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El Festival de Longboard de Salinas abre sus puertas coincidiendo con dos mercadillos de artesanía y moda

La seguridad y la ubicación cercana a la playa son valoradas positivamente por los vendedores, que esperan un repunte de ventas con la llegada del público el fin de semana.

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Pablo Vázquez Alonso

Avilés

El Longboard es, sobre todo, surf. Pero también artesanía, moda, decoración complementos... Y de esto último, de lo que no es cabalgar olas, se encargan los mercadillos que estos días darán ambiente, como las "food trucks" y el resto de actividades, al entorno de los Gauzones. "Aquí se trabajar bien, sobre todo el fin de semana", auguran los vendedores.

Uno de ellos es Laura Guadaña, con un puesto de gorras técnicas, ropa deportiva, bañadores y gafas. "Son productos que aquí siempre funcionan bien", reconoce, conocedora del público, pues es la segunda vez que participa. También Zoraida Muñiz, de "Zory's Love", que vende complementos elaboradores a base de materiales reciclados, ha repetido propuesta. "El pico de ventas será el fin de semana", augura la avilesina.

Carolia Fernández, elabora velas artesanales que vende bajo la marca Candles by Carol. En su puesto expone unos singulares cirios con mechas de madera o algodón y diseños inspirados, por ejemplo, en nata montada. "Aquí la respuesta de público siempre suele ser buena", afirma la artesana. Victoria de la Torre, de Vicky and Chic, lleva más de una década acudiendo al festival. "Es un certamen en el que además de clientes asturianos también hay mucha gente de fuera", reconoce, mientras a su lado la madrileña Miriam Robles y la alemana Elena Zanguerlein exponen sus pendientes de plumas, joyería de madera y láminas artesanales. "Es la primera vez que venimos. Elegimos Salinas por estar junto al mar y porque creemos que nuestra propuesta encaja con el ambiente surfero", aseguran.

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