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El perfil de los candidatos de Asturias: Adrián Pumares (Foro), empuje y aguante para la melé de la política

Hijo y nieto de mineros, economista y exjugador de rugby, el lavianés es el diputado y el candidato más joven, un vástago de la generación de la "crisis permanente" que debió convencer a todo su entorno para cambiar su trabajo por la actividad pública

pumares

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Oviedo

En la melé, el pilier de un equipo de rugby tiene la misión de mantenerse fuerte y estable. A la vez que ejerce presión sobre el rival debe aguantar toda la que el adversario sea capaz de poner sobre sus hombros. Adrián Pumares Suárez (Laviana, junio de 1989) jugó tres años, "tardíamente", en el Pilier de Grado y lleva ya por lo menos cinco comparando aquellos empellones con estos de la melé de la política. Comprobando si el concepto es el mismo, pero de otra manera, o por otros medios. Él aquí también hace fuerza, soporta presión, ejercita la paciencia. El diputado más joven del parlamento saliente debuta en los carteles de Foro Asturias para las autonómicas del 28 también como el de menos edad de los siete aspirantes por los partidos con representación parlamentaria. Viene de una legislatura de oposición y tensión, de empujar y aguantar, de presión hacia afuera y ruido interno, de firme antagonismo a su paisano y tocayo Adrián Barbón y de más de una fatiga por la forma en la que la relación de su partido con Francisco Álvarez-Cascos "se torció" hasta la ruptura de un proceso judicial pendiente contra el fundador por apropiación indebida.

Se partió en dos un grupo parlamentario de dos y Pumares perdió la relación con su vecino de escaño, Pedro Leal, que fue expulsado del partido. No importa. "No me distrajo". "Es todo más fácil cuando sabes que tienes razón". Lo de jugar de pilier va "de ser fuerte, de saber dar y recibir, de empujar y aguantar, y en eso él se manejaba bien", confirma Aitor Martínez, el amigo desde el parvulario que arrastró a Pumares al rugby. La broma sobre lo mucho que ayudan esas cualidades para la política es inmediata. "Le echa muchas ganas a todo lo que hace", dice ya más en serio un compañero al que no le sorprendió nada que Adrián dijese que sí, después de mucho dudar, a la llamada de la política. "Era político antes de ser político". De los de "eso está mal", o "hay que mejorar aquello".

El 2 de julio de 2022, el día de su boda con Silvia Rodríguez, en Malleza (Salas).

El 2 de julio de 2022, el día de su boda con Silvia Rodríguez, en Malleza (Salas).

Hablando de la resistencia, a lo mejor aquí cabe un flashback. Al hijo y nieto de mineros de Laviana no se le olvida, "era muy pequeño", la cara de preocupación de su madre cuando todavía se sabía poco de un accidente con muertos en el Candín, el último pozo en el que el padre trabajó como picador. Aquello al final no les tocó a ellos, pero el susto se quedó dentro. También el poso de haber sido niño en los años noventa del declive minero en la cuenca, o adolescente en una generación "en crisis permanente": su foto está en la orla de la promoción de los que entraron en la Universidad de Oviedo a hacer Económicas en 2007, el año previo al desplome de la economía mundial, y salieron graduados a buscarse una vida laboral entre las convulsiones todavía incipientes de 2011. Primero había pensado en hacer Química, luego dudó entre Derecho y ADE y como se le daban razonablemente bien las matemáticas terminó en Económicas.

De las aulas del campus del Cristo, la memoria vuelve en el Alcotán a Ciargüelo, no muy lejos de Pola de Laviana, pasadas la villa y Puente d’Arcu. A la casa de los abuelos paternos, de donde ni quería irse, donde siempre se sintió a gusto. Pumares, el político que fue político antes de ser político, viene de una familia sin políticos. Estaba, si acaso, el abuelo materno, que fue militante, "sin más", del PSOE. La cuenca de su alrededor ha escorado siempre a la izquierda, pero un Adrián más joven que el de ahora llegó leyendo a la conclusión de que "es la libertad, en la economía y otros ámbitos, el camino a la prosperidad".

1.-Adrián Pumares, de niño, con su abuela Sima detrás. 2.-El 2 de julio de 2022, el día de su boda con Silvia Rodríguez, en Malleza (Salas). 3.-En su etapa de jugador con el Pilier Rugby Club de Grado. 4.-El 1 de octubre del año pasado, abrazando a la presidenta de Foro, Carmen Moriyón, tras ser elegido candidato a la Presidencia del Principado.

Adrián Pumares, de niño, con su abuela Sima detrás. / Marcos Palicio

Abrazó en los entornos de la mayoría de edad un liberalismo moderado y pasó un tiempo, "poco", en las Nuevas Generaciones del PP de Laviana. "No me daba la impresión de que tuviesen interés por solucionar los problemas que sufría la cuenca, nadie levantó la voz contra los recortes del Gobierno de Rajoy". Le gustó en cambio el mensaje "transversal" recién nacido de Foro y se afilió muy pronto, con el partido empezando y él a punto de terminar la carrera. Le ofrecieron ir en la lista de Laviana y dijo que no. Aceptó poco después un puesto a priori sin opciones, el número tres de las municipales de 2015, y sacaron un concejal, el único de Foro en toda la cuenca del Nalón, pero los dos primeros no recogieron el acta y Pumares, 25 para 26 años, se vio de pronto tomando asiento en el pleno que presidía el alcalde Adrián Barbón.

Había empezado a trabajar en Cárcaba, empresa de logística, y la combinación "no era sencilla". Renunció. Era 2016 y entre el Ayuntamiento y la empresa eligió la empresa, pero mantuvo el vínculo con el partido y en el congreso de 2018, cuando Carmen Moriyón fue elegida presidenta y por la "ilusión" que le despertó, rebobinó y escogió a la inversa. Aceptó ser secretario general, pero no fue ni fácil ni rápido. No había cumplido los treinta, tenía en perspectiva un pequeño ascenso en la empresa y al principio no lo veía. Preguntó en casa y el padre le dijo que no. Silvia, la novia y ahora esposa, le respondió que le apoyaría en cualquier decisión. "Mi güela se llegó a enfadar", pero él dijo que sí. Y eso que en su ánimo siempre pesó mucho la opinión de Maximina, de "Sima", "la primera persona de la que aprendí que no se gasta más de lo que se tiene". Los abuelos de Ciargüelo son algo más que abuelos. "Me crié con ellos", y tal vez por eso el instinto protector entró a funcionar a máxima potencia en aquel momento de dudas, pero ahora "no tengo mayor fan que mi güelu" José Manuel.

Empuje y aguante para la melé de la política

En su etapa de jugador con el Pilier Rugby Club de Grado. / Marcos Palicio

"Sí, nunca me gustó que se metiese en política, pero fue su idea y la respeto y la apoyo", confirma ahora Sima. No se oponía por cuestiones ideológicas, aclara. Veía al nieto "demasiado bueno" para un mundo como ese. Además, había estudiado, tenía una carrera y un trabajo… Una anécdota clásica de abuela le pinta un retrato que cuenta que "cuando era pequeño y le daba dinero, ‘vete al quiosco a comprar algo, siempre me traía la vuelta".

"Lo hablamos un montón de veces", confirma también Aitor Martínez, al que el salto de un buen trabajo a la política en Foro también le generaba "algún temor", pero tampoco aquí le faltó el apoyo cuando vinieron mal dadas, cuando se partieron el partido y el grupo parlamentario y Pumares tuvo que intentar abstraerse del ruido para centrarse en el trabajo de la Junta. "Creo que lo logré, y estoy orgulloso de eso", cuenta.

Empuje y aguante para la melé de la política

El 1 de octubre del año pasado, abrazando a la presidenta de Foro, Carmen Moriyón, tras ser elegido candidato a la Presidencia del Principado. / Marcos Palicio

La soledad a la que le condenó la ruptura le hizo ser el parlamentario más hablador de la legislatura, 799 intervenciones en el pleno, 47 horas y 42 minutos hablando –sólo menos que Barbón- y 37 horas más en comisiones, en total 84.

Ha visto que la candidata de Podemos a la presidencia de Aragón es aún más joven que él, pero no ha encontrado más en toda España. Si renueva el escaño, todavía volverá a ser el diputado con menos edad de la Junta…

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