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Nerviosismo por la toma de posesión de mil jefaturas del Principado: un asunto atascado que se vuelve a aplazar

Función Pública justifica el retraso en la compleja tramitación mientras que los funcionarios hablan de “hartazgo” y desconfían del nuevo plazo

Edificio de las consejerías del Principado en Llamaquique. Miki López

El Principado prevé materializar la toma de posesión de un millar de sus jefaturas el próximo 1 de abril, según confirmaron fuentes de la consejería de Administración Autonómica, poniendo así el punto final a un intrincado proceso encallado en recursos, litigios y resoluciones desde hace once años. Pero la última etapa de este proceso también genera un cierto hartazgo entre los funcionarios, ya que la resolución del concurso ha sido objeto de varias prórrogas, todas ellas incumplidas.

La intención de la dirección de Función Pública era haber completado la tramitación final en este mes pero su complejidad, con varios pasos administrativos, aconsejó su aplazamiento para que sea efectiva en todos esos puestos en la misma fecha.

Las comisiones de valoración del concurso para la provisión de un millar de jefaturas del Principado concluyeron sus trabajos el pasado día 3, fecha en la que se resolvió la adjudicación definitiva de 994 puestos , en lo que supondrá el más importante cambio y movimiento en los distintos servicios que forman la administración autonómica. Desde ese momento, cada funcionario inmerso en este concurso recibió un correo con la información de cuál sería su nuevo puesto, pero en dicha comunicación no figuraba la fecha en la que se materializaría la adscripción al nuevo empleo. No se trata de una cuestión menor, porque de la fecha de toma de posesión dependen cuestiones como el derecho a percibir los complementos retributivos por el desempeño de un puesto de más categoría o la antigüedad para un futuro concurso de traslados. “En algunos casos están en juego subidas salariales que pueden suponer entre 100 y 200 euros más al mes”, según apuntaron diversas fuentes sindicales.

Los motivos del retraso para la toma de posesión que argumenta la administración autonómica son variados: en primer lugar, hay que realizar modificaciones en el sistema informático que afectan a cuatro mil plazas de la Relación de Puestos de Trabajo (RPT), que entra en vigor cuando se resuelva de manera definitiva este concurso y también es preciso elaborar una resolución del concurso de méritos para la adscripción de los puestos vacantes. Aunque la realización de todos estos trámites podía quedar resuelta en cuestión de semanas, otro factor de peso para llevar la toma de posesión hasta el próximo 1 de abril ha sido el de facilitar la gestión de las nóminas.

Fuentes sindicales añadieron que este movimiento masivo en un millar de puestos puede dejar algún servicio del Principado prácticamente vacío: “No son muchos, pero en estos casos es posible que algún funcionario deba permanecer varias semanas para poner al corriente a los que llegan para que el servicio pueda tener la continuidad necesaria”, explicó un funcionario veterano del Principado.

Cuando la consejería que dirige el vicepresidente Juan Cofiño proceda a la toma de posesión de estas mil jefaturas habrá culminado un proceso encallado por distintos motivos desde el año 2011, cuando el Tribunal Supremo tumbó 1.400 jefaturas de servicio, negociado y sección. Hace más de 18 años que el Principado no tramitaba este tipo de expedientes. Se trata de una de las patas de la reforma de la Administración autonómica, que asumió el Gobierno de Adrián Barbón en junio de 2020. Si bien, este concurso singularizado es una herencia de Ejecutivos anteriores que, por fin, entra en fase de resolución definitiva.

Varias prórrogas

Pero este último episodio tampoco se ha librado de demoras que generan “hartazgo” entre los funcionarios. “No son normales tantos retrasos, no han sido previsores y han dejado para el final trámites que ya podían estar resueltos”, comentó José Luis González, coordinador del sindicato USIPA, cuya reclamación, en 2011, propició la sentencia que tumbó el sistema por el que el Principado asignaba sus jefaturas: “En junio de 2020, el Gobierno decía que con seis meses sería suficiente para resolver este concurso pero todavía hizo dos prórrogas más y estamos en febrero de 2022. Es normal que los funcionarios desconfíen”.

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