Los últimos de la rampa de Pajares: viaje en el tren que puso fin al servicio por las históricas vías

"Ganamos en comodidad", coinciden los viajeros de la "baja velocidad", sin nostalgia por el fin de la antigua infraestructura

Mientras los ojos de media España estaban puestos en el primer tren que cruzaba la variante de Pajares, la obra civil más grande de la historia de España, que permite la llegada de la alta velocidad ferroviaria a Asturias, a las 18.16 horas de ayer partía de Gijón con destino a Madrid el último convoy de pasajeros en salir de Asturias por la rampa de Pajares. Eran los pasajeros del otro trayecto histórico para el ferrocarril español, el que ponía punto final a una infraestructura con 139 años de historia, y lo hacían sin la más mínima nostalgia y celebrando el recorte de una hora en el trayecto con la capital. "Ya iba siendo hora de que el AVE llegase al Principado", afirmaban los protagonistas de la cara B de uno de los días más importantes de la historia reciente de la región. Los últimos de la "baja velocidad".

"Ya estaba bien, ya era hora de que llegase el AVE después de 20 años de espera", sentenciaba con aplomo Ernesto Hernáez, antes de iniciar su viaje de regreso a Madrid tras unos días de visita a su hijo Gonzalo en el Principado. "Asturias estaba dejada de la mano de Dios, mientras otras comunidades se lo llevaban todo, para aquí no había nada", abundaba el madrileño, que en la última década ha realizado el trayecto entre la capital y el Principado en numerosas ocasiones. Este diciembre volverá a hacerlo y, entonces sí, por la Variante: "La verdad que tengo ganas de poder hacer el viaje en una hora menos".

También con más ganas de "probar" los nuevos túneles que cruzan la Cordillera que de afrontar el último viaje de pasajeros por la rampa de Pajares se mostraban Miguel Caso y Cristina Menéndez. "Si reducen la distancia en una hora, el viaje será mucho más cómodo", coincidía la pareja, que tampoco podrá pasar la nueva infraestructura para el viaje de regreso "ya que no había billetes" por la alta demanda de tiques para el trayecto. Desde que el día 2 de este mes Renfe pusiese a la venta los billetes de la alta velocidad, con una campaña promocional de 25.000 tiques a 18 euros, se llevan despachados más de 70.000 pasajes para la línea.

Para las hermanas Rocío y Laura González el trayecto de ayer a Madrid era solo la primera parada de un exótico viaje a Kenia. Pese a tener la mirada puesta en tierras africanas, y a que regresarán a Asturias desde la capital española en autobús, reconocían estar contentas por el hito que se vive en la región. "Ahora es el momento de aprovechar. Parece que la rebaja de tiempos invita a viajar más a Madrid. Es, sin duda, una gran noticia", afirmaban.

En la misma idea abundaba Rodrigo Aguirre, que lleva medio año utilizando con frecuencia esta línea ferroviaria, y que se encuentra en plena mudanza a Asturias desde Madrid. "Estoy muy contento", afirmó este sumiller guatemalteco afincado en Gijón, que hará el trayecto de vuelta en una hora menos que la ida ya que logró adquirir los billetes antes de que se agotasen.

Para Juan Luis Suárez la apertura de la Variante es un momento histórico que "abre muchas puertas a Asturias si se saben aprovechar". "Ahora los políticos tienen que esforzarse para exprimirlo al máximo. Tiene que ser un motor económico. No nos puede pasar lo de siempre", apuntaba el gijonés, que también aprovechó para reclamar una mejora en las infraestructuras locales: "Es vergonzoso que mañana (por hoy) llegue el AVE y estemos con esta estación, que es tercermundista. Así no se puede".

La última ascensión a la rampa de Pajares fue plácida y sin incidencias. Los viajeros pudieron disfrutar por última vez de los bucólicos paisajes que deja la Cordillera en el camino a León. La próxima vez que hagan ese trayecto atravesarán la barrera montañosa por los túneles que prometen marcar una nueva época en Asturias.

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