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Carlos Suárez, fundador de La Chalana: "En Asturias el boca a boca es inmediato; si das mal de comer, se sabe al momento"

"La sidra exige un esfuerzo inmenso, pero siempre la mantenemos en la carta y escanciada a mano; en Madrid, por preferencias del cliente, optamos por el escanciado mecánico"

Carlos Suárez, de La Chalana

Carlos Suárez, de La Chalana / Pablo Solares

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Salinas

La Cofradía Buena Mesa de la Mar hará entrega este viernes, 7 de agosto, en los locales de la Colonia de Salinas, de su séptimo galardón "Manzana de la Buena Mesa de la Mar" a La Chalana. Con este distintivo, la entidad premia los méritos de un grupo empresarial que cuenta ya con cinco establecimientos en Siero, Madrid y Avilés, reconociendo su trayectoria "en la defensa y divulgación de la sidra, la cocina marinera y el producto autóctono". A horas de recibir el galardón, Carlos Suárez repasa con LA NUEVA ESPAÑA el valor de este reconocimiento, la consolidación de su modelo tradicional y su expansión en Madrid, y las claves de su éxito en las redes sociales.

Mañana les entregan el séptimo premio "Manzana de la Buena Mesa de la Mar". ¿Cómo ha sentado este reconocimiento?

Sinceramente, creo que no nos merecemos un premio así. Aunque en el pasado me he negado a otros reconocimientos, porque no considero que seamos una representación gastronómica crucial en Asturias ni fuera de ella, este lo agradezco mucho. Viene de gente conocida y de la zona, así que estoy encantado y muy agradecido.

Uno de los motivos clave para otorgarles este galardón es su compromiso con el producto autóctono. ¿Qué importancia tiene para ustedes defender lo regional?

Para nosotros lo es todo. Si de algo ha presumido siempre La Chalana, dentro y fuera de Asturias, es de asturianía. No es solo marketing, es una realidad diaria, puesto que la inmensa mayoría de nuestros proveedores son asturianos. Incluso cuando compramos productos de fuera, como un vino de La Rioja, lo hacemos a través de distribuidores locales para apoyar a la economía de la región.

Hablando de tradiciones y producto autóctono, la sidra es otro motivo de peso para el galardón. ¿Cómo gestionan el reto de mantener el escanciado fuera de Asturias?

La sidra exige un esfuerzo inmenso, pero siempre la mantenemos en la carta. En Asturias seguimos con el escanciado tradicional a mano. En Madrid, debido a las preferencias del cliente local, que prefiere evitar salpicaduras u olores, instalamos un sistema de escanciado mecánico automático. Es diferente, pero permite mantener viva la tradición adaptándonos a la idiosincrasia de cada lugar.

¿Cómo valoran los madrileños y los visitantes de fuera la cocina asturiana?

La cocina asturiana está enormemente valorada en Madrid. Es más, te diría que referentes de primer nivel en la hostelería nacional son asturianos. Aunque los vascos tengan más fama por las estrellas Michelin, en lo que respecta a comida de volumen y prestigio diario, en Madrid hay una presencia asturiana clarísima.

¿A qué cree que se debe ese calado tan profundo del asturiano fuera de su tierra?

El asturiano es muy querido y apreciado en cualquier parte del mundo. Además, cuando el asturiano sale fuera hace un sobreesfuerzo enorme. Vas a cualquier país y encuentras a empresarios asturianos de mucho prestigio y poder. Te diría incluso que el club más importante del mundo es el Centro Asturiano de México. No hay presidente mexicano que no haya pasado por allí. Los asturianos son queridos en todas partes.

Pasando a la situación del grupo, ¿en qué momento se encuentra actualmente La Chalana?

Estamos en un momento muy bueno y estable. Al no ser un negocio de moda, sino de producto y cocina tradicional, no sufrimos grandes altibajos. Salvo el paréntesis de la pandemia, en nuestros 33 años de historia las crisis no nos han afectado gravemente gracias a una clientela muy fiel tanto en Asturias como en Madrid.

Recientemente expandieron su propuesta con su segunda apertura en Siero, en Granda. ¿Qué caracteriza a este nuevo local?

Con el Llagar de Titi abrimos un modelo enfocado en la parrilla y las carnes, aunque mantenemos pescados y mariscos. Como es un llagar, la sidra tiene un papel fundamental. Mantiene la misma esencia: economía asturiana, producto de calidad y cocina tradicional basada en lo que sabemos hacer.

Cambiando de tercio, llama la atención su presencia activa en plataformas como TikTok e Instagram. ¿Cómo surge esta faceta digital?

Yo siempre me he dedicado mucho al marketing y a la publicidad. Los tiempos cambian y ahora estamos en la era digital, donde la gente se informa principalmente a través del teléfono y de las redes sociales. Tanto los jóvenes como la gente mayor se informan de otra forma, y por eso procuramos estar al día.

¿Qué busca el público actual en estas plataformas a diferencia de la publicidad convencional?

Hoy no basta con publicar un anuncio estático, la gente busca cercanía, quiere saber quién está detrás de la empresa y ver cómo se trabaja el producto. Es dar la cara. Nosotros llevamos 15 años haciendo vídeos en YouTube, pero ahora nos adaptamos al auge actual de las redes sociales.

Al final, la clave parece ser crear comunidad...

Totalmente. Esto requiere constancia diaria, no sirve hacer un fuego de artificio un día y olvidarse. En Asturias somos un millón de habitantes y el boca a boca es inmediato. Si un día das mal de comer, se sabe rápido. Si llevamos más de tres décadas funcionando es por mantener una trayectoria sólida y una regularidad constante en la calidad.

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