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La deuda municipal por habitante, de las mayores de Asturias, sube a 847 euros

El Alcalde retrasa la salida del socavón económico "hasta 2020 o 2021", a la espera de una decisión de la Sindicatura por las facturas de Aquagest

El Ayuntamiento de Gozón se encuentra en una situación económica asfixiante. Las arcas municipales tienen una deuda con entidades financieras superior a nueve millones de euros, que pueden aumentar en otros seis si se suman los costes de las expropiaciones de Balbín y la parte que solicita Aquagest. En 2010, el pasivo del Consistorio ascendía a 3.970.000 euros, una cifra que aumentó en siete millones en 2012, tras acogerse el por entonces gobierno municipal al Real Decreto de Pago a Proveedores de la administración central.

Estos datos sitúan a Gozón como uno de los pocos ayuntamientos de la zona central de la región que aumentó su débito entre 2011 y 2015; además de encontrarse en los puestos de cabeza en lo que a deuda per cápita se refiere. Si el pago de la deuda se hiciese por una cuestación popular, cada vecino debería pagar 847 euros para amortizar los 9.041.227 euros que el Consistorio debía a 1 de enero de 2016. Una cifra que se sitúa muy por encima de la de Gijón (403 euros), Oviedo (318 euros) o Avilés (290 euros); municipios que presentan las cifras más altas de pasivo del Principado; y siendo sólo superado por Salas (1.162 euros) y Cudillero (1.102 euros).

Actualmente, el Ayuntamiento cuenta con 14 créditos suscritos con entidades financieras, que se espera aumenten a 15 con el acceso a una nueva operación de crédito cifrada en 800.000 euros, aprobada en los presupuestos de 2016. Este monto se destinará íntegramente a pagar a Aquagest por obras realizadas. Once de estos préstamos, los que se suscribieron en 2012 por obligación del Real Decreto de Pago a Proveedores, que suman un total de 7.181.560,54 euros, vencen en 2022, por lo que las arcas municipales deberán amortizarlos a razón de algo más de un millón de euros por año.

Además, la empresa concesionaria del servicio del agua desde 2005 en Gozón, Aquagest, solicitó al Ayuntamiento 3.900.000 euros en facturas por la realización de obras. Esta cifra será auditada por la Sindicatura de Cuentas del Principado que, a instancia del Consistorio, accedió a auditar los expedientes de la concesionaria este año. También está pendiente el pago de las indemnizaciones de la zona de Balbín que, en función del justiprecio, puede variar entre 1.800.000 y 2.000.000 de euros. Estos datos podrían disparar la deuda hasta casi 15.000.000 de euros.

Para el presente ejercicio, Gozón cuenta con un presupuesto aprobado de 13.110.500 euros, a los que hay que restarles 800.000 del crédito que irá directo a pagar facturas de Aquagest y 570.000 que se contemplan en una operación de refinanciación de deuda; por lo que el montante real de las previsiones económicas de 2016 asciende a 11.740.500. Los principales gastos a los que tiene que hacer frente las arcas municipales son el personal, cuyos salarios rondan los cuatro millones de euros, y los gastos corrientes, que alcanzan una cifra similar. En el capítulo de ingresos, el Impuesto de Bienes Inmuebles, la participación en los impuestos del Estado y las viñetas suponen las principales aportaciones a la economía local.

Para el alcalde, el socialista Jorge Suárez, el culpable de haber llegado a esta situación es "el Partido Popular". "Con mayoría absoluta, en 2009 y 2010, el PP no elaboró presupuestos, y en 2012, con el Real Decreto de Pago a Proveedores salieron a la luz facturas por siete millones de euros. Estamos hablando de que en los cajones de este Ayuntamiento había cargos con empresas privadas que llevaban allí años, y que no se iban a pagar", denuncia el Regidor.

Dadas las circunstancias económicas que vive el Ayuntamiento, el gobierno municipal "no puede acometer casi ningún tipo de obra". "Con estas cifras vamos a poder realizar muy pocas acciones, por lo que tendremos que elegir bien y acometer trabajos de garantías, que no podrán ser muchos. Lo que intentaremos, también, es contar con la ayuda de otras administraciones para que, entendiendo nuestra coyuntura, nos puedan subvencionar algún proyecto", explica Suárez.

En cuanto al plan de choque para tratar de revertir la situación, Suárez lo tiene claro. "Tenemos que optimizar los recursos. Este Ayuntamiento era un descontrol, y hay que intentar ver qué cosas se pueden mejorar. Por ejemplo, los ingresos por vados, vallas publicitarias, máquinas expendedoras... Todos ellos eran inexistentes, y lo que pretendemos es empezar a aprovecharlos, porque son muy importantes para las arcas", explica.

Cuando es preguntado por la reducción de impuestos, el Alcalde considera esta medida poco menos que una utopía. "No podemos ni debemos bajar los impuestos. Pero sí quiero dejar claro que tomaremos medidas de carácter social, pero no podremos bajar los gravámenes de manera general, sino a ciertos colectivos", afirma. De esta manera, Suárez espera que el municipio pueda salir de este socavón económico "en 2020 ó 2021". "Hasta entonces, tendremos que trabajar con mucho hasta ahora", apunta.

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