Gijón clama contra su "apeadero": "A ver si con el AVE se acelera la estación de verdad"

Los usuarios de la estación provisional, que es inicio y fin de la línea a Madrid, aprovechan la llegada del AVE para urgir la intermodal

La estación provisional de Sanz Crespo, con la nueva disposición de la parada de taxis.

La estación provisional de Sanz Crespo, con la nueva disposición de la parada de taxis. / Ángel González

Pablo Palomo

Pablo Palomo

El mismo día en que la Variante de Pajares rompió la muralla del tren en Asturias, el viejo fotomatón que hay al lado de la estación provisional de tren de Sanz Crespo amaneció con un par de latas de cerveza vacías estrujadas en el asiento. Pocos de los viajeros que tomaron ayer el tren en Gijón se dieron cuenta de este detalle, preocupados de llegar a tiempo a su andén, pero lo que sí notaron muchos es que, con la llegada de la Alta Velocidad a Asturias, la infraestructura "se queda pequeña y fea". "Parece más un apeadero que una estación para una ciudad como Gijón. Urge mucho construir la prometida intermodal", aseguran. Para eso habrá que esperar aún varios años.

Concepción Barrios fumaba ayer un cigarrillo en la rampa de acceso al edificio acompañada de su madre, Antolina Marín, que cumplió hace nada 90 años. Viajaron desde Madrid para ver a una amiga y esperaban a que les saliera el tren de vuelta, uno de los últimos convencionales. "La verdad que esta estación se hace pequeña para ser Gijón. Además, nosotras estamos acostumbradas a la de Madrid", comentaban. "Los Alvia son muy incómodos, parecen un tío vivo de todo lo que se mueven. Esperamos por el cambio de trenes", añadían.

La estación provisional de Sanz Crespo, con la nueva disposición de la parada de taxis. | Ángel González

Concepción Barrios y Antolina Marín, ayer, antes de coger un tren para Madrid en Sanz Crespo. / A. G.

La estación de Sanz Crespo se inauguró con carácter provisional en 2011. Una docena de años después, el término se lo toman un poco a broma los gijoneses. "De momento, es la que hay. A ver si ahora que llega el AVE se acelera con la de verdad", decía Mauricio Balbuena, un joven de 27 años que aguardaba el tren. El entorno de la actual estación tampoco parece que sea el más atractivo. El óxido carcome las columnas y "Espacio Exterior", la escultura de Joaquín Rubio García, sufre desperfectos por pintadas. "La imagen que se da es muy mala y ahora que va a venir el AVE y va a tener mucho más uso es el momento de tener la de verdad", comentaba Daniel Vega, que lleva siendo taxista desde hace 20 años. "Se ha quedado encajonada. Parece más un apeadero que una estación para una ciudad como Gijón", detallaba este trabajador.

Concepción Barrios y Antolina Marín, ayer, antes de coger un tren para Madrid en Sanz Crespo. A la derecha, Mauricio Balbuena, a las puertas de la estación provisional de Gijón.

Mauricio Balbuena, a las puertas de la estación provisional de Gijón. / A. G.

Parada de taxis renovada

La llegada del AVE sí que ha motivado un cambio. Habrá más plazas para los taxis, que ya tienen salida directa hacia la calle Sanz Crespo. "La estación ahora mismo es muy mejorable. Se decía que era provisional, pero así llevamos más de una década", apuntaba José Manuel Álvarez, otro taxista. "El gran error fue mover la estación de donde estaba, en El Humedal", opinaba Felipe García, a escasos metros de la estación provisional menos provisional.

Suscríbete para seguir leyendo