proyecto tiene todavía territorio por recorrer: "Espero que para la décima edición hayamos recorrido gran parte de los rincones de Allande".

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