Una red de alta velocidad de 4.000 kilómetros que ahora mira a Portugal

El trazado de AVE ha supuesto 65.000 millones de inversión desde la línea Madrid-Sevilla de 1992

Un tren de AVE

Un tren de AVE / EP

Yago González

Yago González

El trazado ferroviario entre La Robla (León) y Pola de Lena (Asturias) inaugurado ayer es el último añadido a una red de alta velocidad que empezó a tejerse hace más de tres décadas, con la línea de 470 kilómetros que conectó Madrid y Sevilla en 1992, el año de la Expo y de los Juegos Olímpicos de Barcelona, cuando España llevaba sólo unos pocos años incluida en el proyecto común europeo. Hoy, esa red ya supera los 4.000 kilómetros en todo el país, gracias a sucesivas inversiones que, en conjunto, rebasan los 65.000 millones de euros. Un monto al que en los últimos dos años han contribuido los fondos europeos Next Generation con casi 2.000 millones.

La red española está compuesta de varias líneas de alta velocidad, administradas por el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), la entidad pública encargada de diseñar y gestionar las líneas. Y que no debe confundirse con Renfe, cuya labor es operar la circulación de la mayoría de los trenes, de los que es propietario. En los raíles españoles, también ofrece sus servicios la empresa pública francesa Ouigo y la privada española ILSA, que opera la marca Iryo.

Según los datos de Adif, España cuenta con el mapa de alta velocidad más extenso de Europa, y el segundo del mundo, sólo por detrás de China. De modo general, el punto central del trazado está en Madrid, del que salen cincobrazos: uno hacia el sur, otro hacia Levante, otro hacia el noreste (Aragón y Cataluña), otro hacia el noroeste (Galicia) y otro hacia el norte (Burgos y León-Asturias). Este último es el que protagonizó ayer una nueva extensión con la Variante de Pajares, por lo que Asturias queda definitivamente incorporada a la red de alta velocidad española.

A medida que el tejido ferroviario ha ido creciendo en el propio país, las miradas cada vez han ido poniéndose más en la conexión con los vecinos portugueses. Así, un reciente informe encargado a instancias de la Unión Europea avala el proyecto de la ruta Oporto-Salamanca, con potencial extensión a Madrid.

En concreto, el documento esboza en un mapa el trayecto Aveiro-Salamanca, con continuidad hasta Medina del Campo (Valladolid), como uno de los prioritarios para la economía europea. El trazado coincide con el ramal que Portugal ha propuesto para unir Oporto con Madrid a través de la frontera salmantina, y que constituye uno de los ejes transversales que el Gobierno luso plantea para completar la conexión Lisboa-Oporto en alta velocidad. No obstante, se trata de un proyecto a muy largo plazo, con el potencial trazado completo previsto para el año 2050.

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