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El Principado asume que no hay votos para la oficialidad y la derecha lo celebra: "Buena noticia para Asturias"

PP y Ciudadanos acusan al Gobierno de Barbón de supeditar la reforma del Estatuto de Autonomía a la cuestión del asturiano

Manifestación por la Oficialidad en Oviedo

El punto final a la negociación “imposible” sobre la oficialidad del asturiano entre la izquierda y Foro fue celebrado ayer por los partidos de la derecha que, con matices distintos, tienen una conclusión coincidente: “Es buena noticia para Asturias”. El Gobierno regional, por su parte, se mantuvo en perfil bajo tras la ruptura de las negociaciones. La portavoz del Ejecutivo, Melania Álvarez, declinó valorar la negativa de Foro a apearse de sus exigencias fiscales para votar a favor de la reforma del Estatuto. 

Sí lo hizo la consejera de Cultura, Berta Piñán, tras un acto en Siero. “Están extinguidas las conversaciones. La valoración es que hay tres partidos de izquierdas que apuestan claramente por la oficialidad y los demás partidos no apuestan por ella, incluido Foro, porque su voto lo diría claramente: votaría en contra de la oficialidad. Foro está hablando de fiscalidad y no de oficialidad. Pero cuando se le pregunta directamente por la oficialidad dice que votaría que no. Y no hay más que decir, es legítimo que un partido no esté a favor de la oficialidad”, asumió Piñán.

El PP, Ciudadanos y Vox no ocultaron su satisfacción por el desenlace de un proceso al que han permanecido ajenos, tras manifestar su rechazo a la cooficialidad de la llingua. El Grupo Parlamentario naranja planteó la conveniencia de que, con la oficialidad descartada, pueda abordarse la reforma del Estatuto en el resto de puntos en los que si había una predisposición mayoritaria al acuerdo. Los populares, prudentes, no las tienen aún todas consigo “porque hasta el rabo todo es toro”.

Si el lunes los protagonistas de la negociación de la reforma estatutaria dieron por “agotada” la posibilidad de acuerdo ante la negativa del PSOE, Podemos e IU de no aceptar la rebaja de impuestos (Sucesiones y tramo autonómico del IRPF) que exigía Foro, ayer la derecha pasó factura, criticando al Gobierno de Adrián Barbón por focalizar la reforma estatutaria y supeditarla al debate sobre la oficialidad de la llingua.

Pablo Álvarez, el portavoz adjunto del PP, afirmó que “si todo avanza como apunta, al final queda claro que aquello que nace sin consenso, nace muerto en una cuestión tan importante. Como pudimos escuchar a otros presidentes autonómicos, recientemente, de manera muy clara: aquí o hay consensos, o no hay éxito en ninguna reforma del Estatuto de Autonomía. Es de sentido común”. El diputado popular se mostró crítico con la estrategia del Gobierno de Adrián Barbón de apostar “por un intento de reforma parcial, segmentada, en los despachos y de espaldas a los ciudadanos” y recalcó que el PP “nunca ha querido entrar en la oficialidad, a ningún precio”. Pablo González acusó al Gobierno de “querer dividir y segmentar, en vez de agrupar y consensuar”.

Para la portavoz del Grupo de Ciudadanos en la Junta, Susana Fernández, “que no haya acuerdo para imponer la cooficialidad supone una muy buena noticia para la inmensa mayoría de los asturianos, a quienes la izquierda estaba despreciando con tal de imponer su fundamentalismo ideológico”. La diputada del partido naranja plantea que “de confirmarse el fracaso en las negociaciones, comprobaremos si la verdadera intención de Barbón era reformar el Estatuto o simplemente abrir ese melón para hacernos tragar la oficialidad”. El presidente de Vox en Asturias, Ignacio Blanco, tampoco se anduvo por las ramas ayer en su valoración sobre el desenlace de una negociación a la que ni siquiera fue convocado en las conversaciones iniciales, por no creer en el estado autonómico. “Nos alegra que la oficialidad no salga adelante, pues es lo que quiere la inmensa mayoría de asturianos”, afirmó Blanco. 

El portavoz en la Junta General del partido que lidera Santiago Abascal reclamó la cuota de protagonismo de su partido en que la oficialidad sea aparcada en esta legislatura: “Creo que hemos contribuido a que no haya acuerdo, al sacar este debate del parlamento a la calle”, esgrimió Blanco. “La oficialidad no la quiere la inmensa mayoría del PSOE. De hecho hay que recordar que de haber sido llevado a votación en un pleno de la FSA no hubiera salido adelante, y por eso la oficialidad fue debatida en una comisión del congreso de la FSA. Tampoco la quieren la inmensa mayoría de votantes de Foro, como tampoco lo quiere la inmensa mayoría de votantes de Podemos e IU, cuyos dirigentes cada vez se alejan más de los deseos de sus votantes”, mantuvo el dirigente de Vox.

Ciudadanos tendió ayer la mano al Gobierno de Barbón para retomar la reforma del Estatuto, ya sin la cooficialidad de por medio, para poder actualizar la norma básica de la autonomía asturiana, que acaba de cumplir 40 años e incluso para desarrollar la ley regional de 1998 que regula el uso del asturiano. “La mayoría de los grupos estamos de acuerdo en afrontar una reforma estatutaria seria, constructiva, sin condiciones ni imposiciones y, desde luego, que no sirva para regalarle una comunidad de hablantes a la normalización inventada de una lengua. Tanto en la discusión de una reforma estatutaria alejada del sectarismo, como en el desarrollo justo de la ley de uso y promoción del bable, encontrarán a Ciudadanos”, planteó la portavoz naranja Susana Fernández. 

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