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El (mal) balance de la violencia machista en Asturias, que retrocede a las cifras de 2018: tres asesinadas y una mujer de 78 años fue la víctima de mayor edad en ser atendida

La región deja atrás dos ejercicios consecutivos sin víctimas, mientras en el conjunto del país se registran 39 feminicidios, el número más bajo de la serie estadística

Violencia de género Asturias

Violencia de género Asturias

Elena Fernández-Pello

Elena Fernández-Pello

Oviedo

Los años 2023 y 2024 transcurrieron en Asturias sin víctimas mortales de la violencia machista. Las denuncias llevaban tiempo en ascenso, con un leve ascenso, cercano 2% en los últimos 20 años y una cifra récord en 2024, en el que se registraron casi diez cada día de media, 3.505 en total. Las asturianas denunciaban, señal de que confiaban en que el sistema las protegería, no dejaban pasar las agresiones y parecía deducirse, de la evolución y la relación entre unos datos y otros, que el sistema funcionaba. Hasta que llegó 2025.

El año empezó con una muerte temprana, la primera en Asturias y la primera en España. La noche del 31 de diciembre una mujer de 40 años, Karilenia Charles González, madre de tres hijos menores de edad, inmigrante, era asesinada en plena calle en Sama de Langreo.

Unos meses después, el 26 de junio, era localizado en Gijón, en un cubo de basura, el cadáver de Susana Sierra González, de 49 años. Llevaba desaparecida desde el mes de mayo y convivía con un hombre con el que finalmente se confirmó que mantenía una relación sentimental y que fue quien la asesinó.

El tercer asesinato machista se produjo el 2 de julio, en Laviana, y esta vez la víctima fue una mujer de 86 años, María Dolores Fernández. Su marido llamó a la cuidadora de ambos para anunciarle que tenía la intención de matar a su esposa, cuando llegó ya estaba muerta.

Con esos tres feminicidios, Asturias se remonta a 2018, cuando cayeron asesinadas otras tres mujeres víctima de la violencia de género. La misma cifra que en 2006. En el periodo comprendido desde 2003, cuando comenzaron a contabilizarse las víctimas de la violencia machista, el año más letal fue 2010, con cinco mujeres asesinadas.

El impacto mortal de la violencia de género en la comunidad asturiana es considerable, aunque comparado con el resto de España y con ciertas resto, se quede en un 2,3% de los casos de los que hay constancia desde 2003.

En lo que va de año, en España van ya 39 mujeres asesinadas, una cifra que, pese a lo elevada, es la más baja de la serie histórica. Menos que el año pasado, en el que fueron 48, y menos aún que en 2023, en el que la cifra subió hasta las 58.

En la última década, la cifra de feminicidios atribuibles a razones de género se ha estancado en una horquilla amplia, que no supera los 60 casos al año y no ha conseguido bajar más allá de los 48, hasta este año cabe esperar. Muy atrás quedan, y es de desear que siga siendo así, años como 2008, con 76 mujeres muertas a manos de sus parejas o exparejas, o 2010 con 74.

Mientras en España las cifras mejoran, aunque nunca lo suficiente, en Asturias, tras un paréntesis de dos años, la estadística ha dado un vuelco. Un hecho que da para reflexionar sobre lo mucho que cuesta llevar adelante estrategias contra la violencia de género y sobre la fragilidad de lo conseguido. De ahí, la necesidad de sostener el esfuerzo y de no dar nada por hecho.

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