20 de abril de 2008
20.04.2008
40 Años
40 Años
 

El sínodo, reflejo de la comunidad eclesial

Broche de oro a los actos de la Cofradía de la Soledad con la reunión de cofradías y hermandades asturianas

20.04.2008 | 02:00
Jaime Díaz, durante la conferencia que ofreció ayer en la casa parroquial de Santo Tomás.

A. P. GIÓN


«Bendita y gloriosa Trinidad Santísima, haz que la Iglesia que camina en Asturias, y que celebra el sínodo diocesano, se convierta en icono visible de lo que Tú eres: comunión de amor que se difunde a todos los hombres». Así comienza la oración del sínodo diocesano que Jaime Díaz, rector del Seminario de Oviedo y secretario del sínodo diocesano, analizó ayer durante la conferencia que ofreció en la casa parroquial de Santo Tomás de Cantorbery en el marco del XI Encuentro regional de cofradías.


En éste participaron unos 75 cofrades de Avilés (de la Soledad y de la Santa Vera Cruz, Nuestro Padre Jesús de Galiana, San Juan Evangelista, Nuestra Señora de los Dolores y Santísimo Cristo de Rivero y San Pedro Apóstol), de Gijón (hermandades de la Santa Misericordia y de la Vera Cruz), de Oviedo (hermandades de Jesús Cautivo y de los Estudiantes y Cofradía del Santo Entierro y Nuestra Señora de los Dolores) y la Cofradía candasina de Nuestra Señora de los Dolores, que participó por primera vez en el evento anual.


«Todos estamos llamados a participar en el sínodo, orando, respondiendo a los cuestionarios que se entregan en las diferentes parroquias, viviéndolo en grupos de reflexión. Esto refleja la comunidad de la Iglesia», señaló Díaz. El rector del seminario apuntó, entre los motivos de este sínodo convocado por el arzobispo de Oviedo, Carlos Osoro, la necesidad de analizar «cómo estamos haciendo el camino de la nueva evangelización» después de la celebración del Concilio Vaticano II. «La Iglesia debe revisar día tras día su fidelidad al Evangelio y su servicio a las personas», añadió.


Díaz explicó a los cofrades participantes las tres fases del XLIII Sínodo diocesano en Asturias: la primera, que comenzó en enero del año pasado y que se prolongará hasta el próximo septiembre, constituye un tiempo de preparación espiritual y de dar a conocer el significado del sínodo, así como de consulta, elección y fijación de las cuestiones sobre las cuales se va a trabajar posteriormente. Concluye con la constitución de los grupos sinodales. La segunda fase (entre octubre y junio de 2009) será la de los grupos sinodales donde los mismos (por ejemplo, los que se formarán en las diferentes parroquias) analizarán y reflexionarán sobre las cuestiones que hayan quedado fijadas en la fase anterior. La última será la fase de la Asamblea Sinodal (octubre-diciembre de 2009) donde se presentarán, debatirán y votarán las propuestas remitidas por dichos grupos para elaborar un documento final que servirá de guía pastoral para el futuro.


Además de la ponencia ofrecida por Jaime Díaz, la Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad y de la Santa Vera Cruz cerró los actos de la Semana Santa con una comida de hermandad en el restaurante Fam's, que concluyó con la entrega de una reproducción de los Caños de San Francisco a las cofradías participantes. Recibieron el mismo obsequio Ignacio Alonso, director del apostolado seglar -quien animó a los presentes a «seguir tirando por el apostolado seglar, por la Iglesia» y apuntó que «son los laicos quienes impulsan el apostolado seglar»-, y Marcelino Montoto, vicario de las cofradías. La iglesia de Santo Tomás acogió una concurrida misa presidida por Marcelino Montoto.

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