24 de enero de 2018
24.01.2018

"No metas la gamba que vamos las dos pa dentro", escribió la acusada de trato degradante a la cuidadora de su abuelo

Las acusaciones mantienen la petición de cárcel para N. V. F. y la defensa la absolución en la última sesión del juicio

24.01.2018 | 12:25
N. V. F., en la primera sesión del juicio, en los juzgados de Avilés.

-"No metas la gamba, que vamos las dos pa dentro. Las pastillas se las tomaba él ¿eh?
-¿Pero a mí por qué?
-No metas la gamba que vamos las dos pa dentro.

La acusada de tratar de forma degradante a su abuelo en Agones (Pravia) mantuvo este intercambio de mensajes por whatasapp con la cuidadora del nonagenario el mismo día de su fallecimiento, según consta en las actuaciones del caso, que se abrió de oficio en el juzgado de Pravia tras el deceso. La procesada no negó haber enviado este mensaje en la primera sesión de la vista: "Estuvo fuera de lugar, fue un despropósito".

El juicio ha finalizado este mediodía en los juzgados de Avilés tras las declaraciones de los testigos de la defensa y de los forenses. Todas las partes mantuvieron sus peticiones iniciales: la Fiscalía pide para N. V. F. un año y nueve meses de cárcel por un presunto delito de trato degradante, la acusación particular eleva la solicitud de condena a seis años (cuatro por homicidio imprudente y dos por trato degradante) y la defensa pide la libre absolución.

Las acusaciones concluyen que N. V. F. aisló a S. V. P., natural de Villaviciosa y que murió a los 90 años, que le obligó a tomar más medicación de la pautada y hasta le hizo creer que estaba enferma para que le diese 45.000 euros para un supuesto tratamiento. La acusada dijo en el juicio que era la parte de la herencia de la abuela que le correspondía.

"Todas las piezas del puzle encajaron. Hay mensajes de whatsapp que confirman las salidas controladas de S. V. P., con quien podía hablar y no el fallecido. Las pruebas médicas son bastante claras sobre los medicamentos que había en el lugar en el que estaba el difunto y los que se encontraron en el contenido gástrico y en la sangre. Los forenses concluyen que la causa de la muerte fue una depresión respiratoria pero como efecto secundario (de la supuesta sobremedicación)", ha apuntado la abogada de la acusación particular, Anatolia Ferrera, a la salida del juzgado.

La letrada ha aclarado que su representado (la expareja de la acusada en nombre de la hija menor que tienen en común) "lo único que hace" en este procedimiento "es proteger a su hija, en caso de que haya una supuesta sobremedicación, y el patrimonio de la niña". "Nosotros no formulamos la denuncia inicial. Fueron los servicios médicos de Pravia (los que hicieron saltar las alarmas). La médica no certificó la muerte natural por una alerta que había del centro de salud de Villaviciosa del día anterior y por eso se puso en marcha todo el sistema a funcionar", ha añadido.

El abogado defensor, José Carlos Botas, concluye que hay "orfandad probatoria" para condenar a N. V. F. por trato degradante. Su argumento: "Para que se dé este delito hay que menoscabar la integridad moral (del anciano, en este caso) de forma continuada en el tiempo. Implica humillar, provocar sufrimiento psíquico...", ha explicado.  

Sobre el homicidio imprudente, incidió en que la Fiscalía no considera que haya indicios de este delito y en que la acusación particular representa a la expareja de la acusada. "Con la niña (tienen una hija en común) hay una excelentísima relación. Ya tuvo otras causas (con el ex) y todas quedaron sobreseídas". 

El caso ha quedado visto para sentencia.

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