Más de doscientas ecuatorianas de la zona rural del país han tejido una red emprendedora que tiene como fin la lucha contra su falta de autonomía económica y el impulso de sus negocios. Unas venden artesanía, otras ofrecen su casa a los turistas, otras crían pollos, otras los asan... La presidenta de la asociación MAPEL (siglas de mujeres, artesanas-agrícolas, productivas, emprendedoras, libres-lideresas), Rosa Panta, presentó ayer el proyecto emprendedor en la Escuela de Empresarias de Asturias, un acto en el que participaron las directora del Instituto Asturiano de la Mujer y de la Agencia Asturiana de Cooperación, Carmen Sanjurjo y Graciela Blanco, respectivamente; la alcaldesa de Avilés, Pilar Varela, y la concejala de la Mujer, Ana Hevia.

La asociación de mujeres emprendedoras de MAPEL, proyecto de Ayuda en Acción, lucha contra la falta de autonomía económica favoreciendo el empoderamiento de casi doscientas mujeres de la península de Santa Elena, en Ecuador. La red posibilita los recursos y la formación necesaria para asegurar el buen funcionamiento y la sostenibilidad de sus proyectos profesionales. El emprendimiento económico permite a las mujeres tener mayor reconocimiento social, familiar y político, mejorar sus condiciones de vida y las de su comunidad, y les facilita la igualdad de oportunidades.

Rosa Panta, ejemplo de superación y de la lucha por la independencia económica de las ecuatorianas de la zona rural, explicó ayer en la Escuela de Empresarias el proyecto que dirige y sus retos. Los principales, según explicó: «Marketing para vender la propuesta de nuestros negocios, acceso al crédito y la construcción de un centro integral de desarrollo de las mujeres de Santa Elena».