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"Rojillín" le gana la partida a la lluvia y al salitre: la Mancomunidad de la Comarca Avilés blindará la locomotora más famosa de Castrillón con una cubierta protectora

El proyecto, que cuenta con una inversión de casi 48.000 euros, contempla la explanación del terreno, el drenaje de superficie y el montaje de un cerramiento diseñado para frenar el desgaste por las inclemencias climáticas y la cercanía al mar

"El Rojillín", en Arnao.

"El Rojillín", en Arnao. / Inés Montes

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Arnao

La histórica locomotora y el vagón "Rojillín" ganarán la batalla al salitre y la lluvia en el litoral asturiano. La Mancomunidad Comarca Avilés ha adjudicado las obras para instalar una cubierta de protección sobre este conjunto emblemático del patrimonio minero, expuesto al aire libre en la explanada de la antigua mina de Arnao, en el concejo de Castrillón.

La intervención ha sido asignada a la empresa Mevals Proyectos y Construcciones por un importe final de 47.553 euros (IVA incluido), rebajando ligeramente el presupuesto base de licitación, que superaba los 47.794 euros. La actuación se financia a través del Plan de Sostenibilidad Turística de la mancomunidad y busca frenar el deterioro acelerado que sufre el convoy debido a la proximidad del mar.

El proyecto, redactado por el arquitecto Iván Paniceres Corrales, contempla un acondicionamiento integral del entorno. Las obras arrancarán con la limpieza y explanación del terreno, continuarán con la instalación de un sistema de drenaje de aguas superficiales y culminarán con el montaje de la estructura de cerramiento, su posterior pintura y la colocación del tejado de resguardo. Con este parapeto, el poblado de Arnao asegura la conservación de uno de sus vestigios industriales más queridos.

Un siglo de historia y un periplo por el concejo

El resguardo llega tras la instalación del conjunto en Arnao en 2023, cuando fue sometido a una profunda rehabilitación de casi 60.000 euros por Talleres Carlos del Valle para ubicar la locomotora sobre una peana y el vagón sobre vías junto al museo. La máquina, construida por la firma alemana Orenstein & Koppel en 1925, operó en Reocín para la Real Compañía Asturiana de Minas antes de pasar a Asturiana de Zinc, de cuyo polvo de cinc heredó el apodo "Rojillín". Tras su donación al Ayuntamiento en 1982 junto a su vagón Beasain de 1950, el convoy sumó cuatro décadas de traslados por los bajos de la antigua casa consistorial, el parque de Los Patos —donde ejerció de oficina de turismo— y la calle Juan Sitges, hasta alcanzar su restauración definitiva.

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