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El Apolinar García Hevia habla idiomas por los codos

El colegio público de La Toba implanta un sistema de enseñanza de inglés dinámico, sin libros y basado en juegos

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Nuestras aulas: el Apolinar García Hevia

El colegio público Apolinar García Hevia se ha propuesto dar una vuelta de tuerca a la enseñanza tradicional del inglés. Con la llegada hace dos años de la profesora Carmen Río, las clases tienen un enfoque diferente: no se utilizan libros y sí juegos, canciones, vídeos, cuentos, bailes... para

A través de recursos originales y el uso de las nuevas tecnologías, Carmen Río pretende "hacer ver a los niños para qué sirve el inglés", dice. Teniendo en cuenta que el Apolinar García Hevia no es un centro bilingüe, "usamos la lengua de manera natural para que los alumnos comprendan que es otra opción", comenta la docente, que admite disfrutar de las clases y de la evolución de los niños. "Introducir el bilingüismo es muy difícil, pero a pesar de la timidez y la vergüenza de los alumnos, poco a poco noto que el nuevo modelo está haciendo mella; detecto mejoría en la comprensión y la expresión. Estoy contenta con el cambio en la forma de trabajar el idioma", afirma.

Este sistema ha sido muy bien recibido por los padres, a los que Río expuso su metodología. "Nuestra mayor satisfacción es ver a un niño que utiliza el inglés; ello significa que lo ha interiorizado" , resalta.

Los resultados positivos del nuevo enfoque educativo se aprecian, sobre todo, en los niños de primero de Primaria, alumnos de Carmen Río también el pasado curso en Educación Infantil. Saludan y se despiden en inglés, cantan, repiten palabras, bailan, recitan los colores y se emocionan con las aventuras de los personajes protagonistas de los vídeos infantiles que la profesora proyecta en la pizarra. "Las clases son muy dinámicas. Los primeros cinco minutos son en español a modo de introducción y el resto es enteramente en inglés", comenta la docente.

Durante una hora, el cambio de actividad es constante en el aula para evitar que los estudiantes bajen el nivel de atención y caigan en el aburrimiento. Río les ofrece una propuesta tras otra, incluso hacer manualidades para dar forma a objetos que utilizan los personajes de los vídeos. Es el caso de la varita mágica que fabricaron con papel y una paja de beber como parte del cuento "The magical elf". Este pequeño símbolo sirve como vehículo para familiarizarse con el vocabulario del relato protagonizado por un simpático ser mitológico. Entre risas y agitando la varita al aire, los niños de primero de Primaria imitaban al elfo y repiten palabras mágicas.

Este y otros elementos lúdicos los introducen en la lengua y cultura anglosajona y se suman a otros proyectos del colegio, fundado en 1975. Reciclar, reducir la contaminación acústica y potenciar los juegos y la lectura en el recreo son algunos de los programas que el colegio está desarrollando. "Tenemos unos carritos con juegos reciclados hechos por los profesores y otros dos con libros y revistas para utilizar en el patio. Pusimos en marcha el Jueguipatio y el Bibliopatio para que los alumnos tuvieran alternativas al fútbol", explica Yolanda Molero, directora del Apolinar García Hevia, centro que mantiene una cercana relación con la escuela infantil de La Toba, dada su proximidad. "Organizamos actividades en común: nos visitaron en Halloween, en el amagüestu fuimos nosotros, hacemos cuentacuentos y desfilaremos juntos en carnaval", relata la docente a la que gustaría ampliar la biblioteca del colegio y renovar los libros deteriorados. "Nos falta presupuesto, aunque no ilusión", concluye esta profesora de Lengua, una de las 19 del centro escolar, en el que están matriculados 175 alumnos.

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