Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Barbón atribuye al Gobierno estatal el retraso del plan de uso de los fondos de transición justa

El presidente del Principado garantiza que todas las obras financiadas con los recursos de la Unión encajan en los objetivos del plan nacional aprobado en Bruselas, aunque "a lo mejor hay casos en que deben ser paralizadas"

Adrián Barbón, durante el pleno de la Junta.

La portavoz de IU encendió la alarma del retraso y la luz roja de un peligro conocido. "Estamos a mediados de año y aún no sabemos nada sobre el destino de los 375 millones de euros" de los fondos de transición justa que gestionará Asturias. "Son los herederos de los fondos mineros y espero que no se repitan los mismos errores y desbarajustes. Europa es otra liga, y allí los controles del dinero público son muchos y exhaustivos..." Es la sesión bisemanal de preguntas al presidente en la Junta y el jefe del Ejecutivo autonómico, Adrián Barbón, va a reconocer la demora, "pero a nivel nacional. El Gobierno de España aún no ha enviado a Bruselas el plan que autoriza el desarrollo de esos fondos" y mientras tanto, el de Asturias está "trabajando en la planificación territorial que luego vamos a elevar" al Ejecutivo estatal.

Ángela Vallina había advertido, mirando el reloj, de que si "en ocho o diez días el plan estratégico no está en Madrid y a principios de junio en Bruselas" el Principado se arriesga a perder unos treinta millones de euros correspondientes a la primera anualidad de un proyecto clave para su futuro. Barbón aceptó el retraso despejando la responsabilidad, pero no le compró a su interlocutora ni el "desbarajuste" de los fondos mineros -los "benditos fondos" que dieron a luz infraestructuras clave como la Autovía Minera, porque "el que algunos no se utilizaran bien no significa que todos se hayan utilizado mal"- ni su razonamiento respecto al origen de la demora, que la diputada de la coalición atribuyó a la elección del "consejero equivocado" para la gestión. "Permítame que sea yo el que distribuya el juego en el Gobierno", respondió en defensa de Enrique Fernández.

Impulsado también por la pregunta de Vallina, Barbón asumió la necesidad de hacer "más pedagogía explicativa" respecto al destino de la lluvia de millones que viene de Europa, pero descartó la "interpretación" de que los recursos del Mecanismo Europeo de Recuperación y Resiliencia puedan utilizarse para financiar proyectos de obras que no cumplan los objetivos y "los ejes estratégicos del plan nacional de recuperación y resiliencia aprobado por la UE". En todo caso, admitió, "a lo mejor hay casos en los que puedan proyectarse cosas que tengan que paralizarse porque no cumplen esos objetivos".

Fue una sesión de control al presidente sobrevolada por las implicaciones y derivaciones del anuncio de cierre de la fábrica de Danone en Salas. Como es habitual, el intercambio más bronco puso frente a frente a Barbón y a la portavoz del PP, Teresa Mallada, que agitó ante el Presidente la fuga de empresas, la falta de atractivo del Principado para la actividad económica y su convicción de que "no se ponen de acuerdo para irse por avaricia, que adoptan decisiones según las ventajas que les ofrecen aquí". A vuelta de turno, Barbón le recordó que la multinacional no se lleva la producción de Asturias a otra autonomía, sino a Francia para "maximizar el beneficio", y justificó su atribución de la decisión a la "avaricia empresarial" argumentando que esa es "la manera de obligar a la empresa a que se siente a negociar una salida". También captó el trasfondo político de la cuestión replicando con otra pregunta. "Si es tan dramática la situación de Asturias", inquirió, "¿cómo puede ser que usted esté empatada en intención de voto con Vox?"

En la zona del debate en la que la portavoz de Ciudadanos, Susana Fernández, reclamó la generación de "un ecosistema fiscal y administrativo que haga que las empresas se sientan a gusto aquí", el Presidente trató de desmontar el silogismo y eximir de responsabilidad a su Gobierno con la certeza de que "el principal tributo que pagan las empresas es el Impuesto de Sociedades y es el mismo en toda España". Fernández requirió de Barbón la urgente puesta en marcha de la oficina de captación de inversiones en Madrid, pactada por su grupo con el Gobierno socialista en el marco de sus acuerdos presupuestarios, y aquí sí encontró respaldo. Barbón, que le había agradecido el tono para contraponerlo con el de Mallada, no dio ninguna fecha pero asumió la necesidad y dijo estar "trabajando a todo ritmo para ponerla en marcha cuanto antes".

El presidente respondió al portavoz de Foro mirando al resto de las bancadas del centro derecha, sobre todo a PP y Vox, y cuando Adrián Pumares llevó al Pleno las tribulaciones del medio rural asturiano quiso hacer ver que en la Junta "estamos asistiendo a debates que tienen mucho que ver con buscar el granero electoral en el campo. Están los que no pisaron una cuadra en su vida pero dan lecciones, los que quieren convertir el medio rural en un parque temático para los urbanitas y los que optan por las ocurrencias para buscar un titular de prensa..." Todo eso, concluyó, "denota nerviosismo en determinadas parte de la cámara".

Llegó entonces el turno del portavoz de Vox, Ignacio Blanco, y una pregunta cuya formulación despistó al presidente del Principado. Blanco cuestionaba por el grado de cumplimiento de los compromisos "con los más vulnerables" y Barbón tiró de entrada hacia la controversia reciente por los impagos de las ayudas al alquiler: "Estamos haciendo las modificaciones presupuestarias para que nadie que cumpla los requisitos se quede sin ayudas", dijo. "En otras comunidades autónomas, lo habitual es que las subvenciones se acaben cuando se agota la partida, pero nosotros vamos a movilizar doce millones de euros para dar satisfacción a 6.600 familias". El diputado interpelante, sin embargo, no iba por ahí. Acercó el teléfono móvil al micrófono y activó un audio de diciembre de 2020 en el que Barbón se comprometía, en una videoconferencia, a visitar "con urgencia" el colegio de educación especial San Cristóbal de Avilés. No fue, y el portavoz de Vox utilizó el incumplimiento para denunciar el "abandono" por falta de medios al que la Administración somete a "los más vulnerables entre los vulnerables". Barbón pidió disculpas y renovó su promesa de acudir al centro, pero añadió una carga para su interlocutor, al que afeó la "frialdad" con la que utiliza las cuestiones sociales en los debates parlamentarios. "No le voy a consentir", le dijo, "que venga a darnos lecciones de trabajo con las personas vulnerables, para quienes sus políticas son la mayor amenaza".

La pregunta del portavoz de Podemos, Ricardo Menéndez Salmón, había trazado preocupantes vínculos entre el anuncio de apertura de un hospital privado en Gijón con el deterioro de la atención sanitaria pública en la ciudad y el retraso en la ampliación del Hospital de Cabueñes. Barbón replicó con la constancia de la "prioridad" de la sanidad pública para su Gobierno y con su discrepancia, fundamentada en la inconveniencia de rechazar, ni siquiera conceptualmente, "un proyecto que generará riqueza desde el punto de vista del empleo y la actividad económica. Cuando viene gente de todo el mundo a operarse" en Oviedo, puso como ejemplo sin citar la clínica oftalmológica Fernández-Vega, "eso deja ingresos aquí".

Compartir el artículo

stats