Myriam MANCISIDOR

Las marismas de Llodero y las Aceñas, popularmente conocidas como marismas de Maqua, se deben a la historia. Comenzaron a desecarse hace más de cien años con una concesión para usos agrícolas otorgada por real orden a la Marquesa de San Juan de Nieva. En los años 80, las marismas aún no estaban totalmente desecadas, quedando pequeñas charcas. En este tiempo, siempre según los ecologistas, no se dio ningún uso a estos terrenos salvo la instalación de la depuradora de aguas residuales de Avilés. Ese suelo, aproximadamente diez hectáreas de terreno, es el que pretende recuperar ahora la plataforma por la recuperación de las marismas de Maqua, formada por 24 colectivos que respaldan la propuesta presentada por el grupo ornitológico Mavea ante la demarcación de Costas en Asturias.

Ayer, coincidiendo con la celebración del Día Mundial de las Aves, la plataforma organizó un acto reivindicativo en dichas marismas. «Dada la gran importancia que tiene para las aves acuáticas el actual Monumento Natural de la charca de Zeluán y la ensenada de Llodero, colindante con la zona a recuperar, es fácil entender el enorme interés que podría tener el enclave si su superficie se viera ampliada con 10 nuevas hectáreas», explicaron los participantes en la movilización, que realizaron un recorrido para conocer «el enorme potencial del espacio natural que proponemos potenciar». También ligado al Día mundial de las aves, Mavea protagonizó una jornada de avistamiento de aves en Zeluán, uno de los principales refugios de aves acuáticas en Asturias.