El tiempo de las hadas y las brujas ha pasado, por Marcelino Marcos Líndez

Es el momento de la mujer que habla, que toma esa poderosa arma que es la palabra

Marcelino Marcos Líndez

Marcelino Marcos Líndez

A pesar del desarrollo de las democracias y del avance en las libertades y derechos básicos, a pesar de que ya estamos siendo capaces de construir una sociedad diferente y mucho más inclusiva, la igualdad todavía no es una realidad que esté al alcance de la mayoría de las mujeres; es una de esas asignaturas que continúan estando pendientes en el proceso inacabado de la modernidad. Aún perduran actitudes ancladas en lógicas antiguas y discriminatorias, todavía persisten brechas y lacras que golpean de un modo brutal a las mujeres, como la violencia de género, la desigualdad laboral y salarial, la baja representación en cargos de responsabilidad empresarial o esas tareas siempre inconclusas de la conciliación y la corresponsabilidad.

No podemos negar que en algunos países, como el nuestro, ha habido grandes y notables avances en temas de igualdad, sin embargo, esos avances aún no han entrado a formar parte de la conciencia general ni de la vida cotidiana de la mayoría. Son conquistas que todavía debemos defender con ardua atención, conquistas que se viven sólo en algunos contextos, fuera de los cuales las mujeres siguen siendo vulnerables y consideradas inferiores por esa mentalidad machista y/o sexista, según sea el caso.

Por todo ello sigue siendo tan importante conmemorar, cada 8 de marzo, el Día Internacional de la Mujer; un día para ubicar a las mujeres en el centro de la reflexión y para comprometernos en el camino de la igualdad de género, algo que es responsabilidad de todos y todas; hombres y mujeres.

Un día para rendir tributo a todas las mujeres que lucharon durante años para lograr derechos que mejorasen la vida de todas ellas; un día de reflexión compartida, de denuncia y concienciación, de solidaridad y participación ciudadana; un día para recordar que nuestro mundo es aún desigual y que queda, todavía, mucho camino por andar.

Pero, además, algo muy importante, a mi entender, es que debe ser un día con significado de "consolidación", consolidación de todos los avances conseguidos por las mujeres. Estamos en un año electoral y creo, por tanto, que es importante no perder de vista que los avances conseguidos, en muchos años de lucha, se pueden perder en una sola legislatura. Es muy importante avanzar, pero, casi tanto, no perder lo que tenemos.

Debemos tener cuidado con esa peligrosa y creciente misoginia que quiere hacernos creer que la igualdad ya está conseguida y que el feminismo es una absurda lucha de géneros mediante la cual la mujer quiere imponerse al hombre, pretendiendo, con ello, poner el feminismo en el mismo plano que el machismo. El feminismo, no lo olvidemos, es la respuesta a una arbitrariedad histórica, es la búsqueda de soluciones ante las reminiscencias del poder patriarcal, a través del empoderamiento de las mujeres, llevándolas a ser sujetos de la palabra, del derecho y de la ciudadanía. El feminismo es, en resumen y como diría Ángela Davis, la idea radical que sostiene que las mujeres son personas.

Creo que es el momento de decir alto y claro, por si a alguien se le olvida, que el tiempo de Eva, el tiempo de las hadas y las brujas, el de las sirenas y las vampiras, el de las histérica o el de las mujeres fatales, por fin, ha pasado. El tiempo de esa imagen perversa y, a la vez, pervertida ya es historia.

Ahora es vuestro tiempo, el de la mujer que trabaja, que decide acerca de su cuerpo y de su destino, el de la mujer que no depende de un hombre para vivir. Pero, sobre todo, es el momento de la mujer que habla, que toma la palabra, esa arma poderosa; he aquí, a mi entender, el mayor logro en la búsqueda de la igualdad, y fijaros que esto lo dice el presidente de un parlamento, lugar por excelencia de la palabra.

A todas las mujeres, en este 8 de marzo de 2023, os digo que adelante, que ya no estáis solas; los que creemos en la democracia y en la fuerza de nuestras convicciones, los que defendemos un mundo mejor para todas y para todos, estamos y estaremos siempre con vosotras.

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