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Ángela Vallina

Ángela Vallina

Portavoz de IU en la Junta General del Principado

Con todas y a por todas

En estos días terribles de cañones y bombas en Europa, se alzan voces que claman por los derechos humanos, en defensa del pueblo de Ucrania y por esas mujeres que, en tiempos de guerra, son aún más víctimas. Sí, en este 8 de Marzo, mi respeto y mi solidaridad con todas ellas, pero también con esas otras mujeres que, cada día, son invisibilizadas en el relato cotidiano:

Palestinas, yemeníes, saharauis y todas aquellas que no nombro pero que igualmente son agredidas por regímenes misóginos, en conflictos silenciados, en un mundo que, lamentablemente, sigue teniendo mucho más de machista de lo que pensamos. Feminismo y machismo no son las dos caras de la misma moneda, porque el machismo es la opresión de los hombres sobre las mujeres, y el feminismo no es lo contrario, sino la liberación de ese yugo y la lucha para lograr una igualdad efectiva, sin opresores ni oprimidas.

El mañana depende de lo que hacemos hoy y, repugna decirlo, nuestros días no son de avance: tras años de pequeños progresos, estamos en un impasse social y, aún peor, existen fuerzas reaccionarias que trabajan para acabar con algunas conquistas que nos han costado mucho conseguir. Los derechos, su plasmación en leyes, pueden parecer eternos e inamovibles, pero la historia demuestra que los períodos de florecimiento pueden acabar abruptamente.

Lo vemos en España, donde hay fuerzas que niegan el machismo y su violencia insoportable. Y el resto del mundo no es ajeno a este movimiento contra las mujeres: hay una corriente global ultraconservadora que pretende imponer una agenda de retrocesos y de negación a la lucha por la igualdad.

Por eso, este 8 de Marzo tiene que ser de denuncia, reivindicación y lucha. Todas a la calle, con todas y a por todas.

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