20 de diciembre de 2016
20.12.2016

El doctor Dylan lo cura todo

Un grupo de alumnos del Conservatorio toca por sorpresa para los niños enfermos ingresados en el Hospital San Agustín

20.12.2016 | 03:28
El pequeño Lucas, sentado en una cama, observa a la bailarina Eloína Morán, que baila al ritmo que tocan al fondo Noa Fernández y Nuria Martín.

El pequeño Lucas, de seis años, tiene un disgusto considerable, y no porque su afección de asma le tenga hospitalizado en la planta de Pediatría del Hospital Universitario San Agustín, sino porque el ingreso le impidió disputar el pasado sábado el partido de fútbol que enfrentó a los minibenjamines del Marino de Luanco -con los que juega de portero- y a los del Lugones. "Eso es lo que me fastidia de estar aquí", explica.

Lucas, que viste un divertido pijama verde y tiene a su disposición un montón de juguetes en la habitación, asegura que no se aburre "mucho" en el hospital, pero menos aún ayer gracias a la sorpresa que le dieron a él y a los demás niños hospitalizados en el San Agustín un grupo de alumnos de instrumentos de cuerda del Conservatorio "Julián Orbón" de Avilés. Tutelados por la profesora de violín Natalia García, los aprendices de músico improvisaron un concierto en el pasillo de la planta y deleitaron a sus iguales, a los familiares y al personal sanitario con música de Schubert, Durante, Shumann, Händel e incluso Dylan; sí, Bob Dylan, el flamante premio Nobel de Literatura. La pieza elegida como broche final del recital fue la archiconocida "Blowin in the wind"; acordes de guitarra que -si no curativos- al menos son mano de santo para templar el espíritu.

El peso de conducir el espectáculo recayó en el niño narrador Diego López Martínez, que con un aplomo impropio de su corta edad fue contando la historia de "Los soldaditos de plomo de la familia de cuerda", una adaptación del popular cuento "El soldadito de plomo" realizada por Natalia García para la ocasión. Y entre párrafo y párrafo de la narración, música. Lucas se olvidó por un buen rato de su persistente tos, y sentado en una cama dispuesta en el pasillo de la planta de hospitalización no quitó ojo a los estudiantes de música que fueron desfilando por el insólito escenario: Lucía González de Rafael, Mónica Fernández Sánchez, Benedicta Abadín, Eugenia García Cuesta, Sofía Sueiro, Adriana de Costa, Carolina García Corrales y Fabio Rojo Ortigosa. Al término del concierto, el locuaz presentador ofreció a los espectadores infantiles la posibilidad de "tocar los instrumentos", quizás en un intento de captarlos para la causa.

Felicitaciones

Los familiares de los niños ingresados en el hospital avilesino aplaudieron la iniciativa de llevar música a la planta de Pediatría, al igual que las enfermeras, que disfrutaron tanto o más que los pacientes el concierto vespertino. "¡Ojalá se repita algo así todos los años por estas fechas!", manifestó una de las empleadas sanitarias.

La presencia de los alumnos de cuerda del Conservatorio en el San Agustín fue consecuencia del contacto de la dirección de este último con la del centro musical, a la que expusieron la idea de recuperar este tipo de visitas, que fueron habituales en tiempos pasados. El deseo de colaboración fraguó de inmediato, e incluso tendrá extensión el próximo jueves, cuando varios alumnos del "Julián Orbón" tocarán en el acto de homenaje al personal del San Agustín que llega a la jubilación.

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