10 de enero de 2013
10.01.2013

CC OO recomienda a toda la plantilla de Azsa que se haga analíticas

Otro empleado de la planta de San Juan de Nieva sobrepasa los límites legales de mercurio en sangre

10.01.2013 | 01:00
Santiago Español Cano.

San Juan de Nieva (Castrillón), S. FERNÁNDEZ
Lejos de calmar la situación, la nota emitida el pasado Día de Reyes por el Principado sobre el accidente de Azsa «inquieta» a la sección sindical de Comisiones Obreras (CC OO) en la fábrica de San Juan de Nieva. El sindicato ha colgado en los tablones de anuncios un comunicado en el que recomienda a todos los trabajadores de la empresa -a los casi 900- que comiencen a hacerse análisis de metales pesados.

«Cada vez son más los afectados», apuntó un portavoz sindical. Pero no sólo eso, «el Principado reconoce que el accidente laboral del pasado 2 de diciembre tuvo un origen ambiental», añadió el mismo portavoz. Lo que dice la nota oficial es lo siguiente: « La intoxicación fue comunicada por el Servicio de Vigilancia Epidemiológica de la Consejería de Sanidad al Centro Nacional de Epidemiología (CNE) en los primeros días de diciembre, como brote de origen ambiental de acuerdo con las normas sobre vigilancia epidemiológica». Para Comisiones Obreras, el Principado demuestra así que no tiene controlado la causa del accidente.

En este sentido, del Día Reyes a ayer, ha aumentado la lista de trabajadores intoxicados por mercurio. Ya no son tres los empleados de Asturiana de Zinc con límites exagerados de mercurio en sangre. Ahora son cuatro. Con este nuevo caso el número de envenenados son: 35 de la empresa Ingeniería y Montajes del Norte (IMSA), cuatro de Azsa y los otros diez de otras auxiliares que desarrollaron su tarea en el entorno del foco en el que se detectaron los dos primeros casos de intoxicaciones -la planta cuatro de tostación-. A esto hay que añadir la espera de nuevos resultados de analíticas.

Por otra parte, la empresa Asturiana de Zinc espera esta semana la llegada a San Juan de Nieva de un médico -«experto internacional», según fue calificado por los delegados de Prevención de Riesgos del comité de Asturiana de Zinc- que atenderá las necesidades de los trabajadores afectados. Este médico es Santiago Español Cano, que estuvo trabajando en el Servicio de Prevención de Riesgos de la compañía Minas de Almadén y Arrayanes, S.A. Esta empresa hasta el pasado 2002 explotó el mayor yacimiento de mercurio del mundo. Actualmente, la compañía -propiedad de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI)- ha cesado su actividad por la caída del precio del mercurio.

Español Cano es autor de varios estudios sobre la intoxicación por mercurio y cinabrio en medios laborales. En el artículo «Toxicología del mercurio. Actuaciones preventivas en sanidad laboral y ambiental» sostiene que «una vez absorbido [el mercurio], el transporte se realiza por los distintos constituyentes de la sangre. En el caso del vapor de mercurio la relación glóbulos rojos/plasma es entre 1,5 - 2aproximadamente, estimándose en 2 en los primeros días de la exposición». Y añade: «Se estima que el contenido normal de mercurio en el organismo humano oscila entre 1- 13 miligramos y que el metilmercurio supone el 10 por ciento del contenido total».

El accidente de mercurio se detectó el pasado 2 de diciembre. Primero fueron dos los trabajadores afectados, pero muy pronto la lista se amplió hasta ocho: siete fueron ingresados en el Hospital San Agustín y el octavo, en Oviedo. Tras hacerse públicos estos datos, las nuevas analíticas detectaron que hasta 49 personas presentan niveles de mercurio fuera de la ley.

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