15 de diciembre de 2011
15.12.2011
La disputa por el centro cultural de la ría
Las cuentas 

Gestores con sueldo de Zapatero

Los contratos de los máximos responsables del Niemeyer especificaban en 2010 retribuciones superiores a las del Presidente del Gobierno o de cualquier político asturiano

15.12.2011 | 01:00
Dos operarios retiran ayer el cartel de «Centro Niemeyer».

La documentación sobre las retribuciones del equipo de dirección del Centro Niemeyer referida al año 2010 especificaba sueldos mensuales netos que superaban los 4.000 euros, según pudo saber este periódico. Concretamente, consta en la documentación remitida por la Fundación al Principado que, ese año, a Natalio Grueso le correspondió un sueldo al mes 7.200 euros brutos, lo que supuso un sueldo neto mensual de 4.640 euros al mes. Curiosamente, según la documentación oficial, el sueldo del subdirector del centro Niemeyer, Joan Picanyol, fue ligeramente superior: 7.500 euros brutos al mes, lo que representaba un sueldo neto de 5.130 euros. Para el jefe de producción del Niemeyer, Marc Martí, constan mensualidades que rondan los 4.100 euros líquidos durante 2010, según las mismas fuentes.

Tanto en el caso del director del Niemeyer como del subdirector, siempre según esa documentación, los sueldos fueron superiores al que el entonces presidente del Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, percibió ese año tras la aplicación del decreto de ajustes, que reducía un 15 por ciento los salarios de los altos cargos del Ejecutivo. Concretamente, Zapatero pasó a percibir a partir de junio de 2010 un sueldo de 6.515,42 euros brutos al mes, frente a los 7.665,2 euros que cobraba hasta entonces.

En el ámbito de la administración pública regional, la división en doce mensualidades del sueldo anual bruto del presidente autonómico, Francisco Álvarez Cascos, es de 4.833 euros brutos. En el caso de la alcaldesa de Gijón, la forista Carmen Moriyón, esta cantidad es ligeramente superior: 5.412 euros al mes. La cifra desciende significativamente en el caso de las retribuciones de la alcaldesa de Avilés, la socialista Pilar Varela: 4.466 euros brutos en doce mensualidades.

Medios próximos al patronato de la Fundación Niemeyer aseguraron ayer que «en las actas de la entidad nunca ha constado el sueldo de los gestores del Niemeyer ni consta tampoco que ningún patrono preguntase por ellos». Las fuentes consultadas no pudieron precisar las retribuciones del secretario de la Fundación, José Luis Rebollo.

Según publicó este periódico en base a la auditoría interna correspondiente al ejercicio de 2009, la Fundación del Niemeyer contaba ese año con «un número medio de 3,25 empleados» (donde los decimales corresponden a contratos de menor duración que el año). En total, la Fundación del Niemeyer abonó ese ejercicio en gastos de personal 282.323,66 euros, cuando aún se encontraba en obras el edificio de la ría. Además, la auditoría señalaba entonces que «el personal con responsabilidad gerencial ha devengado en 2009 remuneraciones dinerarias como empleado de la entidad por importe de 97.367,96 euros».

Las cuentas del Centro Niemeyer han sido siempre el telón de fondo de la batalla política que ha acabado con una ruptura del consenso que rodeaba al complejo cultural. Y aunque todas las partes han cruzado informaciones contradictorias sobre el contenido de las cuentas, lo cierto es que nunca han sido presentadas en público, pese a que en numerosas ocasiones durante esta disputa los gestores del Niemeyer aseguraron que las airearían.

Pocas han sido las declaraciones públicas sobre el balance e ingresos de gastos del centro cultural de la ría. En el año 2009, el Niemeyer gestionó 1,3 millones de euros, gracias a aportaciones que procedían exclusivamente de administraciones públicas. El Principado abonó medio millón de euros; el Ayuntamiento aportó 300.000 euros; la Autoridad Portuaria, 200.000 euros y el Ministerio de Cultura, 95.000 euros.

El presupuesto correspondiente al año 2011, aprobado por el patronato de la Fundación, preveía unos ingresos procedentes del Principado de 1.150.000 euros; 300.000 del Ayuntamiento de Avilés; 100.000 del Puerto de Avilés y 300.000 de Cajastur. Además, el presupuesto estimaba 235.000 euros aportados por el Ministerio de Cultura, 600.000 euros procedentes de «otros mecenazgos», otros 600.000 euros proporcionados por la venta de entradas, 200.000 euros debidos a la explotación de hostelería y de la tienda, así como 250.000 euros de ingresos por «otras actividades de promoción».

Sin embargo, las versiones de los gestores y del Principado sobre esas cifras son contradictorias. El pasado 29 de septiembre, el secretario general de la Fundación, José Luis Rebollo, aseguró que en 2011 el Principado abonó sólo 900.000 euros; el Ayuntamiento de Avilés aportó 300.000 euros y el Puerto 50.000. Además, Cajastur incorporó 300.000 euros y el Ministerio de Cultura abonó 265.000 euros. Por contra, el consejero de Cultura, Emilio Marcos Vallaure, aseguró el pasado martes en una conferencia de prensa que el Niemeyer había recibido este año 1,15 millones de euros procedentes del Principado, 300.000 del Ayuntamiento, 50.000 del Puerto y 190.000 del Ministerio de Cultura pendientes aún de cobro. Además, el empresario Daniel Alonso contribuyó al presupuesto con 36.000 euros, Cajastur pagó 300.000 y los ingresos por taquilla alcanzaron los 600.000 euros.

El Niemeyer también suscribió un crédito con Cajastur por 800.000 euros. Los gestores de la Fundación aseguran que se trata de una línea de crédito para hacer frente a deudas de ciertos patronos. En su comparecencia de ayer, Natalio Grueso no quiso precisar qué patronos no habían aportado sus cuotas.

La contabilidad del complejo cultural ha sido arma de doble filo: tanto para los que la cuestionaban como para los que aseguraban que no había irregularidades. Pero ni unos ni otros han mostrado a la luz y con documentos los números.

El gobierno regional se ha amparado en presuntas irregularidades contables que aún están pendientes de clarificar. De hecho, pese a que el Principado airea públicamente las deficiencias detectadas por los servicios de Intervención en las subvenciones regionales, en las reuniones mantenidas con la Alcaldesa los representantes autonómicos reconocen que sólo reclaman justificaciones. El principal motivo de disputa permanece todavía sin aclararse: ahora sólo la Justicia podrá aclararlas.

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