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Los partidos de la oposición desconfían del relevo en Derechos Sociales y auguran la continuidad de los problemas en el área: "Es una huida hacia delante"

El consejero Ovidio Zapico (IU) celebra el nombramiento de Nerea Monroy, "la mejor posible, viene del ERA y del movimiento obrero"

Todos los grupos desean a Marta del Arco, que se va por motivos de salud, una pronta recuperación

Un pleno, en la Junta General

Un pleno, en la Junta General / PP ASTURIAS / Europa Press

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Mariola Riera

Mariola Riera

Oviedo

El relevo al frente de la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar abrió este viernes un nuevo frente político en Asturias. Mientras desde el propio Gobierno autonómico y desde Convocatoria por Asturies-IU se cerraron filas en torno a la futura consejera, Nerea Monroy, los principales grupos de la oposición recibieron su nombramiento con fuertes críticas y advirtieron de que su llegada no supondrá el cambio de rumbo que, a su juicio, necesita un departamento que arrastra importantes problemas en ámbitos como la dependencia, las residencias públicas o la atención a menores.

El consejero de Ordenación de Territorio, Urbanismo, Vivienda y Derechos Ciudadanos, Ovidio Zapico, fue especialmente contundente en su respaldo a la elegida por Adrián Barbón para sustituir a Marta del Arco. Monroy es, aseguró, “la mejor posible”. El dirigente de IU destacó que se trata de “una persona que viene del ERA y del movimiento obrero” y la definió como “una gran gestora”.

También desde Convocatoria por Asturies-IU, socio de los socialistas en el Ejecutivo, su portavoz parlamentario, Xabel Vegas, reclamó “mucha templanza”, pero también “proactividad” para afrontar la situación de una Consejería que considera esencial. Vegas señaló entre los retos inmediatos la red pública de residencias de mayores, los programas dirigidos a la infancia, las ayudas a la dependencia y la acogida de los menores migrantes no acompañados que llegarán desde Ceuta.

Para afrontar todos esos frentes, sostuvo, se necesita al frente del departamento a “una persona inteligente, prudente, con sensibilidad y capacidad de diálogo”.

Críticas

Muy distinta fue la acogida del nombramiento entre los grupos de la oposición. La portavoz de Derechos Sociales del PP, Beatriz Polledo, afirmó que la salida de Del Arco era “un secreto a voces” y recordó que su grupo había solicitado en distintas ocasiones tanto su dimisión como su reprobación. Aunque deseó a la consejera saliente “lo mejor en lo personal” y una pronta recuperación de sus problemas de salud, Polledo realizó un balance muy crítico de su etapa al frente del departamento.

La diputada popular considera que Derechos Sociales está “absolutamente desmantelada” y que su gestión durante los últimos años ha sido “un absoluto fracaso”, especialmente en dependencia, menores y las residencias públicas. Ese diagnóstico lleva al PP a cuestionar también la elección de Monroy. Polledo considera que el nombramiento de la hasta ahora gerente del ERA representa “continuidad” y teme que el funcionamiento del departamento pueda incluso empeorar. “Creemos que la nueva consejera no es la persona adecuada, no es el relevo adecuado”, afirmó.

Los populares ponen especialmente el foco en la gestión de Monroy al frente del ERA. Polledo reprochó que no se haya creado ninguna de las nuevas plazas residenciales anunciadas y denunció que las listas de espera para acceder a los establecimientos públicos “no han dejado de crecer”. Por ello, sostuvo que su balance al frente del organismo es “malo” y expresó su preocupación ante la posibilidad de que ahora tenga que asumir el conjunto de una Consejería con muchas más competencias.

A juicio del PP, el nombramiento supone “una huida hacia adelante” en la recta final de la legislatura y evidencia que Barbón no ha encontrado el perfil capaz de dar el “revulsivo” que, según Polledo, necesita un departamento “desmantelado y descabezado”.

Vox tampoco espera un giro en las políticas de Derechos Sociales. Su diputada Sara Álvarez Rouco, después de trasladar a Del Arco sus deseos de una pronta recuperación, aseguró que su salida vuelve a dejar al descubierto las dificultades que atraviesa la Consejería. “Su renuncia, sea cual sea el motivo, pone en evidencia que la Consejería de Derechos Sociales se ha convertido en una trituradora de políticos socialistas que deja al descubierto las enormes carencias de sus políticas”, afirmó.

Rouco enumeró como principales problemas las listas de espera en las residencias de mayores, los errores administrativos en la gestión del salario social básico, la situación de los menores tutelados y de los centros que los acogen y el “caos absoluto” que, según Vox, existe en la tramitación de los expedientes de dependencia. También censuró la política del Ejecutivo asturiano respecto a los menores extranjeros no acompañados. La parlamentaria de Vox recordó además que Marta del Arco ya había sucedido a Melania Álvarez al frente de Derechos Sociales. “El Gobierno de Barbón es un escaparate de fallos continuos, pero en Derechos Sociales encontramos uno de sus máximos exponentes”, afirmó.

Vox tampoco concede un margen de confianza a Monroy. Rouco subrayó que la futura consejera ha formado parte del equipo encargado hasta ahora de las políticas sociales del Principado y considera que su designación no permite anticipar ninguna ruptura con la gestión anterior. “Si el problema está en la pésima gestión socialista, cambiar la cara al frente de la Consejería solo anticipa continuidad. Y cuando se parte del fracaso, la continuidad significa mantener los mismos problemas que sufren los asturianos”, señaló.

También Foro Asturias recibió con fuertes reservas la elección. Su portavoz parlamentario, Adrián Pumares, deseó a Del Arco “lo mejor en lo personal y una pronta recuperación”, aunque consideró que “nunca debería haber sido consejera” y aseguró que deja el departamento “desmantelado y en una situación caótica”.

Pumares cuestionó igualmente la trayectoria de Monroy en el ERA, donde, afirmó, existen “3.600 peticiones sin atender”, y sostuvo que su gestión no permite confiar en que vaya a revertir los problemas de Derechos Sociales. El diputado responsabilizó directamente a Barbón de una etapa marcada, a su juicio, por “la parálisis, la improvisación y los problemas sin resolver”, y mostró además sus dudas de que el Principado consiga reducir este año a 180 días el tiempo medio de resolución de las ayudas a la dependencia.

Más prudente fue la diputada del Grupo Mixto Covadonga Tomé. Tras trasladar sus “mejores deseos” a Marta del Arco, señaló que Monroy asume una Consejería “lastrada, con múltiples problemas y con competencias extremadamente sensibles”. Frente a las críticas más duras del resto de la oposición, Tomé optó por esperar a conocer su gestión y resumió sus exigencias en dos cuestiones: “Esperamos por su parte buena gestión y transparencia”.

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