06 de junio de 2012
06.06.2012

Música de traición y monedas de plata

Noventa cofrades, quince de ellos niños, celebran la procesión del Beso de Judas, por primera vez con sonido de percusión propio

06.04.2012 | 02:00
el paso. En la imagen superior, un cofrade tirando del carro sobre el que va el paso de la hermandad del Beso de Judas. Sobre estas líneas, un cofrade, desfilando por la calle de La Ferrería ante la mirada de unos niños. /

Myriam MANCISIDOR


El beso de Judas Iscariote delató a Cristo y las autoridades romanas de Judea prendieron al Mesías, que murió en la cruz para salvar a los hombres. Aquella delación es la que conmemora la cofradía más nueva de la Semana Santa de Avilés, una hermandad que nació en 2008 y cuyos miembros salieron ayer de la iglesia de San Nicolás de Bari con los ojos puestos en los cielos para que no cayera del cielo el agua que había encerrado horas antes en el templo a la cofradía de San Juan. La cofradía de El Beso de Judas está formada por noventa personas, quince de ellas niños.


«Saldremos salvo que diluvie», sentenció el hermano mayor, Javier Feito Díaz. Las claquetas sonaron con quince minutos de retraso y entonces partió la procesión de Álvarez Acebal, punto de encuentro para un buen número de devotos que quisieron seguir a los cofrades que se movían al ritmo marcado por los tambores de la propia hermandad, sonido de traición y percusión de estrena. La hermandad de El Beso de Judas incorpora cada año novedades: en esta edición fue el debut de la banda de música y también el desfile de un niña portando una bandeja con calderilla que simboliza cuando Jesús fue vendido por Judas por 30 monedas de plata.


El paso que conducen los hermanos de El Beso de Judas recuerda el momento en que el apóstol señala a su Maestro, en el huerto de Getsemaní: dos imágenes y ramas de olivo. Los cofrades lucen un hábito blanco, capa, fajín-verdugo y guantes negros, y pueden procesionar descalzos o con sandalia negra. En la mano portan un varal también con un saco de monedas en su parte superior. Los cofrades cumplieron ayer con un recorrido que les llevó la plaza de Álvarez Acebal a San Francisco, la plaza de España, La Ferrería, La Muralla y La Cámara para regresar de nuevo por la plaza de España y San Francisco a la iglesia de San Nicolás de Bari.


Decenas de personas arroparon a los hermanos de El Beso de Judas a su paso por el casco histórico de Avilés pese a la constante amenaza de lluvia. El hermano mayor, Javier Feito Díaz, se mostró satisfecho de la jornada al finalizar la procesión. La cofradía El Beso de Judas volverá a desfilar mañana, Viernes Santo, en la procesión del Santo Entierro que se celebrará a las cinco y media de la tarde tras la ceremonia del desenclavo que tendrá lugar, como es habitual, en la iglesia de San Nicolás de Bari.

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