21 de mayo de 2012
21.05.2012

El trabajo social, más que caridad

Colom Masfret: «En crisis es cuando las personas necesitan más apoyo de los trabajadores sociales, sobre todo la clase media»

21.03.2012 | 01:00
Dolors Colom Masfret, ayer, en el Centro Cultural Internacional Avilés.

Myriam MANCISIDOR


«El trabajo social busca la autonomía de las personas, no el ticket de la sopa y una conciencia tranquila. El trabajador social no va a llenar estómagos, sino a que las personas puedan llenar su estómago con sus propios recursos», sentenció ayer Dolors Colom Masfret, trabajadora social y directora académica del posgrado de trabajo social sanitario, minutos antes de pronunciar la conferencia inaugural de una jornada que se celebró en el Centro Cultural Internacional Avilés con motivo del Día mundial del trabajo social.


Colom Masfret analizó textos de Helen Harris Perlman para ahondar en esta disciplina que considera importante potenciar en tiempos de crisis. «En estos momentos se deberían contratar a más trabajadores sociales, pero no se hace, se apuesta por la caridad», manifestó, y añadió: «Ahora, sin embargo, es cuando las personas necesitan más apoyo, sobre todo las clases medias. Para ellas es mucho más dificultoso acostumbrarse a una realidad que no es sostenible emocionalmente como, por ejemplo, la pérdida de un puesto de trabajo».


La ponente incidió así en que el trabajo social, lejos de ser un tipo de caridad se apoya como cualquier otra profesión en un diagnóstico social que permite generar un horizonte para las personas. «Decía Smith que si se cree que el malestar es estático se debe hacer filantropía, pero si se cree que el malestar es dinámico se debe hacer trabajo social», dijo la ponente. Los trabajadores sociales trabajan constantemente con personas que siempre están atravesando situaciones de crisis, bien sean permanentes o momentáneas. Su campo de trabajo abarca variados campos de actuación: tercera edad, personas con discapacidad, personas maltratadas, reclusos, víctimas del terrorismo, inmigrantes, menores, drogodependientes... «El trabajo con estas personas se hace en base a un diagnóstico», subrayó Colom Masfret, que destacó que, a su juicio, «la caridad, que es el otro extremo, condena a la persona a recibir limosna y no la entrena para poder decidir sobre su vida».


«El trabajo social nació a raíz de la filantropía, pero las necesidades de las personas se han sofisticado. A veces, ciertas personas necesitan ayuda profesional para reorientar su vida y esa ayuda es la que da el trabajador social», concluyó. Tras su intervención se celebraron distintas mesas redondas con el mismo fin: conmemorar el día mundial del trabajo social en el Centro Cultural Internacional Avilés. En el acto inaugural de la jornada participaron la consejera de Bienestar Social, Paloma Menéndez Prado, y la edil de Bienestar Social del Ayuntamiento de Avilés, Yolanda Alonso.

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