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Ley del silencio en el PP de la Junta tras la reunión del grupo sin Mallada

Los diputados autonómicos evitan valorar el descarte de la todavía presidenta de la formación "por prudencia" y el Grupo Popular da la espantada en la rueda de prensa de la junta de portavoces “por prudencia”

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EN IMÁGENES: Mañana de movimientos entre los populares de la Junta tras la decisión de Feijóo de apartar a Mallada como candidata Luisma Murias

El descarte de Teresa Mallada por la dirección nacional del PP encontró ayer el silencio como respuesta en el Grupo Popular de la Junta General. La todavía presidenta de los populares asturianos no acudió a la reunión programada para las diez de la mañana, en la que se definen las prioridades del partido de cara al próximo Pleno, ni tampoco estuvo en la junta de portavoces con el resto de partidos, aunque habitualmente suele delegar esta responsabilidad en Pablo González, el portavoz adjunto en el parlamento.

Caras serias, gestos circunspectos y un escueto “No tenemos nada que decir”, era el mensaje más repetido, sin cámaras de por medio, del Grupo Popular, la auténtica joya de la corona de una organización que en Asturias cuenta solo con ocho alcaldes. El café matinal reunió a varios diputados de los populares que habían asistido a la reunión del grupo sin Mallada, en una terraza enfrente de la Junta, en la calle Fruela de Oviedo. Allí estaban Pablo Álvarez, Álvaro Queipo, Gloria García, Cristina Vega y José Manuel Felgueres, poco antes de la junta de portavoces; también Pablo Álvarez-Pire, Reyes Fernández-Hurlé y Javier Brea salieron de las dependencias del Grupo en la Junta, por donde no asomó en ningún momento Teresa Mallada. “Está hundida”, comentaban filas adentro de los populares asturianos sobre el estado de ánimo de la presidenta, que ya no estuvo tampoco este martes en el acto de apertura del año judicial en Asturias, al que sí solía acudir otras veces.

El ”sin comentarios” del Grupo Popular se plasmó pasado el mediodía cuando ningún diputado popular quiso “comerse el marrón” de dar la cara en la rueda de prensa posterior a la Junta de Portavoces ya que la batería de preguntas iba a a tener que ver poco con el próximo pleno y sí mucho con la delicada situación de su portavoz popular. De hecho, el Grupo Popular había pedido al resto de partidos salir a hablar en último lugar cuando lo normal es que salgan los segundos, tras el Grupo Socialista, e incluso llegó a barajarse la posibilidad de que Pablo Álvarez-Pire, uno de los diputados más próximos a Mallada, fuera el encargado de esa comparecencia ante los medios porque el portavoz titular, Pablo González, tenía comprometida su asistencia a una reunión. Pero finalmente el silencio se impuso y no compareció nadie “por prudencia”, en un momento en el que las declaraciones que haga cualquier dirigente popular serán analizadas con lupa, tanto en Asturias como en la la dirección nacional de Génova.

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