Entrevista | Alejandro Rebollo Rico Abogado, hijo de Alejandro Rebollo Álvarez-Amandi, que fue presidente de Renfe y diputado por Asturias

"Mi padre estaba convencido de que la Variante se iba a lograr, nunca dejó de luchar"

"Que uno de los túneles lleve el nombre de Alejandro Rebollo Álvarez-Amandi nos llena de satisfacción, supone recordar sus esfuerzos"

Alejandro Rebollo Rico.

Alejandro Rebollo Rico.

Ramón Díaz

Ramón Díaz

Alejandro Rebollo Rico (Madrid, 1962) está casado, tiene tres hijos y es el mayor de cinco hermanos. Es abogado y trabaja desde hace doce años para la firma Ontier, donde coincidió unos años con su padre, Alejandro Rebollo Álvarez-Amandi, fallecido en 2015, quien, con el Gobierno de la Unión de Centro Democrático (UCD) de Adolfo Suárez ocupó, entre otros altos cargos, los de secretario general y presidente de Renfe. Alejandro Rebollo padre, que fue también durante dos legislaturas, entre 1986 y 1993, diputado en el Congreso por Asturias por el Centro Democrático y Social (CDS), fue asimismo el ideólogo, primer impulsor y principal valedor de la variante ferroviaria de Pajares, una circunstancia que ha llevado al Ministerio de Transportes, a instancias del presidente del Principado, Adrián Barbón, a dar su nombre a uno de los túneles de base, como reconocimiento a su labor.

–Es hijo de un asturiano nacido accidentalmente en Madrid.

–Sí. Mi padre nació accidentalmente en Madrid en 1934, porque mis abuelos tuvieron que pasar por Madrid cuando mi abuela estaba en avanzado estado de gestación. Porque lo suyo es que hubiera nacido en Asturias. Mi abuela era una maestra asturiana y mi abuelo estuvo en varios ayuntamientos, incluido el de Oviedo, como secretario. Mi padre era abogado y hubo una etapa, después de ser presidente de Renfe, en la que tuvo que dimitir para presentarse a las elecciones por el CDS de Adolfo Suárez por Asturias. Como no consiguió escaño montó un despacho durante unos años junto a Fernando Castedo, que era el director de Radiotelevisión Española en aquella época. Después se presentó de nuevo por el CDS y consiguió escaño. Ejerció como diputado durante dos legislaturas.

–¿Y su madre?

–Mi madre es asturiana, nacida en Tapia de Casariego, donde hemos veraneado durante muchos años.

–¿Sigue usted teniendo relación con Asturias?

–Sí, sí. En Asturias viven algunas de mis tías por parte de mi madre y varios de mis primos. Uno de mis tíos, hermano de mi padre, era José Luis (Rebollo Álvarez-Amandi), que fue fiscal antidroga de Asturias durante catorce años y teniente fiscal hasta su jubilación, y sus hijos, mis primos, también viven allí.

–¿Qué recuerda de aquellos primeros tiempos en los que su padre expone la idea de construir una variante ferroviaria a la rampa de Pajares?

–La verdad es que no tengo muchos recuerdos porque era muy joven. Recuerdo que mi padre desprendía mucha vitalidad. Era muy optimista y cuando tenía una idea luchaba por ella por difícil que fuera. Tenía mucho empeño. El recuerdo que tengo de él es el de verlo luchar por Asturias, tanto como presidente de Renfe como en la época de diputado. Porque a él le importaba mucho Asturias e intentaba conseguir que tuviese las mejores condiciones posibles. Le tenía gran cariño a Asturias y luchaba para que mejorase la vida de los asturianos. Muchas veces era muy vehemente en estas cosas y estaba muy empeñado y muy decidido a intentar conseguir que la Variante saliera adelante.

–¿Como cree usted que viviría su padre estos momentos en los que la Variante está a punto de ser inaugurada?

–Creo que estaría contento. Es verdad que hubo momentos en los que llegó a pensar que la Variante no iba a salir adelante, pero fueron los menos, porque él siempre peleó y luchó. Y, al final, estuvo convencido de que en algún momento se conseguiría. Es una labor de todos. Aunque él la inició, ha intervenido mucha gente y al final lo importante es que es un beneficio para Asturias y para España. Si ahora lo viera estaría contento y le llenaría de satisfacción ver que por fin algo por lo que luchó tanto tiempo, a pesar de los años pasados, se ha conseguido.

–Uno de los túneles de la Variante va a llevar el nombre de su padre. ¿Cómo vive esa circunstancia la familia?

–Cuando nos lo transmitieron el presidente del Principado y el presidente de la Cámara de Comercio de Oviedo (Carlos Paniceres), nos llenó de satisfacción. Es una manera de recordar a nuestro padre, el trabajo que ha desempañado y los esfuerzos que ha llevado a cabo, algo que a cualquier hijo le tiene que llenar de satisfacción.

–Cuando su padre abandonó la política activa, ¿siguió interesándose por la Variante?

–Sí, solo faltaba que le sacaras el tema para que empezase a hablar de ello. Estaba convencido de que había que seguir peleándolo. Es un asunto que nunca olvidó, formaba parte de él, y siempre que había ocasión intentaba convencer al que fuera para que se pusiera en marcha o acabase el proyecto.

Alejandro Rebollo Rico.

Alejandro Rebollo Rico, con una fotografía de su padre. / LNE

–¿Cómo vivió su padre el momento en el que empezó la obra de la Variante, en 2004?

–Recuerdo verlo ocupado e ilusionado. Sabía que era un trabajo ingente, pero tenía la ilusión de que se acabase la obra. Estaba convencido de que se iba a lograr.

–¿Incluso cuando el Gobierno de Felipe González aparcó el proyecto?

–Esa fue una etapa en la que él estuvo peor y en algún momento tuvo algún bajón, pero eso no impidió que siguiera peleando e intentando convencer a todo el mundo. Una de las cosas buenas de mi padre es que era dialogante. Tenía compañeros y amigos de los que discrepaba políticamente, pero se podía hablar con él sin problema, y no renunciaba nunca a intentar convencer a cualquiera, tuviera las ideas que tuviera, para que saliera adelante la Variante.

–¿Tiene ganas de estrenar la Variante?

–Estoy deseándolo. Ahora está complicado conseguir un billete, pero de aquí al verano intentaremos utilizarla.

–¿Qué significará la Variante para Asturias? ¿Será el revulsivo económico que algunos auguran?

–Hablé varias veces de esto con mi padre. Él pensaba que la Variante era una necesidad para Asturias. Y que con ella se podría intentar conseguir que el tráfico de mercancías y de viajeros y el desarrollo de Asturias fueran a la par que el de otras regiones de España. Creo que la Variante permitirá que Asturias alcance un nivel de comunicaciones por ferrocarril que nunca ha tenido. Eso redundará en beneficio de todos los asturianos.

–¿Cómo ve la situación política?

–Me da un poco de pena ver cómo no somos capaces de llegar a acuerdos en cuestiones esenciales y encontrar soluciones pacíficas respetando las ideas de los demás. Ahora parece que estamos muy enfrentados y no existe ese clima de concordia que había en la época de la Transición, y que yo viví con mi padre cuando estaba en el CDS. Echo de menos ese talante, porque, al final, hay determinadas cosas que a todos nos interesan. Deberíamos de ser capaces, todos, de llegar acuerdos en lo fundamental.

–¿Qué le gustaría añadir?

–Me gustaría que la gente en general conociera cómo era mi padre: una persona idealista, que luchaba por sus ideas, que, aunque tuviera momentos bajos, le daba un valor enorme a la vida y a las relaciones personales, y, sobre todo, que tenía un talante muy negociador. Podía hablar con cualquier persona, tuviera las ideas que tuviera, y respetaba las diferencias de opinión. Siempre pensó que el Congreso era un sitio en el que se podían hacer muchas cosas por mejorar la vida de las personas, y en especial la de los asturianos.

Suscríbete para seguir leyendo