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Ultimátum de IU a Barbón: o deja de “utilizar” a Cs o rompe con la izquierda

La coalición acusa a los naranjas de ser “un mercado” de votos y exige establecer sobre ellos un “cordón democrático” como con Vox

Ángela Vallina y Ovidio Zapico, diputados de IU. Irma Collín

Izquierda Unida coloca las relaciones con el PSOE al borde de la ruptura y da el verano como plazo para que el Ejecutivo del socialista Adrián Barbón dilucide si quiere mantener a la coalición de izquierdas como respaldo de legislatura o directamente ya se abandona a un giro liberal-empresarial. “Si esta deriva del Gobierno se mantiene y no es revertidla, el acuerdo global de investidura habría perdido toda credibilidad por haber sido vaciado de contenido real”, señala la coalición en el informe político aprobado ayer por el 83% de la Coordinadora de IU de Asturias y sin votos en contra.

El elemento de distorsión es, según señala a las claras IU, la posición política que adopta el PSOE ante Ciudadanos, partido para el que pide explícitamente extender “el cordón democrático” que tan electoralmente ha utilizado el Ejecutivo en relación a Vox. “Tiene que extenderse, en lógica política y por decencia moral a quienes se sirven de la representación pública lograda en su día para fortalecer su propia posición individual”.

IU explicita así un duro ataque a los naranjas y a su legitimidad política, pese a representar la tercera fuerza en el parlamento asturiano. Y contra el uso del PSOE de esa circunstancia. “Ciudadanos ha dejado de existir como fuerza política representativa del interés general y se ha convertido en un mercado de apoyos institucionales al mejor postor, que es siempre el económicamente más fuerte”, sostiene el documento, en el que se señala que “amparar esas actitudes y servirse de ellas tiene los mismos efectos sobre el sistema institucional que pactar con la extrema derecha: el descrédito de la política, el deterioro institucional y la pérdida de calidad de la democracia”.

Lo que Izquierda Unida se teme es que el PSOE se apoye en cuatro diputados de Ciudadanos (el quinto, Armando Fernández Bartolomé, está expulsado de militancia) para sacar adelante leyes y decisiones sometidas “a la presión de intereses privados”. La Ley de Calidad Ambiental que el Ejecutivo quiere sacar adelante ha sido la primera piedra en el camino: “Nos devuelve a la situación de prevalencia del empresariado sobre las garantías ambientales que este sector económico ejercía durante los años 70 y comienzos de los 80 del pasado siglo”, sostiene la coalición. Tal es el rechazo que esa norma genera en IU que la coalición advierte que, incluso si se aprobase, su derogación sería condición inexcusable para futuros acuerdos de gobierno de la izquierda en la próxima legislatura, según indicaron dirigentes de la coalición.

IU establece una línea que parte de esa norma que impulsa el Gobierno, y que discurre por la implantación de la sanidad privada o la presión de grupos energéticos sobre el reparto de los fondos europeos, para considerarla un indicador de que “la orientación política del Ejecutivo ha cambiado” y únicamente busca el apoyo de los partidos más a la izquierda “para cuestiones cosméticas”.

Ese objetivo pasa por servirse del grupo parlamentario de Ciudadanos que, “siendo un partido en vías de extinción, está en almoneda y, por tanto, ofreciéndose como puerta de entrada de esos intereses privados a la dinámica institucional, sobre todo para la generación de mayorías que permitan a esos grupos de poder obtener ventajas legales”. Es algo, recalca IU, “impúdicamente inédito en la vida política asturiana”. Y pone como ejemplo las modificaciones en la Ley de Medidas Urgentes, “que debilita la capacidad de la administración para ejercer el control público en beneficio de las Cámaras de Comercio”.

Si tras el verano el Gobierno de Adrián Barbón mantiene esa actitud, “nuestra relación con el Ejecutivo se transformaría en la convencional de los grupos de la oposición” y obligaría al PSOE a negociar una a una cada medida necesaria, incluidos los Presupuestos.

La coalición considera además que ese giro está tras el apoyo del PSOE a la Ronda Norte de Oviedo “como servicio al negocio de los empresarios dueños de la AS-II” (la autovía de la Industria, por la que se abona un peaje en la sombra), o la reapertura del debate sobre la incineración de basuras al colmatarse el vertedero de basuras de Cogersa en Serín, “de cuyo futuro no se habló en la Junta General en esta legislatura”.

Frente a un PSOE “alejado” de las políticas de izquierdas, la coalición recalca el proceso de “escucha activa” iniciado por la formación en territorios del Oriente y el Occidente y el llamamiento a sumar fuerzas porque “se evidencia que, como siempre, es imprescindible un polo de izquierdas con gran peso sociopolítico para que el PSOE se vea obligado a girar a la izquierda”. Ese alejamiento de los socialistas se constata, sostiene la coalición, en ámbitos sindicales y ecologistas. “Nuestra prioridad es la organización e impulso de una alternativa de izquierdas en Asturias con la fuerza necesaria para frenar lo que está siendo ya una ofensiva conservadora”, recalca el informe político al que ha tenido acceso este periódico.

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