31 de mayo de 2008
31.05.2008
corvera

Raras amapolas en la ribera del Arlós

La presencia de plantas parecidas a la del opio en una finca de Las Vegas moviliza a vecinos y policías

31.05.2008 | 02:00
Las raras amapolas, ayer, en primer término, en la finca de los Py.

Illán GARCÍA

Las Vegas,

En las riberas del río Arlós crecen extrañas amapolas. Unas plantas que, aunque nadie ha podido probar que lo sean, tienen mucha semejanza con las adormideras. De esos vegetales, conocidos científicamente como «Papaver somniferum», se extrae el opio, una droga narcótica que se obtiene en forma de resina de las cabezas verdes de las plantas. La adormidera puede llegar a crecer hasta metro y medio de altura; sus flores pueden ser de color blanco, violeta o fucsia, ésta última como es el caso de las supuestamente halladas en la finca de los Py, en la localidad de Las Vegas. Este vegetal se utiliza en la industria farmacéutica para elaborar compuestos medicinales a base de morfina o codeína.


Según fuentes policiales consultadas, en el caso de que las extrañas amapolas de Las Vegas fueran la «planta del opio», pudieron haber nacido en la zona de forma espontánea. Abundando en la cuestión, Asturias no es el lugar idóneo para este tipo de vegetales. Los lugares donde más habitualmente se pueden encontrar estas plantas en España son Toledo, Ciudad Real y Albacete.


Fue un ingeniero agrónomo quien dio la voz de alarma al concejal de Participación Ciudadana, Rafael Alonso, de la existencia de una supuesta plantación de catorce «extrañas amapolas» con apariencia de supuestas adormideras en una finca de Las Vegas. Como prueba de que el especialista en plantas estaba en lo cierto, entregó al concejal una fotocopia en la que se podía ver una fotografía de la planta, bajo un título que rezaba: «Flor de opio».


Alonso telefoneó entonces a la Policía Local para tomar las pertinentes medidas y «arrancar» las catorce adormideras que se encontraban en la zona. A los diez minutos de la llamada, dos agentes de la Policía Local se personaron en la zona para inspeccionar las polémicas plantas. Pero los agentes no pudieron entrar a cortar las supuestas plantas de opio ya que el terreno donde crecen es propiedad privada y se prevé la construcción de pisos.


Los policías se intentaron poner en contacto con la empresa propietaria del terreno, pero nadie respondía ayer al teléfono. Eran las dos y cuarto de la tarde. A continuación, la Policía Local avisó a la Guardia Civil, que hizo personarse en la calle Palacio Valdés de Las Vegas a dos agentes más. Durante varios minutos, los vecinos de Las Vegas miraban atónitos a los agentes preguntándose qué podía pasar en una finca donde desde hace semanas lo único que se pueden ver son unas «simples» amapolas de color fucsia.

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