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El turismo y los recursos ambientales de la comarca | castrillón | gozón

Calidad turística a todo trapo

Carlos Martínez Guardado, colaborador de la entidad que otorga las banderas azules, anima a solicitar la enseña para el puerto deportivo de Avilés, la senda de la ría o la Ruta del Agua

La bandera azul de la playa de Salinas, con La Peñona al fondo.

La bandera azul de la playa de Salinas, con La Peñona al fondo. RICARDO SOLÍS

El trigésimo aniversario de la fundación de las banderas azules, que se conmemora este año, pone de actualidad una iniciativa que según sus responsables genera "multitud de beneficios tanto sociales como medioambientales". Al gancho turístico que otorgan estas enseñas a las playas con condiciones naturales privilegiadas y la más amplia

El puerto deportivo de Avilés, junto a la senda que discurre por la ría y que desemboca en Trasona, son los dos principales enclaves que Martínez Guardado concibe como posibles receptores de una bandera azul. Un distintivo que goza de gran presencia en el litoral mediterráneo, y que es muy valorado por los turistas extranjeros a la hora de elegir un destino turístico. "El mero hecho de tener en un enclave una bandera azul, para el viajero foráneo es una señal de destino de calidad. La promoción turística a raíz de esta iniciativa es considerable, y además el usuario muestra una mayor preocupación por la conservación del lugar", explica.

Las posibilidades de disfrute de estos espacios únicos no solo se limitan al aspecto medioambiental o turístico. "Los senderos pueden concebirse también como lugares de paseo. Además, se pueden instalar paneles informativos sobre la fauna y flora del entorno, en lenguaje escrito y en braille para los ciegos. Es una forma muy buena de promover el ejercicio físico y el conocimiento de la naturaleza que nos rodea", señala el avilesino.

Otra función destacada de estos emblemas es la creación de barreras naturales que limiten la actividad urbanística en la fachada litoral. "El hecho de tener un sendero azul delante de un bloque de viviendas, además de evitar la edificación en primera línea de playa también genera un importante reclamo tanto a la hora de elegir casa como de aprovechamiento del litoral", apunta.

Las banderas azules se otorgan a enclaves que reúnen una serie de características naturales y que disponen de unas instalaciones acorde a las requeridas para merecer el distintivo. "Las playas deben tener unas determinadas condiciones de calidad del agua. Por su parte, los requisitos que deben reunir las sendas son menores", explica Martínez Guardado.

Si bien Avilés y comarca sólo tienen hasta el momento un sendero bandera azul -la senda del cabo Peñas-, sí que disfruta de muchos otros lugares con ese distintivo. "Castrillón luce cuatro enclaves con esta enseña: la playa de Salinas, la mina de Arnao, el Museo de Anclas 'Phillipe Cousteau' y la playa de San Juan de Nieva. Por su parte, Gozón dispone de tres: la playa de Luanco, el centro de visitantes e interpretación del Medio Marino de Peñas y el Museo Marítimo de Asturias; y Soto del Barco, una, la que ondea en la playa de los Quebrantos.

Precisamente el concejo castrillonense aspira a convertirse en uno de los municipios españoles con mayor cantidad de banderas azules, debido a los proyectos que tiene entre manos el Consistorio para avanzar en la consecución de más de estos distintivos. "El Ayuntamiento de Castrillón se está volcando con esta iniciativa, y no sería raro que en un tiempo se convierta en el municipio de España con mayor cantidad de banderas azules", conjetura Martínez Guardado.

Un requisito sin el cual no se puede dar enseña azul a un sendero es que ha de ser un enlace a playas o puertos con bandera azul o discurrir por concejos que dispongan de una playa con estos distintivos. Es por esto que Martínez Guardado reivindica la Senda del Agua de Corvera como un enclave a tener en cuenta, ya que discurre por distintos municipios entre los que se incluye Soto del Barco, donde se ubica la playa de los Quebrantos (con bandera azul), con lo que se podría constituir esta senda como un sendero azul.

El profundo proceso de saneamiento realizado durante la última década en la ría de Avilés necesitó la movilización de un número de camiones que, alineados, podrían cubrir la distancia hasta Huelva, donde tuvo lugar en 2008 el Congreso mundial de banderas azules, en la localidad de Almonte. Precisamente, ese esfuerzo por limpiar la ría avilesina podría ser motivo de premio para la ciudad, según el colaborador de ADEAC.

"Avilés merece que se recompense el duro proceso que vivió y que la ría pueda disfrutar de una bandera azul. Como avilesino, es duro ver que mi ciudad no tenga este distintivo. No quiero morirme sin ver una bandera azul ondear en Avilés", sentencia Martínez Guardado.

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