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El alto precio del combustible dispara la compra de coches eléctricos en Asturias: las matriculaciones se multiplicaron por diez en los últimos seis años

El parque móvil sostenible aumenta gracias a las subvenciones y al ahorro de 2.000 euros anuales respecto a un vehículo de gasolina

Un coche eléctrico, enchufado a un cargador financiado por el plan Moves III, en Oviedo

Un coche eléctrico, enchufado a un cargador financiado por el plan Moves III, en Oviedo / Pablo Castaño / LNE

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Nicolás Silva García

Oviedo

La matriculación de coches eléctricos en Asturias se ha disparado desde 2020, un fenómeno que ha coincidido con el aumento generalizado de los precios de los combustibles, salvo altibajos, durante ese período. Actualmente hay matriculados en la región 5.216 vehículos eléctricos, lo que supone casi diez veces más que los 560 que había en 2020, según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT). Porcentualmente se trata de un incremento descomunal, del 831,43%.

Uno de los principales motivos de este auge ha sido la subida de los precios de los carburantes, especialmente inflamados en los últimos meses por la crisis bélica de Irán y Oriente Próximo. A ello se ha sumado la atenuación de rebajas fiscales en los combustibles en este mes de agosto. Ayer, la media de los surtidores asturianos arrojaba 1,79 euros por litro en gasolina 95 y de 1,92 euros en el caso del gasóleo, registrando máximos, respectivamente, de 1,9 y dos euros por litro.

Pasar por la gasolinera comenzó a ser un acto especialmente gravoso a raíz de la guerra de Ucrania: en 2022, la gasolina escaló a una media de 1,9 euros por litro y un pico de 2,15 euros. Aunque el precio ha tenido una pequeña bajada desde entonces, sigue en niveles superiores a 2019, antes de la pandemia de covid.

El mencionado conflicto de Oriente Próximo, activado el pasado febrero con los bombardeos estadounidenses sobre Irán, ha vuelto a agitar los precios de las gasolineras. Este incremento de coste para llenar el depósito, junto a las subvenciones europeas del Plan Moves (que conceden entre 1.000 y 7.000 euros a cualquiera que quiera adquirir un vehículo eléctrico), ha incentivado las adquisiciones.

En 2025 se produjo un notable aumento de la matriculación de vehículos verdes, alcanzando los 1.437, un incremento del 145,22% respecto a los registrados el año anterior. Y en lo que llevamos de 2026 ya lo han hecho 1.312, esto es, casi tantos como durante todo 2025, lo que denota una clara tendencia al alza.

Un ahorro de más de 2.000 euros

Los datos certifican el ahorro que, en este contexto de carburantes encarecidos, supone apostar por un coche eléctrico. Tomando como referencia el precio medio de gasolina 95 de ayer en Asturias (1,79 euros), llenar un depósito de 55 litros supone un coste de 98,5 euros. Si el usuario recorriera unos 20.000 kilómetros al año –una cantidad razonable en Asturias, donde son frecuentes los desplazamientos en coche para ir a trabajar–, el desembolso en gasolina sería de 2.328 euros.

En el caso del coche eléctrico, los costes de cargar la batería varían en función de la instalación que se utilice. El método más habitual para los usuarios es hacerlo en el domicilio, donde cargar una batería estándar de 60 kW/h cuesta una media de 9 euros si se hace de día y unos 5 euros por la noche.

En caso de enchufar siempre por la noche en casa, cargar un coche que recorra 20.000 kilómetros al año tendría un coste de 270 euros, lo que supondría un ahorro anual de 2.058 euros en comparación con un vehículo de gasolina. Con todo, hay que recordar que un cargador convencional en la vía pública, los más habituales, tienen un coste medio de unos 24 euros; mientras que uno ultrarrápido oscila entre los 33 y los 47 euros.

Según el asturiano Ángel García, presidente de la Asociación de Usuarios de Vehículos Eléctricos (AUVE), de carácter nacional, en torno al 80% de los usuarios tienen cargadores en sus casas. Esto coincide con los datos de la empresa TCV, que ha instalado alrededor de 3.000 puntos en todo Asturias.

En cualquier caso, ya antes de la escalada del precio de la gasolina las ventas de coches eléctricos habían empezado a crecer. Así, registraron un repunte en el año 2019, cuando se compraron 153, esto es, siete más que en los 5 años anteriores. En 2020, pese al confinamiento, se dobló la cifra del curso anterior con 311. En los dos años siguientes se mantuvo un nivel similar, con 282 en 2021 y 396 en 2022.

En 2023 se produjo otro aumento significativo, un año después de que la gasolina alcanzara las cifras récord, con 643 matriculaciones, una cifra cercana a la obtenida en el ejercicio siguiente, con 586, y coincidiendo con la subida del precio de los combustibles. La tendencia se aceleró en 2025, con 1.437.

Los puntos de carga

Según el informe de la Fundación Asturiana de la Energía (FAEN), el Principado tiene 1.338 puntos de carga que tienen como mínimo con dos cargadores que se pueden utilizar de forma simultánea. Estos puntos de carga se encuentran mayormente en aparcamientos de superficies comerciales, en universidades, aparcamientos cerrados o en la propia calle. Actualmente, en el Principado hay aproximadamente 5 vehículos por cada punto de carga, lo que es la mitad del punto de saturación fijado en 10 coches que establece la Unión Europea en su Reglamento de Infraestructura para los Combustibles Alternativos. Aunque la mayor parte de los puntos que existen son los privados, ya que instalar uno es bastante sencillo, prácticamente sería como poner un enchufe más en casa. Tan solo haría falta comunicarlo a la comunidad sin necesitar su aprobación.

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