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La diferencia para obtener un diputado por el oriente con el voto emigrante baja a 890 votos: "Es muy difícil, pero no imposible", dice el PP

El recuento de varias mesas en Colunga y Ribadedeva recorta en 44 sufragios la diferencia entre los populares y los socialistas en la circunscripción

Álvaro Queipo votando en Castropol.

El Partido Popular de Asturias ha celebrado este jueves con mucha cautela el recorte en 44 votos de su distancia respecto al decimoctavo diputado tras la inclusión en el escrutinio electoral de varias mesas en los concejos de Colunga y Ribadedeva que aún no se habían contado. Esta circunstancia, aireada esta mañana por el partido, baja a 890 sufragios la distancia que separa a los populares de su escaño número 18, el que daría un vuelco a las mayorías de bloques en la Junta si les favoreciese el recuento del voto de los emigrantes, que se efectuará mañana, viernes. Los primeros datos conocidos de la participación de los votantes inscritos en el extranjero ha rebajado notablemente, no obstante, las expectativas iniciales del PP, que sigue considerando muy difícil materializar el giro. El secretario general del PP, Álvaro Queipo, ha seguido manteniendo este jueves que es muy difícil que se logre finalmente el vuelco, pero señaló que no es imposible.

La baja participación es el principal hándicap para las expectativas del PP. De lo que se conoce hasta ahora se sigue, por ejemplo, que en México sólo han participado en estas elecciones autonómicas 668 de los más de 21.000 inscritos como asturianos que tenían derecho a hacerlo. Eso son datos globales. Los de la circunscripción oriental serán a buen seguro notablemente más reducidos, por lo que la previsión de un vuelco que estos días han hecho los dirigentes populares está cada vez más lejos.

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