Oviedo,

Félix VALLINA

Un hombre de 38 años de edad -que responde a las iniciales E. J. C. y es de nacionalidad inglesa- ingresó el pasado viernes en la prisión de Villabona tras amenazar de muerte a su pareja y degollar a uno de los perros de la mujer, con la que compartía piso en Avilés desde hace algún tiempo. Según señalaron fuentes ligadas a la investigación, el detenido se encuentra preventivo como imputado por los delitos de violencia machista y maltrato animal.

Además, según las mismas fuentes, el hombre portaba un pasaporte a nombre de otra persona en el momento de la intervención de los agentes, por lo que también tendrá que responder por el delito de falsedad documental. Los expertos consultados por este diario aseguran que la suma de las penas, en el caso de que el hombre sea condenado, podrían llegar a superar los seis años de internamiento.

El día de los hechos E. J. C. había amenazado de muerte por teléfono a su pareja. La mujer, según explicaron conocedores del caso, avisó entonces a la policía y los agentes la acompañaron hasta su vivienda. Una vez allí, la imagen que se encontraron fue «dramática». El hombre estaba en el piso «con un cuchillo jamonero» en la mano y el Corán en la otra. A sus pies yacía, sobre un charco de sangre, el animal muerto con un tajo en el cuello. El hombre aseguró en el momento de ser detenido que se había convertido al Islam por la influencia de una novia anterior que profesa esta religión.

Según señalaron fuentes próximas del caso, la mujer tenía otro perro en la vivienda, un animal que también está desaparecido y que la policía sospecha que también pudo ser atacado por el imputado, aunque por el momento no ha trascendido nada más a cerca de esa rama de la investigación.

Las fuentes consultadas por este diario aseguran que E. J. C. ya había protagonizado «algún otro suceso» violento en la ciudad. Sin ir más lejos, el día en el que ocurrieron los hechos que se le imputan había amenazado con un cuchillo a un hostelero avilesino con el que discutió porque, supuestamente, le reprendió al llevar suelto y sin bozal a un perro de raza pit-bull, «una especie considerada peligrosa que tiene que ir por la calle con las máximas protecciones», señalaron fuentes ligadas a la investigación.