2 Billetes de AVE Gratis La Nueva España

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La tensión preelectoral toma la Junta: de las "paguinas" y los "puestinos" al "récord de insultos de la legislatura"

El debate de Barbón con los portavoces de la oposición se crispa en el penúltimo pleno de la legislatura y el presidente acusa al PP regional de querer "desgastar" a Canteli

Adrián Barbón, durante el Pleno.

La penúltima sesión de preguntas al presidente del Principado en la Junta vino arrasada por el viento preelectoral de las acusaciones mutuas, el tono elevado y los balances opuestos del ciclo político que se cierra. “No se pongan nerviosos, están muy alterados con la campaña”, observó Adrián Barbón durante su respuesta a la portavoz del PP, Beatriz Polledo, en un diálogo con la oposición que por momentos prefirió el trazo grueso de la descalificación a la hondura del contenido político y que indujo al jefe del Ejecutivo a un intercambio particularmente tenso con la portavoz de Ciudadanos, Susana Fernández. A punto de salir de la política, "desengañada y desencantada" porque "me he encontrado a demasiadas personas como usted", la diputada naranja reprobó el “narcisismo, la soberbia, demagogia y manipulación con mentiras y medias verdades” que aprecia en Barbón. “No es un buen presidente” fue casi lo más leve de su discurso.

Poco después de dejar en evidencia nuevamente las coincidencias de su grupo con el PSOE al debatir y votar la ley de calidad ambiental, la parlamentaria naranja lanzó un duro discurso al presidente de “una tierra sindicalizada y envejecida que ha configurado una masa social de votantes que están en su derecho de anteponer el interés general al general”. Por eso, dijo, a los socialistas “no les importa penalizar a las clases medias y a las empresas porque su objetivo es seguir repartiendo paguinas y puestinos a los suyos.  Les va bien que a Asturias le vaya mal…” “De no ser por algunos miembros de su gobierno, esta legislatura habría sido una catástrofe”, subrayó antes de recibir del presidente una respuesta de dureza comparable. De la política, le dijo, “hay que saber salir. Acaba de batir el récord de insultos, descalificaciones y ataques personales que yo recuerdo en esta legislatura. Nadie se ha atrevido a insultar tanto en tan poco tiempo y eso es algo que le descalifica no como política, sino como persona”. Incluso quiso hacer ver su indignación cuando se refirió a la pandemia y notó risas en la bancada naranja. “Se está riendo cuando hablo de la pandemia, de muertos y enfermos? ¿Se está riendo? ¿Quiere dejar de reírse cuando estoy hablando de la pandemia…?”

Ese fue el tono inicial de una batería de preguntas que siguió por ese camino cuando Beatriz Polledo le dijo “su gestión ha sido nefasta, sin paliativos”, y entró en una guerra de cifras con Barbón alrededor de los datos de la ejecución presupuestaria. “La mitad de sus inversiones se les han quedado en el cajón”, acusó, y más allá de que el presidente rebatiese el 47,7 por ciento de ejecución inversora de la portavoz popular con su “más de un 53”, el debate ocupó alguna parte del tiempo en la interpretación de Barbón sobre el momento en el que el PP le hace esta pregunta. Otra vez en clave preelectoral, intuyó que “me la hacen ahora porque acabamos de conocer que la ejecución en el Ayuntamiento de Oviedo fue del dieciocho por ciento. Esto son juegos internos del PP, quieren desgastar al Ayuntamiento de Oviedo, no sé si para boicotear la llegada de Nacho Cuesta o a Canteli. Es una puyita interna entre ustedes”, remató antes de volver a referirse a los datos de adjudicaciones, mejores que los de ejecución, y de volver sobre los efectos que la contratación pública ha sufrido como consecuencia de la guerra de Ucrania, la inflación, “el concurso de traslados de mil funcionarios o la chapuza de la ley de contratos del sector público”.

La pregunta del portavoz de Podemos, Rafael Palacios, sobre los motivos del retraso de la ley trans asturiana, otra que no llegará a tiempo de ser aprobada antes del final de la legislatura, llevó a Barbón a pedir disculpas y también a cargarse de trabajo para el comienzo del próximo mandato si vuelve a ser elegido presidente. Si ya había anunciado que la ley de reto demográfico, otra de las normas postergadas, será la primera en ser impulsada, ahora añadió que esta norma para la protección jurídica de los colectivos lgtbi y trans será también “una de las primeras que traigamos en la siguiente legislatura…” Habló, en su descargo y para justificar el retraso, de la necesidad de hacer “un examen jurídico muy serio” de las doscientas alegaciones que se presentaron frente al anteproyecto y de la constancia de que como “la extrema derecha va a recurrir esta ley, tenemos que asegurar que sea tan impoluta que se asegure la victoria jurídica”.

Inminente estrategia autonómica frente a la prostitución

El habitual anuncio que se reserva Barbón en su encuentro quincenal con la oposición llegó esta vez en la respuesta a Ángela Vallina (IU), que le preguntó sobre la posición del Gobierno asturiano ante la prostitución que "es una forma de violencia de género, no se puede considerar un trabajo cuando conlleva abuso sexual o violación continuada". La diputada de IU pidió medidas que vayan "contra la trata, el proxenetismo y los puteros, las cosas por su nombre" y lanzó una pregunta a todo el hemiciclo, para denunciar que la prostitución convierte a la mujer en una mercancía: "¿Alguien conoce a una señora de buena situación que se dedique a la prostitución? ¿No, verdad?" . El presidente del Principado anunció que "en este Consejo de Gobierno o a lo sumo el siguiente se aprobará la estrategia asturiana. Queremos ser la primera comunidad libre de explotación, esclavitud y trata. Somos abolicionistas de la prostitución", recalcó Barbón.

Con Adrián Pumares, de Foro, el cara a cara trató sobre los eólicos marinos y su impacto sobre la flota pesquera asturiana. "Me preocupa que el Principado aplauda en un comunicado el plan de ordenamiento del medio marino porque debemos ir a una todas las comunidades autónomas", cuestionó el portavoz forista. Unas palabras en las que el presidente del Principado vio intención electoral: "Aquí todos están pensando en su cuerpecito electoral, calentando al sector pesquero. Pero si no, lo harían con el energético o el industrial, que pide energía mas barata". Barbón ofreció como aval de las políticas socialistas que "Asturias tiene la costa mejor conservada de España y Europa" y abundó en el mensaje que ha había trasladado en la víspera el titular de Industria. "Somos partidarios de las energías de futuro y de hacerlas compatibles con nuestro sector pesquero".

La portavoz de Vox, Sara Álvarez Rouco, atribuyó al Gobierno socialista la responsabilidad sobre la salud mental de los asturianos, al hilo del aumento en las personas que requieren tratamiento, uso de tranquilizantes o altas tasas de suicidios. "El origen del problema es el esquema social que ustedes mantienen, con esa angustia por la quiebra en las condiciones de vida, a la que nos han llevado ustedes", planteó Rouco. Barbón abogó por la necesidad de "romper tabúes y silencios" sobre un tema "sensible, que requiere mucha delicadeza" e insistió que el mismo en su juventud había necesitado ir al psicólogo "y fue de las mejores cosas que hice en mi vida". El presidente del Principado admitió que "tenemos que actuar" y señaló como "un compromiso clave de mi Gobierno" la intervención ante la soledad no deseada, el suicidio y el acoso escolar.

El diputado del Grupo Mixto, Armando Fernández Bartolomé, preguntó sobre el retraso en la reforma del sistema de financiación autonómica, y lo señaló como "el gran fracaso de Ciudadanos" para denunciar el obstáculo que supone "la antigualla" de los sistemas forales del País Vasco y Navarra y el impacto que esa fallida revisión tiene en la sostenibilidad de la sanidad y educación públicas. "Lamento que se haya postergado la reforma de la financiación", reconoció Barbón, quien confesó que "es un sudoku difícil de cuadrar, algo que solo será posible con más dinero", algo difícil en un escenario marcado primero por la pandemia y luego por la crisis de materias primas. Reiteró que seguirá apostando por alianzas con otras autonomías: "Nosotros somos un millón y solos no vamos a ningún lado. Me da igual que molesten en mi partido, porque soy libre", ha defendido el presidente del Principado.

Compartir el artículo

stats