16 de febrero de 2012
16.02.2012

Escenario y club regional

El Niemeyer arriesga y proyecta un ciclo con músicos asturianos como Edu Vázquez, Caelorrosa o «Elle Belga»

16.02.2012 | 01:00
Los integrantes de «Elle Belga».

S. F.

Cuando la ría suena lo hace con notas asturianas. El Centro Cultural Internacional Avilés se hace introspectivo y mañana por la noche (22.00 horas) abrirá el escenario del Club -en los bajos del auditorio- a los músicos del lado de acá del Pajares. El arriesgado ciclo melódico presenta, según la propia organización, «una selección del mejor sonido presente en la escena musical contemporánea más próxima», o sea, el escenario pequeño del Niemeyer a partir del viernes y hasta finales de abril lucirá una cierta mirada patria. Edu Vázquez y Caelorrosa serán los encargados de repartir juego, al día siguiente del concierto del trompetista francés Érik Truffaz y de su cuarteto: jazz de primera que regresa a Avilés.

17 de febrero. La noche será un pequeño festival en el que Caelorrosa saldrá en primer lugar al escenario del Club del Niemeyer. El cantautor avilesino se define como «un trovador del siglo XXI». Caelorrosa ha actuado en innumerables ocasiones sobre las tablas de locales nocturnos de Asturias. Ha grabado varias maquetas. Tras Caelorrosa, el turno será del sobrino del artista Eduardo Úrculo. Edu Vázquez posee una amplia trayectoria musical como guitarrista. Formó parte de «Los Bourbon», «Bill Bullet», «Despreciables», «Tucson». Ahora su aventura es solitaria: su primer disco se titula «Aunque lluevan sombreros».

24 de febrero. El Club acogerá un concierto homenaje al músico australiano Nick Cave. El tributo correrá a cargo de músicos de la talla de Igor Paskual, Jorge Alonso, Luiggi Tudermis, Manu Molina,. Mar Álvarez, Rod Feijóo o Sara Muñiz. El espectáculo es fruto de la devoción de toda esta lista de profesionales por el líder de los «Bad seeds», una devoción que compartieron durante el curso del Aula de Música de la Universidad de Oviedo sobre Cave, uno de los músicos más influyentes del momento.

9 de marzo. El ciclo sigue emergiendo en las noches invernales de los viernes. El dúo «My vestal» define su trabajo como un ejemplo de «electrovintage». Rozan el éxito desde que el pasado año fueron candidatos en los premios «Amas». Compitieron en las categorías de mejor voz, mejor teclado, mejor canción y mejor disco en la categoría de «otras escenas». En 2009 se impusieron en el concurso de rock «Ciudad de Oviedo». «Chiquita y Chatarra», dúo punk y primitivo, serán los encargados de cerrar la noche. «Chiquita y Chatarra» han logrado convertirse en una de las grandes promesas de la tierra y en una fuerza de la naturaleza en los escenarios. O eso dicen los críticos.

23 de marzo. Esa, la última noche electoral, será para «Marienbad» y también la de Bueno. Los que saben de música dicen que «Bueno es muy bueno». Y no es un chiste. «Marienbad» es el nombre del grupo del poeta Ismael Piñera. Bueno, en verdad, se llama Javi Vallina, ex «Los Mancos», ex «Lansbury», ex «Koniec», ex «Sister Morprhine», ex «Hotel Vaqueros»... un clásico del «underground» regional. Piñera comenzó en «Tommy Crimes». «Marienbad» es un cuarteto y «Vidas paralelas» fue su primer trabajo. La noche preelectoral será muy americana.

6 de abril. La primavera comenzará en el Centro Cultural Internacional Avilés con «Sonido Alfredo» y «Perloras». El trío «Sonido Alfredo» es una de las bandas más personales de la escena asturiana en los últimos años. La propuesta de «Sonido Alfredo» es de sonido sucio, vocación surf y gusto por lo instrumental, aunque, cuando suenan letras, son en castellano. Discos Humeantes ha editado su nuevo LP en vinilo, un trabajo de contundencia. Lo presentaron en elbar La Antigua Estación. «Perloras» también por el río surfero.

20 de abril. La última sesión del ciclo «Ría Suena» la protagonizarán «Dos Gajos» y «Elle Belga». Este dúo hereda la música cocida durante los años del Xixón Sound, en la última década del siglo XX. La noche será de dos dúos con sustrato profundo. «Elle Belga» es hijo, a su modo, de «Manta Ray», nombre imprescindible de los noventa, ración revolucionaria de melodía de ayer y hoy.

Todos los conciertos de esta ría que suena serán a las diez de la noche y las entradas se venden en el Niemeyer y a través de tiquexpress de Cajastur.

El Club del Niemeyer, en los bajos del auditorio, es una pequeña sala en el que han tocado Willie Nile y Jorge Otero. Donde ha sonado música melódica y melodías brasileñas. Los nuevos gestores del complejo cultural (por lo menos, hasta después de las elecciones) también han programado teatro, humor y grandes conciertos. Soledad Córdoba, la artista visual avilesina, prepara una muestra en la cúpula que diseñó Niemeyer. Asturias empieza a sonar.

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